Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
 Un artículo de don Santiago de Cruylles en "La Vanguardia". 
 Tensiones en el Gobierno entre "aperturistas" y "quietistas"     
 
 Informaciones.    10/02/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

UN ARTICULO DE DON SANTIAGO DE CRUYLLES EN «LA VANGUARDIA»

TENSIONES EN EL GOBIERNO ENTRE "APERTURISTAS" Y "QUIETISTAS"

Por Enrique SOPENA

BARCELONA, 10.—El conocido refrán de «Año nuevo, vida nueva» no rige en política. Enero de 1973 no ha modificado las tensiones que existían en el seno del Gobierno al terminar el año anterior, cuya aparición coincidió con el primer articulo de «Diego Ramírez». Este articulo, como los que siguieron, represento una toma de posición por parte de algunos miembros del Gobierno que evidentemente no agrado ni era compartida por todos, siendo seguramente mayor el número de los disconformes que el de los que se sentían representados por «Diego Ramírez.

Así comienza un Importante artículo publicado esta mañana en «La Vanguardia» y que firma don Santiago de Cruylles, hasta hace quince días subsecretario de Gobernación. y uno de los nombres que más suenan para alcalde de Barcelona.

El artículo aparece en la primera pagina de información nacional del rotativo barcelonés, bajo el significativo titulo de «Tensiones, un reirán que no rige en política E1 ex director general de Transportes Terrestres en el Ministerio del señor Silva Muñoz y ex subsecretario con el señor Cancano Goñi, pone de manifiesto de manera clara, «algo bastante más hondo que una discrepancia» en el Gabinete actual

Por su evidente interés, reproduzco a continuación textualmente el resto del comentario del consejero nacional don Santiago de Cruylles:

No se trataba simplemente de una discrepancia entre algunos. sino de algo bastante más hondo y que arranca seguramente de la propia renovación ministerial de octubre de 1969. derivada ella misma de! asunto Matesa. Este último, con indultos y por su propio peso, ha pasado a la penumbra.

Pero las pasiones que lo provocaron —políticamente hablando, puesto que Sus aspectos Judiciales no interesan para mi argumentación— no se agostaron con el cambio de algunos ministros, y los derrotados de entonces, de una u otra forma, han encontrado sus sucesores dentro del actual Gobierno, Con ello no quiero decir que algunos quisieran vindicar a esos vencidos Pero si el tema quiso ser aprovechado por algún sector político, para derrocar la supuesta hegemonía o influencia que parecía tener otro, la tensión interna actual del Gobierno obedece, aunque se apoya en distintos argumentos, e un intento de derrocar, y esto es lo importante. & la misma supuesta hegemonía o influencia.

La contienda se ha planteado ahora, principalmente entre los que llamaré «aperturistas» y «quietistas» No porque unos sean partidarios del asociacionismo y otros sus enemigos, sino por causas mucho más profundas, entre las cuales esto del asociacionismo es sólo una manifestación marginal, aunque muy Importante. Para mi la lucha está planteada entre quienes opinan que en política basta ser eficaz y aquellos que creen que la eficacia no tiene sentido si no es consecuencia de un previo planteamiento político.

Planteamiento político que no se puede hacer correctamente sin tener en cuenta qué. afortunadamente, nos movemos no aisladamente, sino inmersos en una civilización y en una Europa, cuyas Influencias reciprocas son tan evidentes que negarlas es ponerse la venda delante de los ojos, y que no nos exigen que cambiemos nuestras estructuras, básicas o no; pero si nos exigen que no nos sintamos perfectos ni satisfechos con lo ya realizado, por mucho y bueno que sea, y también nos exigen que sigamos moviéndonos, no a saltos como algunos quisieran, ni negándonos, como agradaría a otros, pero, al fin y al cabo, moviéndonos.

Por eso, y porque, como siempre, Franco ha sabido recoger estos problemas y encauzarlos matizadamente dentro de nuestro marco constitucional, su discurso de fin de año ha sido seguramente el que más impacto ha producido de los último» que en tai efemérides ha pronunciado

Y no es porque ese discurso se asiente sobre una filosofía política distinta a los otros que le precedieron de poco y que parecieron mas cerrados a cualquier evolución. Pero Franco, que ha creado nuestro Estado y le ha dado su sistema constitucional, cuando habla lo hace siempre pensando en el futuro y no pasando revista al pasado para recordar innecesariamente acontecimientos que en su momento tuvieron toda su validez, que no deben ser olvidados, sino, muy al contrario, tenidos en cuenta, pero que no sirven para plantear una política de realidades, mirando hacia el porvenir. Y tal vez la deducción más reconfortante de ese enfoque del discurso del Jefe del Estado es su similitud con las declaraciones todavía recientes del Príncipe de España; no, claro está, entre las palabras o los conceptos exactos, sino en la preocupación de futuro en que ambos coinciden, declarando tajantemente que una conducta política permanente no significa ni defiende ninguna clase de inmovilismo.»

 

< Volver