Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
 ¿Hablamos claro?. 
 Ricardo de la Cierva     
 
 ABC.    19/07/1975.  Página: 8, 9. Páginas: 2. Párrafos: 139. 

¿HABLAMOS CLARO?

RICARDO DE LA CIERVA

Por Julián CORTES-CAVANILLAS

Asociaciones políticas: «No me parecen una alternativa seria y, por lo tanto, yo jamás me asociaría».

«Me preocupa que la Sucesión se retrase, con grave daño para (a Monarquía, para el país y para el propio Régimen».

En la Historia de España e! apellido de La Cierva se ha enraizada en e! siglo XX con fuerza nacional e internacional. A la clara inteligencia, a la energía resuelta, a la lealtad monárquica, a ia limpieza política y a la firmeza ideológica de don Juan de la Cierva y Peñafiel, uno de los grandes ministros del Rey Alfonso XIII. seguía el Juan de la Cierva, inventor del autogiro, cuya fama traspasaría todas las fronteras, y a continuación otro Juan de la Cierva, ganador de un «Osear» en los Estados Unidos por haber inventado también un aparato prodigioso, que es algo así como un «estabilizador óptico» importantísimo, según parece, para tos Ejércitos y la televisión.

Y finalmente, un de La Cierva, llamado Ricardo, muy actual, muy político, muy batallador, muy sincero, muy intelectual y con credenciales de expertísimo historiador, habiendo dado muestras abundantes de su categoría investigadora, incluso con una biografía monumental, tan sumamente difícil, como la de Francisco Franco.

Frente a mi, este Ricardo de la Cierva que está dando tanto que hablar, muy asaeteado de admiraciones e imprecaciones, .se me ofrece fácil al interrogatorio.

—Empéceme» por las generalidades. ¿Dónde naciste?

—En Madrid.

—¿Día?

—El 9 de noviembre de 1926.

—¿A qué hora?

—A la de .almorzar. Las dos y media de la tarde.

—¿En qué calle?

—Alfonso XII, 30. en la casa de don Juan, donde en cada piso vivía un La Cierva.

—Iglesia de tu bautismo.

—La parroquia de San Jerónimo el Real, en cuya pila bautismal me impusieron los nombres de Ricardo, Mariano de la Almudena, José Ramón y Juan.

—¿Nombres de tos padres?

—Ricardo y Pilar de Hoces Dorticos.

—¿Ese apellido Dorticos tiene algo que ver con el cubano y fidelista?

—Sí, claro, ese Dorticos trasatlántico es la oveja negra de la Casa Ducal de Homachuelos.

—¿Te gusta te signo del zodiaco?

—El Escorpión no me asusta y me divierte, porque hago por creerme lo positivo que dice el horóscopo.

—¿Cuántos hermanos tienes?

—Soy el mayor de seis.

—¿Cual es tu estatura y tu peso?

—Un metro ochenta de altura y noventa en posición adamítica.

—¿Fuiste de niño revoltoso o tranquilo?

—Según mi madre, muy revoltoso. En cambio, yo creo que fui muy tranquilo, ya que a los seis años me habla leído todo Julio Verne.

—¿Cuál es el primer recuerdo de tu vida?

—Las cifras de un almanaque de pared: 1929.

—¿Tienes buena memoria?

—Tremenda. Tanto que me acuerdo, y tenía cinco años, a don Juan de la Cierva el 14 de abril de 1931 al volver a casa después del Consejo de Ministros en Palacio que hizo algo insólito asustándonos a todos:

soltar unos tacos terribles.

—¿No «urgiría en esa fecha histórica tu vocación de historiador?

—Pues es posible. Aquel día quedó impreso en toda la familia de La Cierva, que éramos una conjunción liberal conservadora dentro de la Monarquía Constitucional. A los nueve años, con un duro que había ahorrado, me compré la Historia del Alcázar de Toledo del padre Risco.

—¿Dónde estudiaste el bachillerato?

—Lo comencé en San Sebastián, en los Marianistas, y más tarde lo seguí con los Jesuítas, terminándolo en Areneros.

—Si no me desmientes mis informe, ¿creo que has sido lo que vulgarmente se dice un «empollón»?

—Bueno, sí; me gustaba estudiar. Y por eso hice Ciencias Químicas y Física, y Filosofía pura, e Historia y Periodismo con sus 42 asignaturas, una tras otra. Y figúrate, mi tesis doctoral en diciembre de 1957 se tituló de la siguiente manera: «Intensidades absolutas en infrarrojo de bandas fundamentales en derivados alogenados del metano».

—¡Caray! ¿Te costó mucho esfuerzo?

—Me costó ir a Lyon a buscar los materiales básicos, que eran los gases de metano, que desde allí me llevé personalmente en una especie de cajón-maleta que pesaba 25 kilos. No quieras pensar el gesto de los policias y de los aduaneros cuando pasé la frontera española con las «bombas», porque eran como bombas.

—¿Publicaste la tesis?

—En los Estados Unidos, donde parece que tuvo una aceptación magnífica.

—¿Después que hiciste?

—Casarme, cuando había decidido no casarme. Pero enton-

ces surgió Mercedes Lorente Serrano, mi mujer, y el matrimonio se hizo el 19 de diciembre de 1963.

—¿Cuantos hijos tienes?

—Tres: Mercedes, Ricardo y José María.

—¿Cual es el tipo de mujer que más te atrae?

—La que se parece a la mía. Es decir, guapa e inteligente.

—¿Crees en el matrimonio?

—Después de doce años de casado, no tengo nada que decir en contra, sino en favor, pues somos muy felices.

—¿Cual es el principal rasgo de tu carácter?

—El tesón.

—¿Qué cualidad prefieres en el hombre?

—La sinceridad.

—¿Y en la mujer?

—La profundidad.

—¿Qué aprecia más en los amigos?

—La constancia en la amistad. Por eso son tan pocos.

—¿Cuál es tu principal defecto?

—E! no saber decir que no cuando hay que decirlo.

—Eso me recuerda una frase ingeniosa de Don Alfonso XIII, que quizá no conozcas. Decía el Rey que el no saber dar un no a tiempo es causa de frecuentes embarazos en ambos sexos.

—¡Muy graciosa!

—¿Cuál es tu ocupación favorita?

—La Historia.

—¿Qué quisieras ser?

—Pues, ni más ni menos, lo que soy.

—¿Dónde desearías «Mr?

—En Madrid, pero fuera de la ciudad.

—¿Qué color prefieres?

—El azul apolítico.

—¿Tu flor?

—La rosa.

—¿Tu pájaro?

—El gorrión.

—¿Tu poeta?

—Hornero.

—¿Tu autor en prosa?

—Si me garantizara Carlos Barral que iba a terminar sus «Memorias» en diez años más. detrás de sus

«Años de penitencia», mi escritor favorito sería éi.

—¿Quién es tu héroe de ficción?

—Héctor.

—¿Y tu ficticia heroína?

—Ofelia.

—¿Tu músico?

—Más cada día, Brahams.

—¿Y tu pintor?

—Boticelli.. Y hoy Juan Antonio Vallejo.Nájera.

—¿Qué me dices?

—Lo que te digo.

—¿Suenas mas despierto que dormido o viceversa?

—Dormido tengo sueños abstractos. Despierto sueno bastante cuando escribo, sobre todo artículos políticos.

—¿Te gusta mucho la política?

—¿Y cómo no, llamándome La Cierva?

—¿Eres vanidoso?

—Todo escritor y político debe tener una vanidad elemental que es básica para su carrera.

—¿Haces deporte?

—Cuando hay tiempo, náutica en una barquita, y mucha montaña con o sin nieve.

—¿Te gusta el fútbol?

—Me gusta el Real Madrid. No tolero otra predilección.

—¿Y ios toros?

—Puramente como espectáculo, por encima de lo concreto.

—¿Prefieres más el cine que el teatro?

—Los dos me entusiasman, aunque vaya más al primero que a1 segundo.

—¿Qué genero de películas le agradan?

—Las del Oeste, suaves.

—¿Tus comediógrafos favorito»?

—Mihura, Buero, Gala y algunos más.

—¿Qué países te dan la sensación de estar en tu propia casa?

—Francia e Italia.

—Como ciudad, ¿cuál es tu favorita?

—Londres.

—Al catedrático de Historia, ¿qué personaje histórico considera número uno?

—El Emperador Meiji, fundador del Japón moderno, pero sin desechar nada sustancial de lo que fue el Japón antiguo.

—¿Y el personaje número dos?

—Julio César, porque de él vivimos.

—¿Tienes miedo a la muerte?

—No, porque la veo como algo Imposible al encontrarme tan enteramente sumergido en la vida.

—¿Escribirías tu propio epitafio?

—¿Para qué? No vale la pena.

—¿Qué es para ti la felicidad?

—MI situación actual, a la que congelaría si fuera posible.

—¿Qué tópico te fastidia mas?

—El de la «Mayoría silenciosa». ,

—¿Qué fenómeno de la Naturaleza te ha dejado huella?

—El de muchos atardeceres en \a Mancha.

—En esta hora, ¿qué te Impresiona mas del progreso humano?

—La física molecular, por estar más relacionada con la vida.

—Gastronómicamente, ¿cuáles son tus platos preferidos?

—La paella y el caldero murciano, que es una paella más caldosa, pero riquísima.

—¿Cuál es tu «hobby»?

—Las matemáticas.

—Politicamente, ¿crees que el año actual puede ser decisivo?

—Debe ser decisivo. Y si no lo es acabará por serlo con efectos retroactivos.

—¿Qué te preocupa fundamentalmente en esta hora difi-cil de España?

—Que la Sucesión se retrase, con grave daño para la Monarquía, para el país y para el propio régimen.

—¿Qué piensas de las Asociaciones políticas?

—Que no me parecen una alternativa seria y, por lo tanto, yo jamás me asociarla.

—Tu, que eres catedrático de Historia Contemporánea de España e Iberoamérica, ¿cómo ves el futuro de nuestro país?

—No te oculto que, a corto plazo, negro. A plazo medio creo que pudiera mejorar con la Monarquía. Pero, en fin, como tengo fe en España, espero que todo se arreglará.

—¿Y cómo?

—Mira, mi obsesión política, es la promoción cultural del pueblo español en todos sus niveles. Ese es el camino para obtener la convivencia, para saber dialogar, para entendemos civilizadamente.

—Evidente. ¿Qué deberes exige llamarse La Cierva?

—Ser digno de un apellido asi es algo tan difícil que lo cómodo es olvidarse de la honrosa carga. Sin. embargo hay que tratar de seguir los pasos de los predecesores ilustres y servir de -la mejor manara, como ellos, al país en que hemos nacido.

El ex Director General de Cultura Popular, que más la ha liberalizado dentro del marco de un régimen, tardío en 4a evolución politice, me dice al despedirse que no obstante su pesimismo político cabe el milagro. Y el milagro es posible cuando, como decía San Agustín, actúan conjuntamente la fe y las obras.

J. C.-C.

 

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