Autor: Cierva y Hoces, Ricardo de la. 
   Sobre el escrito de los funcionarios     
 
 ABC.    14/02/1975.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

14 DE FEBRERO DE 1975. EDICIÓN DE LA MAÑANA- PAG. 13.

OPINIONES AJENAS, POLÉMICAS, CARTAS, PUNTUALIZACIONES COMENTARIOS.

SOBRE EL ESCRITO DE LOS FUNCIONARIOS

Señor director de ABC:

Permítame aclarar públicamente, ante interpretaciones encontradas, el verdadero alcance que, a mi entender, tiene el escrito dirigido por 500 funcionarios al presidente del Gobierno. Mi firma figura en ese documento y con esta carta expongo únicamente mi postura personal, sin representación colectiva alguna; pero tal postura coincide, me consta, con la de otros firmantes.

Quien pretenda interpretar el escrito como un acto subversivo revelaría una imaginación cansada y una tendencia a la simplificación poca acorde con el complejo panorama de nuestros problemas. Quien utilizase, para ¿escribir la actitud de algún firmante, insinuaciones de manipulación ofendería al sentido de responsabilidad del .así acusado. Ni subversión ni manipulación; simple aplicación, en cambio, de un principio luminosamente expresado por el destinatario de la carta: La queja es una forma de colaboración.

Y eso que el escrito no es ni siquiera una queja. Es la exposición respetuosa de una convicción reformista y de un objetivo democrático ante quien ka descrito expresamente al proceso político que preside como una democratización. En el escrito se hace expresa referencia a las Leyes Fundamentales y te omite cualquier cláusula o inciso coactivo para el Gobierno.

Así lo ha entendida la Prensa española, por boca de sus comentaristas más relevantes. Suscribo sin reservas, por ejemplo, la interpretación >fe Pedro Calvo Hernando, quien, c»

habitual lucidez, escribe así en el número 958 de Gaceta Ilustrada sobre el lema:

«El documento de los altos funcionarios —contra lo que pudiera pensarse— es una baza que se pone en las manos del presidente del Gobierno, es un indirecto apoyo a la bandera reformadora que Carlos Arias Navarro había levantado a las pocas semanas de su nombramiento. Hace justo un año de aquel 11 de febrero, sobre el que tanto ha llovido (y no precisamente lluvia meteorológica) y ha querido el asar que un selecto núcleo de compatriotas le inste al presidente a la realización de algo en lo que forzosamente tiene que estar de acuerdo.

Esto es lo esencial. Hay en el documenta puntos discutibles: discútanse. Podrá dudarse sobre la oportunidad de su presentación; pero nuestros inmovilistas profesionales no aceptarán ramea la oportunidad de los reformas. En tiempos de auge económico fe* parecieron innecesarias; en tiempos de crisis las creerán inoportunas. Podrá discutirse la ortodoxia reglamentarla estricta en cuanto a la elevación del documento; pero tengo la impresión de que determinados dossiers sobre política informativa, compuestos (por no decir amañados) con posible intervención de personas situadas en los ámbitos informativo! oficiosos, pudieron llegar a determinadas alturas por conductos muy originales, y quizá no a través del departamento que tiene a su cargo la política, informativa del Gobierno.

Presentada y publicado el escrito, sí podríant producirse intentas de tergiversación y de manipulación,. Ni que decir tiene que ni este firmante ni otros muchos se prestarían a tales maniobras. Pero, edemas de sospechas desviadas, el escrito puede tal vez suscriíar reflexiones útiles. Claro que puede utilizarse, y muy positivamente, como expresión, limitada y sincera, de un estado de opinión entre personas conscientes de que sus juramentos de fidelidad para el acceso a la función pública siguen en plena vigencia; y que frente las presiones fortíslmas y secretas (poco reglamentarias, según parece), que sufre el Gobierno a la hora de cumplir su programa politice, desean exponer abiertamente ante el Gobierno a quien sirven como funcionarios su sincero apoyo como ciudadanos.—Ricardo DE LA CIERVA.

 

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