Las declaraciones del presidente del PNV en Bilbao desatan la polémica entre todas las fuerzas políticas. El Gobierno mantendrá el proceso de armonización autonómica. 
 El fiscal examina ya las palabras de Arzallus     
 
 Diario 16.    14/10/1981.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 25. 

DESATAN LA POLEMICA ENTRE TODAS LAS FUERZAS POLITICAS

El Gobierno mantendrá el proceso de armonización autonómica

El fiscal examina ya las palabras de Arzallus

El ministerio fiscal estudia minuciosamente el contenido de las declaraciones del presidente del PNV, Javier Arzallus, pronunciadas el pasado domingo durante la inauguración de la sede local de su partido en un barrio bilbaíno. Mientras la mayoría de las fuerzas políticas vascas y de todo el territorio nacional expresaron su censura, el Ministerio de Defensa tranquilizó a las Capitanías Generales en el sentido de que las declaraciones del líder peneuvista no harán rectificar al Gobierno.

Mientras el Gobierno Civil de Vizcaya anunció ayer la remisión al ministerio fiscal del discurso de Javier Arzallus y las distintas fuerzas políticas tomaban posiciones respecto al tema, la ejecutiva del PNV insistía en su ofensiva contra la aplicación de la LOAPA y, según su portavoz oficial, convocará casi con toda Seguridad una manifestación popular de apoyo al Estatuto de Guernica y de rechazo de la política autonómica del Gobierno central.

Las palabras de Arzallus en la inauguración del batzoki de Zorroza, destacadas en algunas de sus frases más rotundas por todos los medios informativos, han constituido un autentico revulsivo para las restantes fuerzas políticas, que han reaccionado públicamente de acuerdo con sus respectivos posicionamientos.

La decisión del gobernador civil de someter a la consideración del fiscal jefe de la Audiencia Territorial de Bilbao y del fiscal general del Estado las palabras hechas públicas por el presidente del PNV contrasta con las explicaciones formuladas por los sectores nacionalistas que unánimemente coinciden en que la frase ha sido sacada del contexto y, como ha señalado el propio lendakari Garaicoechea, «con cierta carga retórica dentro de un discurso en el que se está reivindicando el cumplimiento de unos compromisos que otros rompen».

Pero, a excepción de EusKadiko Ezkerra, que mantiene un pacto parlamentario para la defensa del Estatuto y contra la LOAPA con el PNV y que ha analizado a través de su portavoz, Javier Marquiegui, las palabras de Arzallus «como un llamamiento al conjunto del pueblo vasco a una resistencia participativa y democrática», las restantes fuerzas políticas han criticado duramente las palabras del presidente nacionalista.

Fantasmas

«Los socialistas vascos no aceptamos que se resucite el fantasma de la guerra civil, cuando estamos empeñados en enterrarlo», declaró el secretario general del PSE, José María Benegas, al analizar las frases de Arzallus y de otros dirigentes del PNV.

De ellos dijo Benegas que están «empeñados en crear un clima de tensión, de división y de enfrentamientó con el Estado, en todo amenazante y desestabilizador».

Por su parte, el secretario general de la UCD vasca, Jaime Mayor Oreja, ha insistido en que «el presidente del PNV quiere exacerbar hoy un clima de profunda insatisfacción política en nuestra tierra, y ese clima político que pretende generar con sus manifestaciones facilita y sirve de coartada a los terroristas de ETA».

También Aróstegui, de AP, calificó de «vergonzosas» las declaraciones, que «sólo falta que estuvieran hechas un 23-F para que coincida en el tiempo con los que tratan de romper nuestra legalidad».

Hasta Roberto Lerchundi, cerca hoy de EE, criticó al dirigente nacionalista «en una tónica a la que nos tiene acostumbrados. Mientras que Garaicoechea juega a la moderación, Arzallus juega a la irritación».

En este contexto, no sorprenden las declaraciones de Herri Batasuna, que calificaron la intervención de Arzallus «como perfectamente lógica, en su deseo de recuperarse de su fracaso en un Estatuto posibilista que no podría resolver los problemas del pueblo vasco, que fue aceptado con prisas por el PNV y EE, y cuyo desarrollo definitivo seguía en manos de Madrid».

En todo caso, el EBB proseguirá hoy en una nueva reunión plenaria el análisis de la situación creada, y determinará las acciones oportunas para «luchar contra los acuerdos antiautonómicos por cualquier procedimiento».

Entre las medidas, se anuncia ya una manifestación popular en defensa del Estatuto y de rechazo a la

política autonómica del Gobierno central.

Locura

Para el ministro de Administración Territorial, Rodolfo Martín Villa, las declaraciones del presidente del PNV, Javier Arzallus, el pasado domingo en Bilbao, «son una locura».

«Cuando los españoles hemos superado la guerra civil, que es ante todo un gran fracaso histórico —añadió el ministro—, el señor Arzallus utiliza el lenguaje de las armas.»

«Actitudes como las suyas favorecen a quienes exigen que se detenga el proceso autonómico y dar razones a los que mantienen que muchos de los logros alcanzados en el terreno autonómico son el resultado del siniestro lenguaje de las armas terroristas», prosiguió Martín Villa.

Martin Villa señaló también que, «a pesar de todo, el Gobierno actuará dentro de las obligaciones que le marca la Constitución, para defender un patrimonio, como la unidad y la eficacia del Estado, que no es suyo, sino de todos los españoles.»

«El Gobierno, todo el Gobierno —concluyó el ministro— mantendrá la continuidad del proceso autonómico que la Constitución promueve y exige, dentro de la inequívoca unidad de España que consagra la propia Constitución. Sin la unidad de la nación española, la Constitución pierde su base.»

Por su parte, el presidente de la Junta de Andalucía, Rafael Escuredo, aludiendo a las declaraciones de Arzallus señaló ayer en Huelva que «ésta es la manera más idónea de comenzar una campaña de desprestigio y desestabilización en la construcción del Estado de las autonomías», según informa nuestro corresponsal Diego Caballero.

Defensa tranquiliza

Mientras tanto, el Ministerio de Defensa transmitió a las Capitanías Generales que las declaraciones de Arzallus no harán rectificar al Gobierno en su camino de armonización autonómica.

Las manifestaciones del presidente del PNV, según fuentes solventes, no supondrán un freno a la regulación definitiva del Estado en lo que a las intenciones del Gobierno se refiere.

MARTIN VILLA

Las declaraciones de Arzallus son una

locura y favorecen a quienes exigen que se

detenga el proceso autonómico

 

< Volver