Autor: ;Duque, José Carlos. 
 Ayer se consumó el cisma entre los lerchundistas y el PCE. 
 El Partido Comunista de Euskadi (EPK) expulsó a los dirigentes carrillistas     
 
 Diario 16.    14/10/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 32. 

El Partido Comunista de Euskadi (EPK) expulsó a los dirigentes carrillistas

El comité central del Partido Comunista de Euskadi (EPK) expulsó esta madrugada del partido a su presidente, Ramón Ormazábal; al secretario de CC OO en Euskadi, Tomás Tueros, y a Francisco Martínez, todos ellos elementos destacados de la corriente carrillista que se oponen al proceso de convergencia con EIA-Euskadiko Ezkerra. El cisma entre el EPK y el PCE se consuma con esta decisión tras la retirada de los miembros de la ejecutiva vasca de la reunión conjunta con el PCE en Madrid y el desaire hecho a la ejecutiva del Partido Comunista de España, que pedía la suspensión de la reunión celebrada en Bilbao.

Texto:

Juan Manuel IDOYAGA y José Garios DUQUE Fotos: Gustavo CATALÁN

A últimas horas de la noche, el comité central del Partido Comunista de Euskadi, reunido desde las ocho y media de la tarde en Bilbao, decidió cesar en su cargo al presidente, Ramón Ormazábal, y destituir de sus puestos en el comité ejecutivo al mismo Ramón Ormazábal, al secretario general de CC 00 en Euskadi, Tomás Tieros, y a Francisco Martínez, todos ellos elementos destacados del sector que se opone al proceso de convergencia en Euskadiko Ezquerra.

Asimismo, el comité central del Partido Comunista decide abrir expediente para la expulsión del partido a los miembros del comité central Mikel Cámio; secretario provincial de Álava, Felipe del Corte, y a. Pablo García, a los que suspende en sus derechos de militancia durante el periodo en que esté abierto el expediente de expulsión.

Con ello, el comité central del EPK se ha enfrentado directamente al Partido Comunista de España, que es muy posible que ahora decida su apoyo definitivo al otro sector del partido, en minoría dentro del comité central, pero que, al parecer, cuenta con el apoyo de la mayoría de la militancia.

Respuesta

En el primer punto del orden del día, que había sido tratado en la reunión del comité central del Partido Comunista de Euskadi, se había esbozado una respuesta a la petición del Partido Comunista de España. En la nota de respuesta, el comité central vasco señalaba, entre otras cosas:

- El ejecutivo del PC sigue sin entender el proceso de convergencia con Euskadiko Ezquerra.

— Valoramos positivamente la suspensión de la conferencia convocada por los anticonvergentes, que estaba prevista para el próximo día 25.

— No podíamos aceptar el mismo nivel de tratamiento para la dirección del partido vasco que para los disidentes.

Asimismo, reiteraban su propósito de realizar un congreso extraordinario tras el proceso de convergencia, ya que estaban interesados en restaurar la unidad del partido y también aceptaban la reunión propuesta por el comité ejecutivo del Partido Comunista de España prevista para el próximo día 22.

En Madrid

La ejecutiva del Partido Comunista de España decidió ayer una solución salomónica respecto al problema de escisión planteado entre los comunistas vascos. Los dirigentes comunistas pidieron la suspensión de las dos polémicas reuniones convocadas por los sectores enfrentados, lo que no se cumplió ayer en el caso de los fusionistas, que encabeza Roberto Lerchundi.

La ejecutiva comunista se inclinó, en sus resoluciones, ligeramente sobre las tesis del sector carrillista, apoyando la idea de «la convocatoria de un congreso extraordinario del EPK, donde las organizaciones y militantes de éste se pronuncien sobre el procedimiento de unificación (con EIA-EE) y sobre el contenido eurocomunista del partido unificado, ya que sobre el principio de unidad no existen divergencias».

Junto al asentamiento de este principio, la solución salomónica para las dos cuestiones que están provocando la escisión en el seno del partido: «La suspensión de la reunión del comité central del EPK convocada para decidir sanciones contra los militantes y organizaciones que no aceptan el procedimiento actual y se niegan a la ruptura de relaciones con el PCE.»

No hicieron caso

Esta primera solución no fue aceptada por los dirigentes comunistas vascos del sector Lerchundi, que mantuvieron la convocatoria de la reunión. En este caso, el PCE dice que, en caso de aplicarse sanciones, «el PCE no podría darles su aprobación y estudiaría las´ medidas a adoptar en consecuencia».

Los dirigentes comunistas vascos pidieron también al sector carrillista, es decir, «a las organizaciones que han convocado la asamblea de militantes para el día 25 de este mes, proponiéndoles su suspensiónó.

Cierra sus decisiones el órgano ejecutivo del Partido Comunista con la convocatoria de una reunión del pleno del comité central del PCE y el comité ejecutivo del EPK «para examinar, en un espíritu unitario, la solución a dar al actual conflicto».

La reunión de ayer, que celebró exclusivamente el comité ejecutivo del PCE, debería haber sido conjunta entre los dirigentes de este partido y los del EPK. Estos últimos acudieron en grupos separados. Por parte del sector fusionista, Lerchundi envió a Sigfredo Domingo y Esteban Eguren, quienes emplazaron a los dirigentes comunistas a que discutieran exclusivamente «la condena a los sectores del EPK considerados por ellos como escisionistas».

En vista de que la ejecutiva del PCE no aceptó este planteamiento, los dos representantes lerchundistas abandonaron la reunión. También los carrillistas, miembros de la ejecutiva del EPK, abandonaron la reunión. Se trataba de Ramón Ormazábal, Tomás Tueros y Francisco Martínez.

Los emisarios lerchundistas Sigfredo Domingo y Esteban Eguren, tras su abandono de la reunión, declararon que «no se mantendrán más reuniones para tratar del proceso de convergencia con EIA-EE hasta que el comité central del PCE no se pronuncie acerca de los convocantes de las asambleas extraordinarias del día 25.

«El apoyo de Ormazábal, Tueros y otros miembros del central —según Domingo y Eguren- a las convocatorias de asambleas y del congreso extraordinario les pone fuera del partido. Y si Carrillo se niega a desautorizarlas, consideramos que las relaciones entre el EPK y el PCE están a punto de romperse.

Carrillo no ha querido entrar a discutir el tema de los disidentes y, por tanto, las relaciones están congeladas. No podemos seguir hablando de las negociaciones con EIA-EE. Primero hay que saber cuál es la posición del comité central del PCE.»

Sigfredo Domingo y Esteban Eguren manifestaron que ayer la irección del PC-EPK pidió desde Bilbao el aplazamiento de la reunión conjunta de las dos ejecutivas. «Hemos venido a Madrid simplemente para saber la postura del PCE a la cuestión interna del PC-EPK. Por eso no ha venido Lerchundi. Ahora nos volvemos a. Euskadi y en la reunión de Bilbao se tomarán acuerdos.»

En opinión de Tomás Tueros, la postura de la ejecutiva del PC-EPK es premeditada. «Es la iniciación de la ruptura entre el EPK y el PCE. Hay que considerar que EIA puso dos condiciones para que se llevara a efecto el proceso de convergencia y fusión con EPK: una, romper con el PCE (estos dos hombres Sigfredo Domingo y Esteban Eguren no entrarán más en una reunión conjunta), y la otra, convocar un congreso», manifestó Tueros.

Representatividad

Tueros indicó que si el PC-EPK celebra actualmente un congreso, los lerchundistas saldrían rebotados, ya que las agrupaciones y la militancia están en contra de la fusión tal y como se pretende llevar a cabo. «Por eso —agregó— hay que echar del partido a todos aquellos que no quieran la fusión antes de celebrar el congreso.»

«El comité central y la ejecutiva del PC-EPK no tienen representatividad —señaló Tueros-, éste es el gran problema que tiene planteado Lerchundi. En el comité ejecutivo de 14 miembros, 11 son proclives a los planteamientos de Lerchundi y tres no. Pero eso no refleja el pensamiento del 60 por 100 de las agrupaciones.»

Tueros manifestó que si las asambleas extraordinarias se «autoconvocan» y deciden que va siendo hora de celebrar un congreso extraordinario es porque la dirección del PC-EPK no accede a que se celebren estas conferencias. «Ellos —afirmó Tueros- dicen que las convocatorias se han hecho al margen de los estatutos; pero ¿por qué?, porque ellos son los que no han querido convocarlas.»

Según Tueros, hay tres cuestiones claras en las que la dirección del PC-EPK ha incurrido en un engaño: una que el nuevo partido se iba a llamar Euskadiko Ezkerra. Otra que no habría ruptura con el PCE y otra que los cargos de EE se tendrían que disolver en el momento de la fusión.

Entreguismo

«Quieren llevarse las siglas PC-EPK -agregó Tueros—, esa es la cuestión que se plantea. Por eso obran así. Quieren que el partido se quede sin hombres que se opongan a la fusión con EIA-EE y que surga un verdadero entreguismo.»

En el mismo tema abundó Latierro, quien; aseguró que el problema surge cuando el proceso de acercamiento del PC-EPK a EIA-EE se convierte en una auténtica entrega de un partido a otro.

•• El PCE intentó, sin resultados, una solución salomónica que consistía en suspender las polémicas reuniones

 

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