Autor: Unzueta, Patxo. 
 Para "normalizar" la situación del partido tras el período de crisis y confusión vivido últimamente. 
 El PC de Euskadi encabezado por Ormazábal celebra un congreso     
 
 El País.    21/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Para "normalizar" la situación del partido tras el período de crisis y confusión vivido últimamente

El PC de Euskadi encabezado por Ormazábal celebra un congreso

FATXO UNZUETA, Bilbao

Una semana después de que lo hiciera el sector identificado con las posturas de Roberto Lertxundi, el grupo del Partido Comunista de Euskadi (EPK) que encabeza Ramón Ormazábal y cuenta con el reconocimiento oficia! de la dirección del Partido Comunista de España (PCE), se reunirá mañana en congreso extraordinario para «normalizar el partido tras el periodo de crisis y confusión vivido en los últimos meses», según explicó ayer el propio Ormazábal en el curso de una conferencia de Prensa celebrada en Bilbao, y en la que también estuvo presente Ignacio Latierro, que compagina su presencia en la dirección del EPK con su cargo de miembro del secretariado del PCE.

El congreso se celebrará en la localidad minera de Gallarte, cuna del socialismo vizcaíno, pueblo de La Pasionaria y escenario de las primeras huelgas obreras del País Vasco, a fines del siglo pasado. Aunque la elección de un lugar tan cargado de historia no parece casual—el congreso se celebrará en el edificio del antiguo preventivo, hoy escuela nacional—, Latierro y Ormazábal insistieron en que no se trata tanto de recobrar raices sentimentales como de realizar «un auténtico congreso de trabajo».

Más concretamente, el objetivo es «restablecer la legitimidad del IV Congreso del EPK y del X Congreso del PCE, las cuáles, frente a lo que se ha dicho, no son contradictorias, sino perfectamente complementarias». Pese a ello, el orden del dia incluye un punto relativo a la modificación de los estatutos del partido vasco, «para adecuarlos a los aprobados en el X Congreso del PCE».

Tales modificaciones, por lo demás, se refieren justamente a los puntos que fueron introducidos en el último congreso del EPK, en enero pasado, en tomo a cuestiones como .la posibilidad de presentar candidaturas alternativas y de realizar campaña a favor de las mismas; la consideración como definitivos de los fallos dictados por la comisión de garantías de Euskadi, sin posibilidad de recurrir a la comisión central del PCE; el no reconocimiento de la consideración automática de los miembros del Comité Central saliente como delegados con voz y voto; la posibilidad de que las posiciones minoritarias puedan expresarse «horizontalmente» —por ejemplo, en los órganos de Prensa del partido—, y no sólo en el organismo normal de militancia.

Cita a la Constitución española

En todos estos puntos, el Comité Central provisional de Euskadi, nombrado por la dirección del PCE, propone que se vuelva a la redacción anterior al IV Congreso del EPK. Además se propone la inclusión en el artículo 2 de una mención expresa al «reconocimiento de la Constitución española de 1978 y del Estatuto de Guernica».

El orden del día previsto incluye también un punto titulado «confirmación y actualización de las resoluciones del IV Congreso del EPK y del X Congreso del PCE», que se concreta en un informe político que será sometido a votación y cuyo punto cuarto -«la crisis del partido»— está íntegramente dedicado a criticar la forma cómo el sector Lertxundi ha llevado a efecto el proceso de convergencia con EIA. Latierro reafirmó ayer su convicción de que dicho sector ha «vulnerado los acuerdos del congreso de enera sobre política unitaria», por lo que el congreso extraordinario de mañana debe «resituar en sus términos el alcance de la convergencia posible entre las fuerzas vascas de izquierda». El congreso reafirmará también, según adelantó Ignacio Latierro, que «si es cierto que el Partido Comunista de Euskadi sólo es posible como partido autonomista, no lo es menos que resulta impensable sin su vinculación con el Partido Comunista de España».

Al congreso acudirán, según las cifras facilitadas ayer, 420 delegados elegidos en la proporción de

Uno por cada diez afiliados, doce miembros del comité central provisional que no se han presentado a elección como delegados y 32 militantes que, pese a no haber sido elegidos en sus agrupaciones respectivas, han sido repescados por la dirección, en virtud de su «capacidad para realizar aportaciones políticas significativas al congreso».

 

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