Autor: Goberna, Francisco. 
 Nadie ha manifestado su repulsa por el hecho. 
 Un comando de encapuchados repartió propaganda etarra en un colegio     
 
 Diario 16.    28/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

NACIONAL

Nadie ha manifestado su repulsa por el hecho

Un comando de encapuchados repartió propaganda etarra en un colegio

Un comando de cuatro individuos, presumiblemente militantes de ETA, repartió el pasado jueves el boletín interno de ETA militar entre Los alumnos de un colegio de San Sebastián, tras reducir a los bedeles y profesores del centro docente.

San Sebastián: Francisco GOBERNA, corresponsal

Sobre las 4,45 horas de la tarde del pasado jueves, cuatro individuos encapuchados, al parecer tres muchachos y una joven, irrumpieron en las dependencias del Instituto de Enseñanza Media emplazado al pie de la playa de la Zurrióla, en el barrio de Gros de la capital guipuzcoana

Una vez en el ínterioi del edificio los jóvenes encapuchados se personaron en la sala de conserjería del Instituto, situado en la primera planta, tras recorrer un largo pasillo cubierto de blancas baldosas.

Inmediatamente después conminaron a las cinco personas, que en esos momentos se encontraban en el interior del citado cuarto, dos bedeles y tres profesores, a permanecer en silencio y a no realizar ningún movimiento.

Minutos más tarde, mientras tres de los asaltantes se dirigieron a las aulas donde estaban recibiendo clase los alumnos de segundo y de tercero de BUP, el otro, presumiblemente la muchacha, que no articuló palabra alguna, permaneció vigilando a las cinco personas retenidas.

Las armas

Mientras esta escena se desarrollaba en la conserjería los tres restantes encapuchados, que portaban cada uno de ellos un paquete sin que exhibiesen en ningún instante armas, aunque uno de los jóvenes permaneció todo el tiempo con el brazo extendido y con la mano cubierta por un periódico, invadieron las clases que en esos momentos se encontraban ocupadas por los alumnos del centro.

Una vez en el interior de las aulas y sin que se registrasen entre alumnos y profesores ningún momento de especial tensión, los encapuchados, siempre sin articular palabra, depositaron en los pupitres numerosos ejemplares de «Zuzeu», en castellano «Derecho», órgano interno de información de la organización ETA militar.

Incluso de algunas de las aulas que los desconocidos no visitaron salieron varios jóvenes en busca de una explicación que saciara su curiosidad, y que, según señaló a DIARIO 16 una profesora del centro asaltado, «es algo normal dada la edad que tienen».

Finalizado el reparto de la propaganda, los jóvenes asaltantes se retiraron del centro de enseñanza tras sustraerle el Documento Nacional de Identidad a uno de los conserjes.

Carnavales

Este empleado, según sus propias declaraciones, estuvo a punto de avalanzarse sobre el encapuchado que lo tenía retenido en el interior de la conserjería en compañía de otras cuatro personas.

«Incluso cuando los vi aparecer —afirmó— estuve a punto de decirles: Venga, venga, que todavía no son los carnavales.»

Veinticuatro horas después de los citados hechos no se ha registrado todavía ninguna reacción de condena a nivel colectivo. Tan sólo y de forma indi vidual varios miembros del claustro de profesores indicaron sentir una mezcla de repulsa e impotencia a la vez.

Sin embargo, en una reunión que el citado colectivo realizó a media mañana de ayer con el fin de abordar el tema, únicamente se decidió celebrar una nueva asamblea el próximo lunes con el fin de elaborar un comunicado con el que dar conocimiento de los hechos al conjunto de los padres de alumnos, quienes por su parte tampoco se han significado en ningún sentido ni adoptado ningún tipo de postura ante la invasión registrada en el Instituto del barrio de Gros.

Por lo que respecta a los alumnos jóvenes, todos ellos de edades comprendidas entre los catorce y los dieciocho años, en su mayor parte observaron con indiferencia la presencia de los cuatro encapuchados cuyas edades según impresiones recogidas en el centro docente por DIARIO 16, podrían coincidir a su vez con las anteriormenta citadas.

Muy jóvenes

«Desde luego eran muy jóvenes», fue la opinión unánime de todos los encuestados, si bien algunos de los profesores denunciaron la posibilidad de un envalentonamiento por parte de algunos de los alumnos, perteneciente todos ellos al primer centro escolar invadido por un grupo de encapuchados con intenciones propangan dísticas.

Un Instituto en el que tras padecer «un avasallamiento intolerable» no se han registrado reacciones a nivel colectivo de especial mención.

Un marco docente que con 600 alumnos y un gigantesco «Lauburu» (cuatro cabezas), signo tradicional vasco en su lachada, observó casi con indiferencia la visita de cuatro individuos que con el rostro cubierto emplearon 10 minutos en repartir diversa propaganda de ETA militar.

 

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