Autor: Pagola, Javier. 
 El artefacto estaba accionado a distancia. 
 Los policías heridos en San Sebastián desalojaban a los transeúntes     
 
 ABC.    08/12/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

El artefacto estaba accionado a distancia

Los policías heridos en San Sebastián desalojaban a los transeúntes

SAN SEBASTIAN (Javier Pagóla, corresponsal). Cinco personas resultaron heridas de diversa consideración, entre ellas tres miembros de la Policía Nacional, al hacer explosión sobre las nueve de la noche un artefacto accionado a distancia, colocado en un inmueble próximo a las dependencias destinadas a la tramitación del Documento Nacional de Identidad en San Sebastián, a escasos metros del edificio que alberga al Gobierno Civil.

Al parecer, según fuentes oficiales, momentos antes se había recibido una llamada telefónica en las dependencias de la Comisaria ubicada en el propio Gobierno Civil. A través de la misma, una voz anónima anunciaba la colocación del referido artefacto en el inmueble número 18 de la avenida Carlos I, en el barrio de Amara. Inmediatamente se dirigió al lugar un vehículo «Z» de la Policía Nacional, cuyos componentes procedieron al urgente desalojo de la zona, instante en el que hizo explosión la carga, camuflada en un paquete. Como consecuencia de ello resultó con heridas de gravedad el cabo primero Juan Bautista Vicente Rodríguez, así como los números Juan Tocino Díaz y Luiz Eslava Eslava, todos ellos miembros de la dotación policial, por lo que hubieron de ser trasladados en ambulancias de la Asociación de Ayuda en Carretera (DYA) a la Residencia Sanitaria Nuestra Señora de Aránzazu, donde quedaron ingresados, el primero de ellos en la Unidad de Vigilancia Intensiva. Otros dos transeúntes que en esos momentos se encontraban en el lugar se vieron afectados por la onda expansiva. Se trata de la joven de veintiún años Iciar Bengoechea Alcorta y Joaquín Olasagasti Olaechea, resultando ambos con heridas de pronóstico leve salvo complicaciones.

En este sentido, vecinos del referido inmueble mostraban a ABC su sorpresa por el atentado, puesto que, según manifestaron, en los domicilios próximos no habita nadie sobre el que pudiera ir dirigido el artefacto. Por su parte, en medios oficiales se guarda una absoluta reserva, aunque parece ser que extraña asimismo el lugar en que fue colocada la carga, cuya composición se desconocía a últimas horas de la noche.

Nada más conocerse la noticia, UCD de Guipúzcoa hizo público un comunicado a través del cual, tras manifestar que «la bestialidad, la irracionalidad terrorista ha vuelto a dejar su huella trágica en la convivencia de nuestro pueblo», hace un llamamiento «a los auténticos verdugos del pueblo vasco para que cesen en la inutilidad de sus acciones», así como a la opinión pública en general «para que entre todos coloquemos a los terroristas en el lugar que les corresponde».

El Gobierno Civil de Guipúzcoa, en una nota facilitada anoche, relata los hechos y señala que los policías que acudieron al lugar donde estaba el artefacto sabían que se trataba de una trampa, aunque no sospechaban que el artefacto estuviese accionado a distancia. No obstante acudieron allí para desalojar a los transeúntes de las inmediaciones, labor que desempeñaban los tres policías heridos en el momento de la explosión. El gobernador civil va a solicitar para ellos una recompensa.

 

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