Autor: Suárez Alba, Alberto. 
 Abandono del independentismo y acercamiento con Madrid, bases de su autocrítica. 
 El PNV comienza a replantearse las posiciones defendidas hasta ahora     
 
 ABC.    24/12/1981.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

8/ABC

NACIONAL

Abandono del independentismo y acercamiento con Madrid, bases de su autocrítica

El PNV comienza a replantearse las posiciones defendidas hasta ahora

VITORIA (Alberto Suárez Alba, corresponsal). Algo está ocurriendo en el PNV. La prueba es clara: el editorial del último número de su revista «Muga» —que, aunque no sea demostrablemente peneuvista, sí que se encuentra decididamente vinculada al partido, del que acostumbra a ser portavoz, en una fórmula ambigua similar a la que emplea el diario bilbaíno «Deia»— resulta, a ese respecto, tan importante como significativo. Sus autores reflejan la crisis en la que se debate el Partido Nacionalista Vasco en estos, días finales de 1981. Rotundo título: «Además de oponernos, ¿qué más sabemos hacer?»

El citado editorial propugna el abandono de fas tesis independentistas, el acercamiento a! Poder en Madrid y la renuncia a que el «euskera» invada la totalidad de los campos a los que algunos nacionalistas intentan arrastrarle

«La revitalización de la sociedad vasca —señala "Muga"— pasa por la revisión de ciertos dogmas que tío fian sido queridos hasta ahora. El nacionalismo ha supuesto, en gran medida, una reconversión de la tendencia de los vascos hacia fuera, dirigiendo (a mirada hacia el propio país, su situación y sus necesidades. Reconversión que ha sido, a nuestro juicio, imprescindible, pero que no puede perpetuarse, so peligro de aniquilamiento.»

AUTOCRÍTICA NACIONALISTA

Muchos vascos no nacionalistas firmarían, sencillamente, bastantes de las tesis que mantiene et editorial de la revista vinculada al PNV, que viene a suponer una auténtica autocrítica, incluso hecha a base de sangre, y una verdadera revisión de posicionamientos. Por ejemplo, al referirse a lo realizado por el Gobierno autónomo de Vitoria, «Muga» comenta: «Antes ere/amos que las cosas no se hacían por obstrucción ajena. Ha Ilegado el momento de temer que sea por incapacidad propia »

La clave de la nueva postura llega en el siguiente párrafo, en eí que leemos: »EI pueblo vasco no se puede permitir, hoy día, proyectar su futuro sin actualizar como una función negativa, ni vivir perpetuamente de la tensión de Madrid.» Tras opinar que es hoy más necesario que nunca ampliar la gama de contenidos moviliadores, la revista vasca añade que el nacionalismo de Euskadi «no puede ser un oponerse a algo, sino que hay que buscarle una formulación positiva, centrada en un proyecto de vida en común que sea algo más que el simple sentimiento emocional que pertenecía al heroísmo resistente».

«Si, reconocidamente —agrega "Muga— la independencia estatal no ha de ser, para un nacionalista, obligatoriamente ideal válido, y si ía Europa de los pueblos no ha superado todavía !a etapa de la comunidad agraria, (a política nacionalista no tiene rnás remedio que romper esquemas y buscar, con fantasía, nuevos caminos, siendo uno de éstos et aceptar y ejercer, ya sea mínimamente, Poder en Madrid.

A partir del enquistamiento dentro de Euskadi no hay vía posible que lleve directamente a la Europa de los pueblos. A ésta se llegará a partir de los Estados actuales o no se llegará, hundiéndonos todos.»

INCULTURA Y PROVINCIANISMO

Reconoce, la publicación vinculada al PNV que tos nacíonalistas han estado dotados de una legendaria capacidad de luchar a la contra, y señala a continuación que «ahora nos damos cuenta, y ésta es la gran duda, de que el poder de decisión de que ahora disponemos no da seguridad alguna. Más bien, di riamos, aporta todo lo contrario. Cuando ha llegado la hora de poner orden en casa y resolver nuestros problemas sin apelar al enemigo foráneo, una sensación desconocida nos asalta y estremece si los vascos seremos o no capaces de hacerlo.»

En la misma línea de autocrítica indica ía revista que la incultura general y el provincianismo son características que definen tanto a la Prensa como a la creación literaria, a otras manifestaciones artísticas, a la escuela y a ía Universidad. «Uno de tos causantes de esta situación cultural —escribe el editorial de "Muga"— es la cerrazón sobre nosotros mismos, ía creencia por parte de algunos de que fuera del país no hay nada suficientemente progresista, creativo o democrático.»

Por último, y en relación con el «euskera», ¡a publicación peneuviste exige planteamientos rápidos y realistas: «Sin una mínima voluntad de renuncia a acaparar todos los campos, tal y como pretenden ciertos grupos, difícilmente conseguiremos normalización», señala, aludiendo a los sectores nacionalistas partidarios de imponer el vascuence sobre el castellano y a costa de los métodos dictatoriales que sea.

SIGUEN LOS ABANDONOS EN EL PNV

Mientras tanto, la cadena de expulsiones y abandonos del partido continúa agrandándose, sobre todo en Vizcaya. Tras los dieciocho militantes del llamado «sector sabiniano», que fueron dados de baja en Guernica (entre elfos el alcalde de la vida foral y otros cinco concejales), han sido ahora sesenta y dos tos afilíados del PNV que han decidido, en Portugalete. marcharse del partido, tras acusar a sus dirigentes de estar postergando sistemáticamente a la base del mismo.

Los ya ex militantes peneuvistas acusan al sector de Arzallus, Pujana y Marcos Vizcaya de haber iniciado el 3 de noviembre de 1978 el asalto al Poder. «A pesar de su derrota inicial —dicen— no escatimaron esfuerzos para destituir a la Ejecutiva elegida, valiéndose de toda dase de mentiras, intrigas, falseamientos e ilegalidades.»

«La consolidación del Poder, por su parte —concluyen—, ha desembocado en abandono de tos principios fundacionales, como la confederalidad, la incompatibilidad, la bochornosa sumisión del Poder judicial -^dentro del partido— al Poder ejecutivo e intolerable abandono de la lucha por la independencia de Euskadi.

La crisis interna está dejando diezmadas, por una razón o por otra, las filas del partido que fundé Sabino Arana y ahora dirige, entre dardos y trampas de todo tipo, Javier Arzallus.

 

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