Autor: Amestoy, S.. 
 Torrente Ballester, Tierno Galván y Laín Entralgo, en la presentación de las memorias de Ridruejo. 
 "Yo tenía razón"  :   
 (Hubiera dicho hoy). 
 Pueblo.    20/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

(HUBIERA DICHO HOY)

Torrente Ballester, Tierno Galván y Laín Entralgo, en la presentación de las memorias de Ridruejo

MADRID. (PUEBLO, por SANTOS AMESTOY.l— Ayer se presentaron en Madrid las «Casi memorias», de Dionisio Ridruejo, libro postumo que su autor concebía con gran ambición y complejidad, tal como relató en una entrevista que nos concediera pocos días antes de su muerte y que han quedado fatalmente truncadas. Pese al riguroso trabajo de ordenación, a cargo de César Armando Gómez y de Fermín Solana, tenemos la seguridad de que el libro que Ridruejo proyectaba obedecía a un vasto y estructurado plan que supera en mucho al material elaborado hasta el momento de su muerte. Para tratar de suplir de alguna manera este vacío, los editores han tenido el buen criterio He incluir cartas, artículos y otros documentos revelado´-es de la trayectoria literaria persona) y política del desaparecido. Al acto asistió numerosísimo público.

En el aclo de presentación; el editor, José Manuel Lara. Jr., dio la palabra, por ni siguiente orden, a Gonzalo Torrente Ballester, Enrique Tierno Galván y Pedro Lain Entralgo. El primero y el último, amigos y compañeros de Ridruejo desde los días de su común aventura como integrantes de la «inteligentzia» del Nuevo Estado Nacional Sindicalista y no menos ligados por la amistad a lo largo de sus biografías, paralelas en sus respectivos cambios de actitud ideológica. El segundo, también amigo entrañable y activamente vinculado a Dionisio Ridruejo en la actividad pro democrática en —según sus palabras— «los años oscuros». El reparto de los temas a los tres oradores no pudo ser más preciso. Torrente habló de Ridruejo como escritor, Tierno sxaminó al político y Laín al hombre. Torrente destacó el don de la palabra precisa. Tierno la repulsa de la corrupción y Laín los fundamentos morales de su humanidad.

0 TORRENTE "BALLESTER

Comenzó Torrente Ballester preguntándose si en Ridruejo era precedente el político o el escritor, par^. responder que aunó dos vocaciones ligadas con la misma fuerza que fueron sentidas; encontró que la una y la otra estaban relacionadas por el mismo estilo y eran hijas de la misma personalidad. Destacó también el sentido realista de la obra de Ridruejo, tanto en su vertiente estética como de hombre público. Confesó, se-5ún dijo, por primera vez, la, decisiva influencia que había ejercido sobre él mismo, y relató la precisión y rigor con que le juzgó su primera novela, de la que hiciera una «disección fría y convincente».

«La novela —escribió Ridruejo a Torrente Ballester desde su primer destierro de 1944— es mucho más de derechas de lo que tú supones.» «Aquella fecha —confesó el presentador— coincide con el cambio en mi toma de posición ante la vida, la política y las letras.» Declaró a continuación que había admirado desde el primer día la precisión con que dotaba a la palabra castellana, que en él «tenía contornos como la piedra»; sentido de la lengua que se halla tanto en los «Sonetos a la piedra» como en los sonetos de Rusia o los poemas en prosa. la «Guía de Castilla», etc. «Cuando ola hablar a Dionisio —afirmó— parecía oír a un personaje de Fernando de Rojas.» De las «Casi memorias» señaló su carácter de testimonio y sus cualidades de episodios esenciales, asi como la falta de acritud en los juicios a las personas, en los que muchas veces subyace el perdón. «A través de sus páginas, la calidad moral de • Dionisio t r a nsparece.»

Finalmente, concluyó asegurando que el libro es trascendental para el momento histórico que vivimos, «muchos de cuyos momentos llevan su nombre».

£ TIERNO GALVÁN

El profesor Tierno extraio la capacidad irónica de Ridruejo para relacionarla con su dimensión de po1ítico. Ironía socrática, que es un modo de enfrentarse con la , realidad para entender y que se evidenciaba más en su vertiente política que en ou obra literaria. Opinó que Ridruejo sintió —«como los jovenes castellanos de su tiempo»— un tropismo, una atracción por el Poder que habría de trocarse en repulsa una vez que en él estuvo instalado.

La ironía resultaba, pues, de la dialéctica entre atracción y repugnancia. Halló que la repulsa fue producida por el espectáculo de , corrupción, y que ésta ¡e llevó a la ruptura con el. franquismo. Descubrió además un nuevo ciclo de atracción hacia el Poder; pero esta vez de signo democrático, y no tanto para permanecer en él cuanto para restituir la justicia y la libertad. «Nos ha ayudado --declara.el.líder del-P.S.P.*-en los años oscuros a luchar coníra el franquismo.» La guerra hizo de él lo que fue; por ella se vio dedicado a la política: tíe lo contrario, hubiera sido un intelectual. Para Tierno, que no considera, a Ridruejo un político típico, el resorte moral que le condujo a su peculiar actuación fm la necesidad de saldar sus ´propias cuentas; si fue a Rusia con la División Azul fue porque en la guerra no combatió en .el frente: si se expuso a la cárcel, Dorque había contribuido a [a instauración del franquismo.

 

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