Autor: Rojas, Carlos de. 
 Sevilla. 
 Se inicia la temporada con un festival del P.S.O.E.     
 
 Informaciones.    09/01/1978.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

SEVILLA

Se inicia la temporada con un festival del P.S.O.E.

SEVILLA, 9 (Por Carlos de Rojas}.

QUIZA por demasiada improvisación, el festival del P.S.O.E. en Alcalá de

Guadaira no alcanzó la mitad del aforo de la plaza de toros de la localidad.

Comenzado el festejo, hizo su aparición el secretario general del P.S.O.E., don

Felipe González, a quien acompañaba don Alfonso Guerra. Todos los toreros les

brindaron sus novillos.

Se lidiaron reses de Soto de la Puente, desiguales de presentación, destacando

el tercero, un toro serio pero al Que le faltó la fuerza. El rejoneador Curro

Bedoya estuvo fácil y seguro, pero sufrió una espectacular cogida, más por

culpa del caballo, nuevo en el oficio, que por la indudable destreza del jinete,

como fue fácil comprobar durante la lidia. Cortó una oreja. Rafael torres,

único matador no perteneciente al Partido Socialista Obrero Español, cuajó

buenos muletazos a un novillo manso, pero falló con la espada y escuchó un

aviso, que significó que el tiempo había pasado, y no como en broma decían en

los tendidos, por no pertenecer al partido. Manuel Rodríguez mató el toro

echado en tercer lugar, falto de fuerza pero bastante más aprovechable.

Rodríguez, estuvo valiente y se le concedieron las dos orejas.

Paco Bautista estuvo lucido con el capote y con su ya conocido oficio. Se

divirtió él y se divirtió el público. En capotes y muletas llevaba prendida la

bandera andaluza, que a la hora de matar le sirvió de muleta, y al salir

enganchado del encuentro, como prenda de auxilio para sostener su calzona

rota. Dos orejas. Cuando se encontraba en el hotel cambiándose de ropa al

finalizar el festejo, una llamada anónima le amenazó por haber participado en

el festival por ser socialista, rico y partidario de la autonomía.

Antonio Francisco Vargas fue volteado al banderillear, pero sin consecuencias.

Le tocó el mejor novillo de la tarde y estuvo lucido, cortando dos orejas, El

novillero El Alcarreño puso mucha voluntad, pero le faltó oficio, de forma

simpática y por paisanaje se le dieron las dos orejas.

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