Autor: JASA. 
 Debate en el Club de Convergencia: todos de acuerdo. 
 Eliminar el Movimiento Nacional  :   
 (como principal obstáculo hacia la democracia). 
 El Alcázar.    24/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Debate en el Club de Convergencia: todos de acuerdo

ELIMINAR EL MOVIMIENTO NACIONAL

(como principal obstáculo hacia la democracia)

Fraga: La democracia puede morir apenas nacida. Alvarez Miranda: reconocimiento del PCE. Ruiz Giménez: Corles Constitucionales. Tierno Galvan: el comunismo no estalinista es igual que el socialismo marxista. Satrústegui: la aspiración de todo trabajador es convenirse en burgués.

Con el .silencio de Fraga Iribarne, la llamada oposición democrática (Alvarez Miranda, Ruiz Giménez/ Satrústegui y Tierno Galvan) ha sentenciado a muerte al Movimiento Nacional como premisa inaplazable hacia la democracia, congratulándose al mismo tiempo por el "harakiri" de las Cortes y por el suicidio declarado de todas las instituciones del Régimen. El lugar: Club de Convergencia. El motivo: debate público sobre situación política y elecciones.

Con treinta y ocho minutos de retraso e\ recién nombrado secretario general de Alianza Popular ("el tráfico" dijo) que además celebraba hoy su 54 cumpleaños. Entre gritos de "Fraga fuera, el pueblo no te traga" coreados por la mayoría, de las 1.500 o 2.000 personas que llenaban el local, el exvicepresidente del último Gobierno Arias consumió (a duras penas) sus diez minutos correspondientes de intervención con una valiente rúbrica de su reforma democrática desde la legalidad. Aunque, desde luego, no fue necesario que nadie le "arropara", como dijo determinada noticia. Previamente, Alvarez Miranda pidió un reconocimiento de todas las fuerzas políticas sin exclusiones.

Satrústegui, a continuación, especuló con imperdonable Hgereza sobre el papel de las Fuerzas Armadas y su vinculación a una determinada linea política. Ruiz Giménez comenzó sentenciando —¿no es para reírse?— que había participado en un Gobierno franquista tan sólo para .establecer paulatinamente las bases de la democracia y que urgen unas Cortes constituyentes desde la legalidad, mediante decreto ley.

También pidió legalización para el PCE.

Tierno Galván ("Tierno, Tierno, Tierno") fue la vedette del espectáculo. Dijo que se sentía proletario, aunque ejercía como burgués, lo cual no significaba que sintiera como propia (el "descasamiento", dijo) la conquista (que no dictadura, puntualizó) por la clase obrera del poder. Con más claridad —dramática claridad— se explicó ciiandp, en su segunda intervención, dijo que no existen diferencias entre su socialismo marxista y un comunismo no estalinista ni leninista. También causaron gran regocijo los tirantes de Fraga, con los colores ús la bandera española, y su justificación de su presencia en el poder "practicando la política de lo posible". Aunque nervioso en algunas ocasiones, Fraga replicó a las muchas interrupciones del público con energía y firmeza demoledoras; como, por ejemplo, cuando recordó la evolución registrada en nuestro país desde 1.931 a 1.936 y advirtió que la democracia puede morir apenas nacida. Satrústegui, con una cía absolutamente incondicional, no pudo evitar un abucheo rotundo cuando dijo que la máxima aspiración de todo trabajador es convertirse en burgués. ,

Tierno • Galván destacó que el continuo deterioro as la economía puede tener, a corto plazo, graves repercusiones políticas y solicitó elecciones municipales previas al referendum. En conjunto, temas comunes fueron la derogación de las Leyes Fundamentales, la exigencia al Gobierno de un proceso constituyente y una negociación con la oposición democrática (ruptura votada dijo alguien). Los interlocutores, hábilmente, se dedicaron fuertes -acusaciones (naturalmente, sobre todo a Fraga) y tiernos elogios conciliadores. Ruiz Giménez Te echó un cable a Fraga reconociendo su labor con la Ley de Prensa, y Fraga reconoció viejos lazos de amistad con sos oponentes.

Los espontáneos fueron múltiples, y el .calor, agobiante. Por último, la presencia del procurador Peralta España causó gran expectación cuando pidió la palabra, una vez concluidas las intervenciones de los ponentes. Cuando pudo hablar, entre improperios y acusaciones de todo orden, el exsubsecretario de la Gobernación justificó su voto farorable al proyecto en base a razones de "realismo político". Desde la calle, custodiada por fuerzas de la Policía Armada, se podía escuchar, al término del acto, gritos contra Fraga.´En definitiva un espectáculo más de nuestros vedettes políticos, de espaldas al pueblo.

JASA

 

< Volver