Autor: Ramírez, Pedro J.. 
 100 españoles para la democracia. Tierno, Clavero, Cañellas y Meilán:. 
 Una magistral lección de convivencia     
 
 ABC.    27/02/1977.  Páginas: 2. Párrafos: 66. 

Tierno, Clavero, Cañellas y Meilán:

UNA MAGISTRAL LECCIÓN DE CONVIVENCIA

TIERNO:

"Vomos a intentar la convocatoria de una conferencia política a la que asistan desde el «Partido Comunista» hasta la «Alianza Popular»."

MEILAN:

"Hay muchas maneras de resolver los problemas económicos y fiscales de las regiones sin recurrir al federalismo"

CLAVERO:

"Las elecciones verdaderamente importantes serán las próximas municipales."

CAÑELLAS:

"Habría que llegar a un compromiso para que las próximas Cortes sean auténticamente constituyentes."

Enrique Tierno Galvan (presidente del «Partido Socialista Popular»), Manuel Clavero Arévalo (presidente del «Partido Social Liberal Andaluz»), Antón Cañellas (dirigente de «Unió Democrática de Catalunya» y secretario político del «Equipo Demócrata Cristiano») y José Luis Meilan (líder del «Partido Gallego Independiente») asistieron el pasado miércoles al almuerzo número trece de lo que ABC viene organizando al hilo de la serie «100 Españoles para la Democracia».

En representación de ABC asistieron el director: José Luis Cebrián; los subdirectores: Santiago Arbós y Miguel Torres; el jefe de la Sección Nacional: Ángel Antonio González*, los redactores Pilar Urbano, Pedro J. Ramírez, Luis Peiró, Miguel Ángel Nieto y Manuel Sanz Bermejo, y el director de Relaciones Públicas de Prensa Española, Rafael Muñoz Lorente.

Si todos estos encuentros han estado presididos por la cordialidad, éste puso de relieve la especial capacidad de diálogo y comprensión que caracteriza a sus cuatro protagonistas.

(El más puntual de nuestros invitados es José Luis Meílán. En seguida llega Antón Cañellas y después lo hace Enrique Tierno, que acaba de dar una «lase. Manuel Clavero Arévalo se retrasa nn poco más, pues viene directamente de la Moncloa, donde ha conversado con el ´presidente Suárez dorante casi hora y media.

Antes de sentarnos a la mesa. Tierno y Cañellas discrepan cordíalmente sobre la electividad fte la Comisión Negociadora con el Gobierno. Ambos coinciden —también José Luis Mellan—, sin embargo, «n criticar las medidas económicas del Gobierno, ya que piensan que los más débiles saldrán otra vez perjudicados. «El único partido socialdemócrata fne hay en España, que es- el artido Comunista, va a tener problemas para controlar a su basca, comenta irónicamente Tierno. El almuerzo comienza algo antes de las tres.)

MEILAN.—Ante las «lecciones es muy importante qne los políticos permanezcamos pegados al terreno. A pesar de todos los artilugios técnicos, la personalidad de los candidatos va a ser decisiva.

TIERNO.—En la primera fase de la democracia es inevitable la aparición del nuevo caciquismo. T el triunfo de la derecha.

CLAVERO.—Bueno, las verdaderamente importantes serán las próximas elecciones municipales.

CAÑELLAS.—Claro. Nosotros siempre habíamos defendido la idea de qne los primeros pasos de la reforma deberían haberse dado a través de unas elecciones municipales.

TIERNO.—P ero ya no podrán celebrarse por lo menos hasta dentro de un año.

CLAVERO.—Antes sería difícil. Pero hay algunas Corporaciones que no pueden aguantar tanto.

MEILAN.—Se podrían hacer elecciones locales para nn período de tiempo más reducido del normal.

D «UNA ESPECIE DE JAULA DE GRILLOS»

(Se habla en seguida del carácter de las nuevas Cortes, preocupación constante de todas las fuerzas que se llaman de oposición.)

CIÑELLAS.—Habría que llegar a un compromiso para que fueran unas Cortes auténticamente Constitnyenes.

TIERNO.—Tendría qne ser un acuerdo previo.

MEILAN.—Claro. El próximo Parlamento puede ser una especie de jaula de grillos.

TIERNO.—E s t u v e con el obispo y me prometió que nos iba a ayudar en este aspecto.

MEILAN.—¿Quién es e1 obispo?

TIERNO.—Tarancón. Yo sé el nombre de mi obispo.

(El director de ABC pregunta a Cañellas por la Comisión Negociadora y sugiere que su partido —la «Unió Democrática de Catalunya— tiene poco que ver con el «Partido Comunista». Tierno protesta.)

TIERNO.—¿Cómo que no tiene nada que ver? ¿Cómo no va a tener que ver con un partido que va a sacar el 7 por 100 de los votos, que es astuto, inteligente y además socialdemócrata? (Todos los comensales sonríen ante esta Insistencia en calificar así al «Partido Comunista».)

MEILAN.—Por esa misma razón, también tendría mucho que ver con «Alianza Popular».

TIERNO.—¡Y claro que tiene qne ver! Todos tenemos que ver unos con otros.

CAÑELLAS.—Cuando se habla de oposición, se habla de oposición pluralista. Cnanto más cerca estemos de la democracia menos nos comportaremos como un organismo unitario. Sería grave que alguien tratara de transformar a la oposición en una especie de Movimiento Nacional de signo contrario.

TIERNO.—El juego de la oposición ha variado porque el Gobierno ha tomado sus posiciones,-su bandera y su programa. Así debe ser y ojalá continúe siendo así.

CAÑELLAS.—Había «n n a» oposición cuando había nn régimen totalitario.

CLAVERO.—La oposición histórica ha sido oposición a un régimen. La oposición será en adelante oposición a unos programas de Gobierno.

TIERNO.—Vamos a intentar la convocatoria de una Conferencia política a la que asistan desde el «Partido Comunista» hasta la «Alianza Popular», con objeto de dirimir el problema del pacto constitucional.

O «NO HABRÍA DIFICULTADES CON FRAGA»

(Se le pregunta al líder del «P.S.P.» por ia hipotética legalización del «Partido Comunista».)

TIERNO.—Intuyo que ellos tienen buenos indicios. Cuando se ve al «P.C.» tan «crio, Un beatifico, tan calmado... es que hay algo.

(Un redactor de ABC alude a las dificultades de sentar en torno a una mesa al «P. C.» y a «Alianza Popular».)

TIERNO.—Confío en qué la gestión de la Iglesia sea persuasoria. No habría dificultades con Fraga, pero sí con otras personas.

MEILAN.—Sería un acuerdo sobre líneas fundamentales.

TIERNO. — Fundamentalmente sobre la reforma constitucional y el problema de las nacionalidades.

CLAVERO.—Acabo de decirle al presidente que, en mi opinión, el tema de las nacionalidades o regiones debe quedar para después de las elecciones.

CAÑELLAS.—Discrepo en ese aspecto. Sería muy positivo «oe se fuera tratando ya a nivel de Gobierno.

No se trata de aportar ya las soluciones definitivas, sino simplemente de hablar del tema. No sería bueno que, por ejemplo, la cuestión del auto-gobierno de Cataluña surgiera de repente con toda sn agresividad durante la campaña electoral. Sería cuestión simplemente de reconocer «a priori» el problema.

MEILAN.—Estoy de acuerdo en que se hable ahora. Pero no estoy de acuerdo en que sea a través del mecanismo Gobierno-Oposición. Como gallego me siento tan identificado con los problemas de Galicia como pueda estarlo el señor que actúa en la «Comisión de los pies». No me siento ni oposición ni Gobierno, pero me siento gallego y me gustaría intervenir. Por otra parte habría que evitar cualquier paso que invalidara otra solución posterior, ¿demás no creo que el problema de todas las regiones sea el mismo.

D «UNA ESCALADA QUE NO SE SABE COMO TERMINA»

CLAVERO.—Estoy de acuerdo en que el problema es vario. En que las peculiaridades lingüísticas, culturales y étnicas están más enraizadas en unas regiones que en otra*. Sin embargo, cuando se habla de cesión de competencias a las regiones se habla también de la financiación de las regiones. , Sería peligroso que una institucionalización heterogénea contribuya a hacer más profundo el abismo entre regiones desarrolladas y regiones subdesarrolladas. Considero positivo que se hable, pero teniendo siempre presente el principio de solidaridad entre las reglones.

CAÑELLAS.—La «Unió Democrática de Catalunya» defiende por eso el federalismo con el cual se puede conseguir ese equilibrio. Unas • regiones pueden tener mayores competencias que otras de acuerdo con sus necesidades. En el fondo el Proyecto Samaranch de Régimen Especial tiene más carga, digamos «separatista», que la.solución federal. Esas fórmulas parciales de regímenes especiales no son sino el comienzo de una escalada que no se sabe cómo termina. En el federalismo, en cambio, el techo está muy claro.

CLAVERO.—Discrepo un poco en cnanto a la palabra «federal», pero el enfoque me parece adecuado.

MEILAN.—Hay muchas formas de solucionar los problemas fiscales y económicos de las regiones sin recurrir al federalismo. Creo que lo primero sería preguntarle a la gente si de verdad quiere que España sea un Estado Federal. Y lo segundo considerar que a lo mejor el modelo federal resulte bastante caro. La generalización de las regiones no ha solucionado los problemas de Italia, sino todo lo contrario. Me parece mejor el enfoque que daba nuestra Constitución del 31.

TIERNO. — ¿Quiere decir que su tesis coincide con la de la Constitución del SI?

MEILAN. — Desde el punto de vista de permitir que aquellas regiones con personalidad más acusada la desarrollen a través de estatutos de autonomía.

TIERNO.—Me parece bien. Como castellano viejo defiendo la idea del Estado plural. Así pienso plantearlo en la conferencia! pre-constitucional si se celebra.

MEILAN.—Perfecto. Perfecto.

TIERNO.—Mí temor personal es que lleguemos a un Parlamento dominado por las derechas y las derechas digan que no a cnanto signifique modificar la situación actual.

MEILAN.—Si eso fuera así, yo no soy de derechas.

TIERNO.—£2 que si eso no es la guerra civil, son sus preliminares. He oído hablar a Fraga y estoy algo asustado. Es muy radical.

D «HABRÁ QUE ESPERAR A QUE TENGAN UN ESCARMIENTO»

(Meilan cambia el rumbo de la conversación y aborda la compleja problemática socialista.)

MEILAN.—Releyendo a Ortega me he dado cuenta hasta qué punto te preocupaba el rumbo del. socialismo. Ahora el tema vuelve a plantearse.

TIERNO.—(Sonriente.) España es reiterativa, ¡en!... Se repite «ad eternum». ¿Usted se refiere a la unidad socialista?

MEILAN.—Y a la tendencia del socialismo.

TIERNO.—Es difícil lograr la unidad. Hemos hecho grandes esfuerzos. Pero hay quienes están muy convencidos de que sus siglas son indispensables. Son muy personalistas. Y lo que no podemos nosotros es perder nuestra identidad. Habrá que esperar a que tengan algún escarmiento... En el «P.S.O.E.» las bases están ahora muy radicalizadas y la Ejecutiva mantiene, entre tanto, pactos con el Gobierno. Tendrá que haber un proceso de homogeneización. De momento las Ejecutivas de todos los partidos controlan a sus bases. Las bases están sumisas; gritan, hablan, pero luego obedecen Ahora la unidad socialista es imposible. No la quieren. Lo único que quieren son las siglas «P. S. O. E.» encabezando. Están deslumbrados por el fulgor del Poder.

(Se habla del problema del «P. S. O. E.» histórico —aún no se conocía su legalización—, y Miguel Torres interroga a Tierno sobre el clima que ha podido detectar en su reciente viaje a la Unión Soviética.)

TIERNO.—En Moscú están muy interesados en que aquí haya orden. Tienen problemas interiores muy graves. Surgieron en cuanto se hundió el stalinismo. Hay una presión muy fuerte para que se importen artículos de lujo y un problema generacional muy agudo... Mi idea es que Carrillo no es su hombre. Por el problema de Lister o por lo que sea.

MEILAN.—¿Cómo ven nuestra posible integración a la O. T. A. N.?

TIERNO.—Con mucha sospecha. Yo también la comparto. Nos limitaría mucho. Y de la sombrilla atómica no hay quien nos saque.

(El almuerzo concluye con la afirmación del profesor Clavero Arévalo de que ha sido el único español en tener por alumnos al presidente Suárez y a Felipe González. Tierno recuerda sus años de Salamanca... No podía ser de otra manera. Ha sido un almuerzo entre catedráticos. Clavero y Meilan lo son de Derecho Administrativo; Tierno, de Derecho Político, y Cañellas podría serlo de cualquier cosa por su «seny» y por su clase. Entre todos nos han dado una magistral lección de convivencia.)

Texto: Pedro J. RAMÍREZ Fotos: SANZ BERMEJO.

100 ESPAÑOLES PARA LA DEMOCRACIA ABC, 27 de febrero de 1977

 

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