Ha sido presentado la nueva edición del libro "Entre Hendaya y Gibraltar"  :   
 Su autor, don Ramón Serrano Súñer, explicó las razones que le movieron a escribirlo tras la derrota del Eje. 
 ABC.    24/05/1973.  Página: 55-56. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

ABC. JUEVES 24 DE MAYO DE 1973. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 55.

HA SIDO PRESENTADA LA NUEVA EDICIÓN DEL LIBRO «ENTRE HEN-DAYA Y GIBRALTAR»

Su autor, don Ramón Serrano Súñer explicó las razones que le movieron escribirlo tras la derrota del E¡e

En acto celebrado en el hotel Ritz, de Barcelona, organizado por la Editorial Nauta para presentar la nueva edición de «Entre Hendaya y Gibraltar», el presidente (te la Asociación de la´ Prensa de Barcelona, don Santiago Nadal, ha pronunciado elocuentes palabras con relación a] libro y al autor. Este, don Ramón Serrano Súñer. ha explicado las razones que le movieron a escribirlo después de la derrota del Eje, en la hora del miedo. Cuando muchos tomaron el camino, poco digno, de pretender negar Jo que habíamos sido durante la guerra mundial, él quiso exponer las razones que, en Interés de España, habíamos tenido para hacer la politics que hicimos, tanto Interior como exterior. Dice que la guerra civil no ]a quiso nadie: José Antonio sólo pensó en un golpe de Estado que frustrara el asalto de la revolución marxista al Poder. Es seguro que los generales también pensaban primero solamente en el golpe de Estado. Este no tuvo fortuna y se desembocó fatalmente en´ la guerra civil.

La ayuda que Italia y Alemania nos prestaban determinó en buena parte la política que entonces se siguió.

Al terminar nuestra guerra empezó la guerra mundial y Alemania obtuvo en cadena los éxitos más deslumbrantes de la historia militar: Dantztg y Polonia, primero, y luego, en tres meses, conquista Noruega, Dinamarca, Luxemburgo, Holanda, Bélgica y Sedán, empuja al Ejército inglés hasta Dunkerque, lo bate y conquista la plaza. Cede la linea Weygand y caen en poder de los alemanes París y Verdun. El mundo entero tembló ante el triunfo espectacular del Ejército alemán y casi todos los Estados Mayores creyeron en su victoria. Cuando sus Ejércitos llegaron a Hendaya, España, por el Norte, pasó a ser fronteriza con Alemania, Y esta circunstancia, mucho más todavía que nuestros sentimientos de gratitud y simpatía, obligaba a una actitud de máxima amistad hacia ella, pasando de la neutralidad a ]a no beligerancia, pero cuidando de guardar un equilibrio difícil para no provocar el «casos belli» con los aliados. Esta política libró a España de la invasión.

Todo esto —dice— ya sólo es Historia. Después se han planteado en el mundo muchos problemas. Han aparecido realidades nuevas que han determinado respuestas políticas también nuevas. En España se han producido cambios sociales importantes, y en lo material ha experimentado un considerable desarrollo, alcanzando nuestra economía niveles de prosperidad. Son realidades que nadie puede desconocer. Pero, en cambio, como ya otros han dicho, el desarrollo político no lleva un ritmo paralelo. Permanece congelado e Indeciso. De una manera general hay que reconocer que aquí no hay opinión, ni cauces establecidos para que ésta se forme y se manifieste; y así no puede haber vida pública.

El mundo, afirma, vive desde hace muchos años en una crisis ideológica y política. No se ha da4o todavía con la fórmula, con el sistema, que establezca el necesario equilibrio entre la autoridad y la libertad y entre la libertad y la justicia, pero hay que buscarlo por todos los caminos y desde todos los puntos de partida. Piensa que tanto el socialismo como las recientes experiencias políticas para corregir los excesos democráticos pueden prestar algunos elementos/para llegar a la solución, lo que sólo será posible si se les priva a uno y a otros del absolutismo que en ellos hemos conocido.

Rectificar, advertir los errores de experiencias propias y ajenas, es algo absolutamente necesario y respetable siempre «ue la rectificación se haga con honestidad y no con miras personales interesadas. A quienes hace ´uios años empezaron a denunciar los males del continuismo y del inmovilísmo se les consideró y trató aquí como traidores, y hoy vemos ya cómo se condena el inmovilismo en todas las altitudes. Pues lo que es licito hacer desde las Magistraturas públicas no debe ser considerado un delito cuando se hace a la intemperie.

Termina esta parte de su discurso diciendo que es urgente la tarea de establecer un sistema actual de convivencia dentro de Jas leyes vigentes, y, aún si fuera necesario, modificando éstas sin trauma ni violencia, sin radicalismos; porque no son los pueblos para las leyes, sino las leyes para los pueblos.

Lo primero es la educación política: El entrenamiento del pueblo en las tareas y responsabilidades públicas. Y 3a autoridad, que es fundamento y condición en toda comunidad civilizada, pues un régimen democrático sin autoridad se disuelve en la anarquía, y un régimen autoritario sin ella es un absurdo monstruoso.

Termina su discurso diciendo que hay que mirar a Europa como niela: el logro de Europa política, cuando sus pueblos aislados son sólo alfeñiques entre los colosos del Este y el Oeste. En su Integración en una Europa comunitaria encontrarán su seguridad, prosperidad e influencia en los negocios Internacionales.

Se extiende en consideraciones sobre la Insuficiencia de la Europa económica, aunque ya representa un horizonte de esperanza y un buen estímulo para la constitución de la Europa política.

Dentro de los amplios límites de una Europa unida, nuestro patriotismo conserva todo su vigor y no sufre menoscabo ni enfriamiento el amor a nuestro pueblo, a nuestra tierra, nuestra lengua y cultura, nuestra tradición y nuestros sentimientos.

El patriotismo de todos se ennoblece al elevarse por encima de megalomanías localistas y participar en la gran tarea de constituir la necesaria unidad política europea. A José Antonio, que fue enemigo del particularismo pequeño, y que también consideró superado el nacionalismo, yo no me lo puedo imaginar desentendido de este alto empeño para que España viva la verdadera vida histórica.

Acertadamente ahora nuestra política exterior se define como europeísta y se fija el objetivo de la Integración de España en Europa, según el ministro López Bravo acaba de manifestar. Pero, termina diciendo Serrano Súñer, para entrar en vías de hecho y realización será necesaria la congruencia de nuestra política interna.

Mas para que no se piense —dice— aue estas ideas mías de hoy son Improvisadas u oportunistas permitidme que os lea unas pocas líneas finales de mi viejo libro:

«Si los europeos saben recoger y ordenar los restos de un viejísimo poder aún no del todo extinguido. Si al cabo saben deponer sus rencillas, sus agravios y suspicacias para crear una efectiva y común ciudadanía enropea. Si dan a luz, como hicieron siempre, la formina precisa que nuestro tiempo viene reclamando con apremiante angustia. SI todo eso ocurre, es todavía posible que la aurora se encienda nuevamentemente sobre este trozo del planeta que —pese a todo— es aún portador de la única obra madura´ de] espirito que el mundo ha logrado hasta ahora.»

 

< Volver