Señor Serrano Súñer:. 
 "Es urgente establecer un sistema de convivencia"  :   
 El desarrollo político permanece congelado e indeciso. 
 Informaciones.    24/05/1973.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

SEÑOR SERRANO SÚÑER:

"Es urgente establecer un sistema de convivencia"

EL DESARROLLO POLÍTICO PERMANECE CONGELADO E INDECISO

BARCELONA, 24. (EUROPA PRESS.)—>Es urgente establecer un sistema de convivencia», dijo el señor Serrano Súñer en el acto de presentación de su libro «Entre Hendaya y Gibraltar».

A primera hora de la noche, y ante un auditorio de unas doscientas personas, se celebró en un hotel de esta ciudad el acto de presentación del libro «Entre Hendaya y Gibraltar», de Serrano Súñer, que . ha sido nuevamente reeditado. El autor fue presentado por don Santiago Nadal, subdirector de «La Vanguardia» y presidente de la Asociación de la Prensa barcelonesa, quien destacó la personalidad del señor Serrano Súñer e hizo una breve critica de su obra.

El señor Serrano Súñer pronunció luego un discurso en el que, en síntesis, dijo:

«"Entre Hendaya y Gibraltar" se escribió después de la derrota del eje, en la hora del miedo, cuando muchos tomaron el camino poco digno de pretender negar lo que habían sido durante la guerra mundial.

La guerra civil no la quiso nadie. José Antonio pensó en un golpe de Estado, aunque reconocía las dificultades por la preparación del socialismo con sus juventudes militarizadas y haciendo causa común con el comunismo, frente al débil Gobierno republicano y para aplastar al Ejército. "La guerra civil —me dijo José Antonio en la prisión de Alicante en junio de 1936— hay que evitarla a todo trance porque las guerras civiles son la derrota, de todos." Su Idea para evitar la tragedia —añadió Serrano Súñer— era la formación urgente de un Gobierno nacional en el que él quería sentarse con los republicanos, los socialistas moderados de Prieto, los monárquicos de las dos ramas y los católicos. Es seguro —prosiguió— que los generales también pensaban primero solamente en el golpe de Estado. Este no tuvo fortuna y se desembocó fatalmente en la guerra civil.»

La ayuda de Italia y Alemania determinó en buena parte la política de entonces. Alemania obtuvo en 1939 y 1940 los éxitos más deslumbrantes de la historia militar. Cuando sus Ejércitos llegaron a Hendaya, España pasó a ser fronteriza de Alemania. Esta circunstancia, mucho más todavía que sentimientos de gratitud y simpatía, obligó a una actitud de máxima amistad, pasando de la neutralización a la «no beligerancia», pero cuidando de guardar un equilibrio difícil para no provocar el «casus belli» con los aliados. Esta política libró a España de la invasión.

EL DESARROLLO POLÍTICO

Todo esto ya sólo, es historia. Realidades nuevas determinan respuestas nuevas. En España se han producido cambios-sociales importantes y en lo material ha experimentado un considerable desarrollo, alcanzando nuestra economía niveles de prosperidad. Son realidades que nadie puede desconocer. El desarrollo político no lleva un ritmo paralelo. Permanece congelado e indeciso. No hay opinión, ni cauces establecidos para que ésta se forme y se manifieste. Así no puede haber vida pública.

No se ha dado todavía con la fórmula que establezca el necesario equilibrio entre la autoridad y la libertad y entre la libertad y la justicia, pero hay que buscarla por todos los caminos y, desde todos los puntos de partida. Tanto el socialismo como las recientes experiencias políticas para corregir los excesos democráticos, pueden prestar algunos elementos para llegar a la solución, siempre que se les prive del absolutismo. Los términos del problema se presentan de manera distinta a como aparecen en algunos pasajes, demasiado simplistas, de su viejo libro, porque hay que dejarse de palabras y equilibrios dialécticos de las experiendas realizadas, un «despotismo Ilustrado» a cargo de una minoría mesiánlca. Es necesario advertir los errores de experiencias propias y ajenas. Es urgente la tarea de establecer un sistema de convivencia dentro de las leyes vigentes y aun si fuera necesario modificando éstas sin traumas ni violencia, sin radicalismo. Lo primero es la educación política: el entrenamiento del pueblo en las tareas y responsabilidades públicas. Y la autoridad, que es fundamento y condición en toda comunidad civilizada, pues un regimen democrático sin autoridad se cisuelve en la anarquía, y un régimen autoritario sin ella eg un absurdo monstruoso. Debe ser un ejecutivo fuerte, tal como lo solicitan los alférece provisionales, pero ton. autoridad apoyada en la Justicia, porque sin ésta no hay orden ni autoridad.

Hay que mirar a Europa como meta, el logro de la Europa política. Es Importante el discurso del «premier» Inglés Mr. Heath en la clausura de las sesiones del Congreso de Europa, afirmando que ésta no puede ser una empresa puramente económica, entregada a los economistas y burócratas, sino una realidad vivida por los pueblos integrados. Los nacionalismos desencadenaron las guerras en lugar de producir la colaboración entre los pueblos, tanto en la Edad Media como en la Moderna. El patriotismo de todos se ennoblece al elevarse por encima de megalomanías localistas y participar en la gran tarea de constituir la necesaria unidad política europea. Acertadamente ahora nuestra política exterior se define como europeista y se fija el objetivo de la integración de España en Europa, según el ministro López Bravo acaba de manifestar. Pero para entrar en vías de hecho y realización será necesaria la congruencia de nuestra política interna.

 

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