Autor: A. G.. 
   Es sorprendente…     
 
   25/09/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Es sorprendente, por emplear una palabra moderada, que un ex ministro de Educación y Ciencia, el señor don JULIO RODRÍGUEZ, actúe de reventador en el homenaje nacional al premio Nobel don SEVERO OCHOA, haciendo pared —como se dice en términos futbolísticos— con los estudiantes de Doctorado de Biología de la Autónoma de Barcelona, que protestan por el gasto de dicho homenaje (unos siete millones de pesetas), en contraste con ´a exigua dotación oficial de 650.000 pesetas al año que reciben para la práctica de la especialidad, que reciben dichos estudiantes.

Resulta sorprendente que el señor Rodríguez salga ahora con la demagogia, cuando en su periodo de ministro pudo resolver la injusta situación de esos y otros estudiantes, asi como atraerse a esos cerebros cuya ausencia ahora lamenta tan Inoportunamente.

El profesor Ochoa, al margen de su reconocimiento profesiona1, aglutina en estos momentos un consenso Internacional: el único punto positivo entre tanta maraña critica contra la situación política española. Los grandes hombres del mundo de las Ciencias se han dado cita aquí, sin temor alguno, para obsequiar al premio Nobel español. Y este argumento es muy de tener en cuenta, especialmente por el señor Rodríguez, hombre que ha disfrutado —y disfruta— de su privilegiada situación de elegido.

Con don Severo Ochoa o sin él, el panorama de la investigación española es Igual de deficiente. Pero este es otro cantar. Puestos a legitimar la contestación de los estudiantes de Biología nos parece razonable la queja, aunque muy desafortunada la ocasión. Pero lo que no tiene paliativos es la actitud del señor Rodríguez.—A. G.

 

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