Señor Ortí Bordás: "Participación en la libertad"     
 
 Informaciones.    06/08/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Señor Ortí Bordas: "Participación en la libertad"

BARCELONA, 6. (INFORMACIONES.)—«A los españoles de esta hora no les asusta la existencia de un ejecutivo tuerte, pero lo quieren comunicado y limitado por una función legislativa decididamente representativa. Desean el robustecimiento y vigorización de la vida municipal, provincial y regional, como instrumentos de incardinación del hombre en sus ámbitos comunitarios más inmediatos. Y defienden la democratización de todos los campos de gestión y proyección colectivos, porque la garantía de las libertades individuales se tutela con mayor operatividad y eficacia estableciendo claramente los canales a través de los cuales tí hombre puede hacer llegar sus inquietudes y su sentir a la empresa en la que trabaja, al sindicato en el que se integra, a la ciudad en que vive o a la organización política local en la que milita.» Esto dice el señor Ortí Bordas, ex vicesecretario general del Movimiento, en un artículo publicado en «La Vanguardia Española», titulado «Poder, política, pueblo: participación en la libertad».

Habla al comienzo el señor Ortí Bordas de «la inexcusable necesidad de organizar a tiempo nuestro propio porvenir, que nos compele quizá antes que a ninguna otra cosa a una tarea de creación y de definición de doctrina política». Dice más adelante que «sólo los suicidas, los ignorantes o los carentes de toda imaginación se atreverían a intentar sustituir los políticos por los expertos»; «Sobrevive la política, en efecto —añade—, y deben formularse, de cara a nuestra cita con el futuro, las líneas maestras de la nueva arquitectura política.»

El señor Ortí Bordas dice más adelante que «la puesta en practica de la participación en la libertad supone tanto como una verdadera restauración de la política. En una S9ciedad despolitizada, la participación no puede producirse (...). La participación es un sistema de vasos comunicantes en el interior de una sociedad abierta y no un complejo de compartimientos estancos en el seno de una sociedad cerrada».

«En resumen —concluye—, para que sea dable la participación en la libertad, se precisa el previo cumplimiento de los tres siguientes requisitos: existencia de una sociedad adecuadamente politizada y con un nivel suficiente de educación cívica; presencia de un sistema representativo real, acabado y actuante, y pleno ejercicio de las libertades individuales y colectivas, especialmente de las de pensamiento, expresión, reunión y asociación de lo mismo. A mi también me gustaría saberlo. Porque hay que reconocer el mérito de un escritor —o escritores, que no podemos descartar la posibilidad de un equipo— que con fiólo cuatro artículos completamente anónimos ha conseguido la popularidad de Diego Ramírez.

Evidentemente en este caso el autor poco importaba, era el contenido literario lo que interesó" tan. profundamente al público."

El señor Fernandez de la Mora está pasando unos días en su refugio de la Costa Brava gerundense en Cala Salions. Dice:

"Puedo pasar aquí mis vacaciones, que se reducen a ocho días a primeros de agosto y a otros ocho a finales de mes. Piense que el día 11 tenemos Consejo de ministros... No sé si a esto se le puede llamar vacaciones. Procuro aprovecharlas al máximo. Me paso cinco o seis horas en el agua, salgo a femar con la barca, leo muchísimo, sobre todo Filosofía, y no miro un periódico ni oigo la radió... Salgo poquísimo.

Hasta me estoy dejando la barba... En cuanto a inconvenientes, el único que tengo es el teléfono. Es el mayor error. Claro que me ,1o pusieron sin pedirlo."

El ministro cuenta al periodista que aprovecha estos días para seguir trabajando en un estudio que realiza sobre la obra de Eugenio d´Ors, a quien admira por muchas razones. Dice:

 

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