Girón, en el Alto de los Leones. 
 "O hacemos nosotros la revolución, o la harán los que ahora alzán banderas rojas"  :   
 "Nosotros sí queremos hablar de los muertos y seguir fieles a su mandato". 
 Hoja del Lunes.    26/11/1973.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

GIRÓN, EN EL ALTO DE LOS LEONES.

(O HACEMOS NOSOTROS LA REVOLUCION, O LA HARÁN LOS QUE AHORA ALZAN

BANDERAS ROJAS)

"Nosotros si queremos hablar de los muertos y seguir

fieles a su mandato"

"LA JUVENTUD HA DE OCUPAR YA LOS FRENTES CONTRA LA INJUSTICIA Y LA

CORRUPCIÓN"

ALTO DE LOS LEONES DE CASTILLA.—Con asistencia de los excelentísimos señores tenientes

generales Iníesta Cano, García Be bu 11, Lobo Montero; general gobernador militar de Segovia,

gobernador civil de Segovia, presidente de la Hermandad Nacional de Alférez Provisionales, marqués de

la Florida, presidente de la Hermandad de Sargentos Provisionales, consejero nacional y presidente de la

Hermandad de Segovia, Julio García Ibáñez; presidente del Sindicato Nacional de Actividades Diversas,

García Carrea, y otras jerarquías del Movimiento «e ha celebrado en el Alto de los Leones una misa de

campaña y una comida de her-^ mandad, tras la cual han pronunciado unas palabras el presidente de la

Hermandad de Sargentos Provisionales, «1 presidente de la Hermandad, de Segovia y el preetdente de la

Hermandad de Alférez Provisionales.

Ant« la insistencia de los asistentes, que reiteradamente han pedido que pronunciase unas palabras el

camarada José Antonio Girón de Velasco se ha levantado visiblemente emocionado, mientras los

asistentes pronunciaban insistentemente los nombres de Girón, Girón, Girón, éste ha dicho entre otras

cosas:

"Nuestra presencia aquí no puede tener la única finalidad de recordar; «1 que tenga la tentación de caer en

la melancolía, en el dulce sosiego del recuerdo, es que ha perdido e1 brío, e1 coraje, y ha olvidado la

ordenanza. Estamos aquí para exigir y para exigirnos a nosotros mismos fidelidad y decisión.

IA PAZ Y LA REVOLUCIÓN

Fuimos una tropa ardorosa y Juvenil, recibimos d« los Jefes militare* un ejemplo de conducta, de moral,

de limpieza, de heroísmo y de ««tilo castrense inolvidable. Fuimos, ademas, mandados por una espada

limpia y honrada: la espada. de Francisco Franco. Pero fuimos también un ejército que hizo una tierra

para ganar la paz, y que ganó la paz para hacer una Revolución, y que quiere hacer esa Revolución para

que España no tenga que hacer mas guerra?.

Ese es nuestro programa y nuestro santo y sena. Esa es nuestra verdad. Ese es nuestro propósito. Esa es

nuestra bandera. Esa es, caballero* alféreces y «argentos provisionales, «amaradas, la meta que nos

exigen los muertos. Ya nadie habla de ellos, ya nadie quiere recordar a los que cayeron en estas breñas o

en las llanuras, a loa que vimos morir decididos y serenos porque morían por Dios, por España, por la

Revolución, por la Justicia social, por la unidad, entre los hombres y las tierras; por la paz. Por la verdad,

en suma,

GÓMEZ ZAMALLOA, EL LAUREADO

Nosotros, s!; nosotros sí que queramos recordarles y rendirles cuentas en el secreto de nuestras

conciencias. Y ahora permitidme que al evocar a quienes en guerra O «a paz nos dejaron para siempre,

porque Dios lo dispuso así, tenga una mención cordial, entrañable y conmovida para aquel soldado de

leyenda, héroe acrisolado por •! fuego d« tres guerras y de mu «embates, caballero laureado de la mis alta

estirpe, capitán Imbatido, noble y sereno; me refiero, y» lo habréis Imaginado, al capitán general don

Mariano Gómez Zamalloa; al legendario defensor ´del Pingarrón, con quien no pudieron las balar y que

ahora acaba de alejarse de esta vida para recibir el premio que Dios reserva a las almas nobles. Su hueco

entre nosotros «era para siempre como un *ayo de luz.

NO RENUNCIAMOS A NADA

Hubo un tiempo en que los timoratos, los que se aprovecharon de tanto sacrlficio y de tanto heroísmo,

pagaban funerales de primera para nuestros muertos, pero cuando vieron sus negocios, y sus tierras, y sus

Intereses, y sus egoísmos a salvo, se olvidaron de ellos y d« su compromiso, y ahora dicen que es

Inoportuno y enojoso hablar de tes caídos y hablar de la Revolución. Se equivocan, camaradas. Van a

equivocarse por dos razones: porque o le Revolución la hacemos nosotros o la revolución

la harán ésos que ahora yerguen banderas rojas y se echan a la calle, asesinan a servidores del orden

público y tratan de embaucar, como siempre, a los obreros. Observar este dato: los prudentes de ayer, los

acomodaticios a quienes defendimos su dinero y sus negocios, no siempre limpios, los que luego nos

negaron el pan de la justicia, el pan de la revolución, y el pan candeal de los hogares españoles, nos

acusan ahora de Intransigentes cuando sentimos en nuestra alma y en nuestro corazón el coraje de ver

tanta frustación y, en cambio, tienen todo género de liberalidades para quienes han puesto en circulación

el pensamiento de Marx o el catecismo de Mao. Con tal de persistir, pactarían con el mismo diablo. No

importa, nuestra tarea es demostrarles que no hemos renunciado ni vamos a renunciar a nada. Nuestra

tarea es hablar con la sinceridad en la conducta y en el corazón a la Juventud de España para que dé

rienda suelta a su heroísmo y a su generosidad, para .que con su Imaginación creadora ilumine la ruta de

nuestro pueblo, para recobrar de ella su dedicación a las empresas Inaplazables, urgentes y heroicas que

les esperan, para ponerla en pie de amor y de justicia, para que no tire sus ilusiones por la borda de la

evasión y el inconformismo, para que no siga haciendo de ello la sociedad capltalísta un buen negocio.

LOS FRENTES DE LA JUVENTUD

España no volverá a ensangretarse en contiendas civiles, pero la Juventud tiene que ocupar los frentes de

la revolución nacional, los frentes contra el hambre, contra la pobreza, contra la enfermedad, contra la

injusticia social, contra la insolidaridad humana, contra la discordia, contra la mediocridad, contra la

mentira, contra la Ignorancia, contra la especulación, contra la explotación del hombre por el hombre,

contra la corrupción, contra la discriminación, contra las castas, contra los privilegios, contra los abusos

de poder. La juventud, y nosotros con ella, tiene que seguir abriendo caminos de esperanza y de

realidades, y la juventud será, no lo dudéis, caballeros alféreces y sargentos provisionales, cam aradas,

quien recoja la cosecha que sembramos en los campos de batalla y, en tanto, peregrinar por las tierras de

España predicando la buena nueva de un tiempo mejor. Esa es nuestra misión, y en esa misión no

podemos desfallecer ni desertar; ni podemos acogernos a la comodidad o al cansancio; ni podemos

acceder a la desilusión, perqué, recordarlo y no lo olvidéis Jamás, Junto a nosotros cayeron los mejores. Y

esto no puede ser ni una frase ni un tópico; ellos nos mandan, nos exigen, nos miran implacables desde su

guardia eterna. Seriamos cobardea e Insensatos al permaneciéramos impasibles ante las angustias de

nuestro pueblo y ante las angustias de un mundo enloquecido, ensoberbecido y confuso.

"¡ALINEARSE CON LOS MUERTOS!..."

Hace treinta y siete años Iniciamos una marcha que no tiene solución de continuidad ni retrocesos.

Cumplimos, sencillamente, con nuestro deber en aquellas horas difíciles, y tenemos que ser hoy los más

exigentes y los más entregados a una tarea que no se inventó para una generación, sino para muchas.

Hace veintiún años terminaba una arenga dirigida a. los ex combatientes de las dos Castillas,

concentrados aqui, con una frase qua quiero que ahora sirva para terminar estas palabras: "Caballeros

alféreces y sargentos provisionales, camaradas, ¡firmes! ¡Alinearse con los muertos por España

ensangretada que recorrimos a pie, por las amarguras y alegrías de las trincheras, por la sagrada memoria

de los carneradas que cayeron por la Patria rescatada que todavía no nos gusta? por nuestros hijos, por los

hijos de nuestros hijos, por la Revolución Nacional! ¡Viva Franco-¡Vlva el Príncipe! ¡Arriba España!"

Al final se cantó por todos los presentes el "Cara al sol", dando los gritos de ritual «1 Jefe provincial del

Movimiento de Segovia,

 

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