El señor Girón, primer presidente de la Confederación de Ex Combatientes:. 
 Declaración política: "Aspiramos a que las tendencias políticas encuentren el cauce de su legítima expresión"  :   
 "Proclamamos nuestra lealtad al caudillo y a las leyes fundamentales". 
 Informaciones.    18/11/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 42. 

VIDA POLÍTICA

EL SEÑOR GIRÓN, PRIMER PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN DE EX COMBATIENTES:

DECLARACION POLITICA:

" Aspiramos a que las tendencias políticas encuentren el cauce de su legítima expresión"

«PROCLAMAMOS NUESTRA LEALTAD AL CAUDILLO Y A LAS LEYES FUNDAMENTALES»

MADRID,. 18. (INFORMACIONES.) — «Aguí han posado muchas cosas y van a pasar muchas más»,

dijo ayer el señor Girón de Velasco, elegido primer presidente de la Confederación de ex Combatientes, a

quienes pretenden que .sobre el holocausto de la guerra «se corra hoy un tupido velo ti la esperanza de la

nueva España, de la nueva sociedad, de la nueva justicia se desvanezca con un "aquí no ha pasado nada"».

El ex ministro pronunció estas palabras en el salón de actos del Instituto Nacional de Previsión, hacia las

cinco y media de -la tárete del" sábado. Le escuchaban unas cuatrocientas personas, en su mayoría ex

combatientes y miembros de la nueva Confederación.

Fue elegida una Junta Nacional y ésta procedió, a su Vez, a la elección de- presidente,- dos

vicepresidentes, un secretario y un tesorero, en las personas, respectivamente, de los señores Girón,

Benitez de Lugo, Guinea, Valero Bermejo y Martínez Emperador (don José).

La Junta se retiró a deliberar en una sala contigua al escenario, y regresó a la mesa, acompañada ya del ex

ministro, a quien aclamaban los presentes. Un cerco de reporteros gráficos, "entre los cuales se advertía Ja

presencia de varios cámaras extranjeros, sometió al conocido politico durante Varios minutos al acoso de

los «flashes». Girón habló seguidamente con su habitual estilo. Se pronunciaba esta vez en calidad de jefe

de uña agrupación de ex combatientes —concretamente nueve hermandades—, que, según datos

facilitados por e! señor Valero Bermejo, cuenta en sus filas con 532.000 militantes.

Antes de que el señor Girón pronunciase su breve discurso y leyese la declaración de principios de la

Confederación, el general García Rebull, en su calidad de cabeza visible de la Junta gestora, lanzó una

vibrante alocución. La voz se le quebró al señalar la importancia del momento fundacional que los

presentes vivían." Anunció. que la Confederación dará «muchos días de gloria a la patria». Dijo que la

misión habrá de ser proteger y guardar de sus enemigos «a la España eterna que soñamos en las velas y en

las trincheras». Repitió conceptos del discurso del señor Labadíe Otermín ante el Consejo Nacional (29

de octubre pasado), concretamente los que aluden a la necesidad de defender la victoria. Si se soslaya este

objetivo -dijo el general—, «que nuestros muertos nos señalen como cobardes y traidores».

El discurso del señor Girón fue interrumpido por aplausos entusiastas en varias ocasiones. Así, por

ejemplo, cuando pronunció las frases que sirven de encabezamiento a esta información y cuando expresó

el´ propósito de «cerrar el paso a quienes nos quieren arrebatar la- victoria».. Una nueva ovación estalló

cuando el ministro dijo: «El terreno de la acción es "nuestro terreno, y en él van a encontrarnos

caminando hacia la grandeza de España.»

El momento culminante se produjo cuando Girón, alzándose de su asiento, exclamó: «Ex combatientes,

¡en pie! ¡Viva Franco! ¡Arriba España! ¡Viva España!» Los vítores duraron largo rato. Sonaron voces de

«¡Viva Girón!» Luego, restablecido el silencio, el ex ministro dio reposada lectura a la declaración de la

Confederación. Regresó a la sala la expresión del entusiasmo cuando el presidente, aclamado, manifestó;

«Ni, traicionaremos a nuestros muertos ni hipotecaremos el futuro.»

Nuevos aplausos obtuvo la frase alusiva a la necesidad de no avergonzarse de las heridas sufridas en

combate y la referencia a los objetivos del Régimen, entre los cuales —dice la declaración— -no puede

figurar la de aniquilar a sus leales.

Girón anadió al fina] de1 texto: «Proclamamos nuestra lealtad inquebrantable al Caudillo y a las Leyes

Fundamentales por él promulgadas.»

Los momentos finales del acto registraron una sucesión de himnos. En primer lugar se entonó, brazo en

alto, el «Caía al sol». Dadas las roces de ritual, y cuando el acto parecía levantarse, uno de los presentes

inició el canto del «Oriamendi». Finalmente, con plena espontaneidad, se entonaron el himno de la

Infantería y el himno de la Legión.

En la mesa se encontraban los componentes de la Junta Nacional, y anteriormente ocuparon los asientos,

presididos por el general García Rebull, los miembros de la Junta gestora, entre ellos los señores Pinilla,

"Valero, marqué» de la Florida, general Ramírez de Cartagena, don Pastor Nieto, éi señor Buñón... En la

sala se advertía la presencia del ex ministro señor Garcla-Ramal. doctor tica Vicente Gil. don Antonio

Pedrosa Latas, don Antonio González Sáez, don Salvador Serrat»...´

TEXTO DE LOS DISCURSOS PRONUNCIADOS GENERAL DON TOMAS GARCÍA REBULL

«Este -momento —dijo— es de una gran alegría para mi y también de dolor, porque estoy en ios ultimos

minutos del parto de esta Confederación, que tanta, gloría ha ae dar a España. Compañeros y camaradas;

pido a Dios que no olvidéis nunca que la Confederación tiene como misión servir al Régimen, potenciar,

lo y ser su mejor guardián. Estamos, como dijo Lábadie, dispuestos a defenderlo con uñas y dientes, para

lo cual es preciso que rindamos real y verdadero culto a la lealtad y a la camaradería. Nuestro sino es

servir, servir, servir,-como siempre, y si no que nuestros muertos nos señalen como traidores.*

SEÑOR GIRÓN DE VELASCO

Compañeros es combatientes; camaradas;

Con emoción y con escueto sentido de la responsabilidad acepto la honra que me dispensáis al elegirme

presidente de nuestra Confederación Nacional. Gracias.

Nos Incumbe nn grave compromiso en esta hora; os diré más: nos incumbe la misma responsabilidad que

por razo1-nes de honor nos echó al monte en 1936.

Existen, ya lo sabéis, interpretaciones para todos loa gustos. Según alguna de ellas fuimos a la guerra por

capricho o con la alegre felicidad de quien hace una festiva incursión en el Parnaso. Ni lo uno ni lo otro.

Fuimos a la guerra para poner a España en orden de paz. V por eso aceptamos un destino de dolor y de

muerte.

E! compromiso de esta hora reside, por tanto, en evitar que sobre aquel holocausto y aquel sacrificio

enormes se corra hoy un tupido velo y la esperanza de la nueva España, de la nueva sociedad, de la nueva

justicia, se desvanezca con n¡un «aquí no ha pasado nada». Aquí han pasado muchas cosas y van a pasar

muchas más^

Si fuéramos inmovillstas.no estaríamos aquí, "porque creo yo que tenemos ganado el derecho al descanso.

Estamos aquí por nnestra propia inquietud, porque nos aguijonea la injusticia y nos impulsa el deber ae

cerrar el paso a quienes quieren arrebatarnos la victoria. Esa victoria es de nuestro pueblo. Para él, para

España, la ganamos, y no sólo no nos arrepentimos, sino que nos reafirmamos en nuestro popósito de no

detener 1» marcha, de forzarla, si fuera preciso, para seguir adelante. El terreno de la acción es nuestro

terreno. En él van a encontrarnos, caminando hacia la grandeza de España.

No es hora de palabras vacías. Ni de parabienes. NI de felicitaciones. Es hora de trabajar por España. En

el umbral de esa tarea os pido qué recordemos a quienes cayeron a nuestro lado. Ese recuerdo basta para

desechar la fatiga y la comodidad..

DECLARACIÓN DE LA CONFEDERACIÓN NACIONAL DE EX COMBATIENTES

«Partimos del hecho irrevocable del 18 de julio de 1936, cuya legitimidad y expansión nos exige construir

para España el último tercio del siglo XX. En nombre de cuantos murieron por una España mejor, a un

lado y otro de las viejas trincheras, convocamos a los españoléis, y especialmente a los jóvenes, para la

aventura del tiempo nuevo. El mañana s de todos.

No somos ex combatientes. Somos combatientes de España y de la revolución nacional.

Por eso requerimos a todos cuantos sientan el dolor ante la injusticia la ira ante la desigualdad, el anhelo

de convivencia y el ansia sagrada de libertad.

Deseamos otros brazos que sostengan las eternas banderas junto a las qué permaneceremos siempre. NI

traicionamos a los muertos ni hipotecamos el futuro. Queremos que él espíritu revolucionario, por el que

cayeron nuestros camaradas, sea semilla fructífera en paz, trabajo y alegría.

ASPIRACIONES

Por todo ello,

^ Aspiramos a que el régimen político, al que somos fieles, cumpla su compromiso revolucionario. En ese

orden es posible la paz. Pero, sin justicia, la paz no es posible ni deseable.

•* Aspiramos a que la riqueza nacional sea patrimonio de todos los españoles.

* Aspiramos a una fortaleza política y militar que garantice la dignidad, la libertad y la soberanía de la

patria. Confiamos en las fuerzas armadas como salvaguardia de nuestra libertad y nuestro futuro. ,En ellas

residen todas Jas virtudes de nuestro pueblo a lo largo de la historia y de cara al´porvenir.

• Aspiramos a rescatar para, el desarrollo y la fortaleza espiritual y material de España el rico acervo

de libertades locales y comunales, tan arraigadas en nuestra tradición histórica.

* Aspiramos a la integración decisiva del proletariado español .en la tarea de articular una comunidad

política, social y económica más allá de la.vieja pugna materialista entre capitalismo y comunismo.

* Aspirarnos a la revolución cultural del pueblo español,- porque creemos que el trabajo constituye

una jerarquía social.

• Aspiramos a mantener el espíritu religioso del pueblo español frente al materialismo capitalista y

marxista de la sociedad.

• Aspiramos a que las tendencias políticas encuentren el cauce de su legitima expresión.

• Exigimos que ningún derrotero de la política haga posible que alguien pueda sentirse avergonzado de

sus heridas de combate.

• No admitímos que se nos reproche nuestro esfuerzo y sacrificio. No abdicamos de. la memoria y del

mandato de los muertos. Tampoco creemos que el primero y último fin del régimen sea aniquilar a sus

leales.

* No queremos constituirnos en grupo exclusivo. Queremos promover la movilización espiritual de

todos los hombres y mujeres de nuestro pueblo.

* Proclamamos nuestra inquebrantable lealtad al Caudillo y a las Leyes Fundamentales por él

proclamadas.»

 

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