España, como un sindicato de productores y no como un consejo de administración  :   
 El señor Girón dice también que la política no puede ser jamás inmovilismo, y mucho menos retirada o repliegue. 
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España, como un sindicato de productores y no como un consejo de administración

El señor Girón dice también que la política no puede ser jamás inmovilismo, y mucho menos retirada o

repliegue

«NO NOS ASUSTAN LAS APERTURAS PORQUE TENEMOS MUCHAS

COSAS QUE DECIR»

En la comida de hermandad celebrada por los ex combatientes y familiares de la primera Bandera d«

Castilla, don José Antonio Girón pronunció un discurso. Después de agradecer al teniente general don

Luis Díez-Alegría la cesión del local, dijo, en lo esencial:

"Nosotros somos hombres comprometidos, comprometidos con España. Somos gentes con .nombres y

apellidos; con partida de nacimiento en regla; sabemos cuál es nuestro origen y cuál es nuestra meta, y

con nosotros lo sabe todo el pueblo español, porque siempre quisimos ir por la vida perfectamente

identificados.

Sin fáciles cuquerías, sin otros atributos que los de nuestro propio santo y seña: Dios, España y la

Revolución Nacionalsindicalista (gran ovación). Dios, como testigo y como supremo juez de nuestros

anhelos humanos. España, como misión y en lo económico como un gigantesco sindicato de productores

y no como un cómodo y restringido consejo de administración. La revolución, como servicio, como

bandera, como ilusión colectiva para el pueblo que soportó durante siglos el despotismo de unos pocos y

que jamás regateó ni su entrega ni su participación cuando la Patria lo quiso. Pueblo fuimos y somos

todos. Entrañablemente confundidos con el pueblo queremos seguir, porque nuestra doctrina la

entendieron los estudiantes y loa arrieros,- los intelectuales y los proletarios; pero no entendieron, o la

entendieron demasiado bien y por eso la combaten con saña, los privilegiados, los que se encastillan

(aplausos) en sus brillantes torres de marfil, los guardadores de tesoros y los que negaron a su pueblo el

pan de la cultura y el pan de trigo. Cándido Sáez de las Moras ha proclamado, hace unos momentos, ante

nuestro Caudillo, con responsabilidad y rigor: nuestra permanencia en los mismos ideales que nos

movilizaron hace siete lustros y que ciñeron nuestra juventud de esperanza y de fe. Luego ha dicho que la

esperanza y la fe son dos virtudes teologales que tienen una aplicación hermosa en la vida de los hombres.

Pues bien: fe y esperanza es lo que os pido para esta hora; fe y esperanza, porque hemos de hacernos

responsables en la medida en que seamos capaces y nos corresponda, que ha de ser esa medida todo lo

amplia y generosa que nos dicte el corazón de la historia venidera de España, del mundo (aplausos).

Hay muchos para quienes la palabra futuro equivale al certificado de defunción que quisieran

concedernos, sin agradecernos siquiera los servicios prestados (aplausos). No Importa. Como dije en

Valladolld: seguiremos sirviendo a nuestra doctrina porque tenemos una cita con el pueblo español y con

su futuro, y no ha nacido todavía quien pueda impedirnos acudir a esa cita, porque para nosotros es una

cita sagrada e ineludible. Estaremos siempre alerta contra los que quieran romper la unidad entre los

hombres-y las tierras de España, porque saben que esa unidad es la clave de la grandeza de la Patria. Lo

que ocurre es que entendemos que la política no puede ser jamás inmovllismo, y mucho menos retirada o

repliegue. La política es la empresa siempre comprometida con el porvenir, porque la marcha del mondo

no se detiene en una colectividad que ha de cumplir un destino como ha de cumplirlo, en linea de

participación sin exclusivismos.

No nos asustan las aperturas porque tenemos muchas cosas que decir y porque estamos en e! secreto de

que España espera que las digamos.

Camaradas: He querido deciros sólo unas palabras de aliento. Sé que son innecesarias porque tenéis tenso

el brazo y firme el corazón. Vamos a seguir entendiéndonos con el pueblo español; vamos a Ir hasta él

con nuestras palabras, con las vibrantes palabras de siempre, erarantizadas con el mejor aval, :on el aval

de nuestra conducta. Y veréis cómo nos entienden los estudiantes y los arrieros, los intelectuales y los

proletarios, cómo las entienden las gentes sencillas de nuestras comarcas,´ los limpios (le corazón, y cómo

volvemos a pararnos en mesones y en posadas Dará convocar a España v hacerla que cumpla aleare y

resuelta con su destino.

Camaradas: Paz y gloria a nuestros muertos; nosotros, por España otra vez, ade´ante. Caídos por Escaña,

¡presentps! ¡Viva Franco! ¡Arriba España!"

Habla el teniente general don Luis Diez-Alegria

Finalizado el canto del "Cara al sol" y las invocaciones rituales, el teniente general Díez-Alegría, jefe

de la Casa Militar de Su Excelencia el Jefe del Estado, pronunció las siguientes palabras:

"Dos palabras nada más para felicitar a todos por su exaltación patriótica y para exhortarlos a que sigan

siempre fieles, en todo momento, con todo entusiasmo y con el mejor espíritu de la juventud, al servicio

de España, al cual estamos todos destinados, y al servicio de Franco, que dirige sus destinos."

 

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