El secretario general de UCD asistirá al sepelio de Juan de Dios Doval. 
 Arbeloa: "En Euskadi ya no se puede vivir; es un continuo día de difuntos"     
 
 ABC.    01/11/1980.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

El secretario general de UCD asistirá al sepelio e Juan de Dios Doval

Arbetoa:

«En Euskadi ya no se puede vivir; es un continuo día de difuntos»

MADRID.

«Me veo obligado a decir bien alto que basta de funerales, de flores y de discursos; que en Euskadi, por culpa de unos y de otros, ya no se puede vivir, sólo se puede matar Impunemente; que esto es un continuo día de difuntos; que no se puede continuar así.» Estas palabras —texto de un telegrama enviado por el presidente del Parlamento Foral Navarro, el socialista Víctor Manuel Arbeloa, a la UCD de Guipúzcoa— reflejan, gráfica y fielmente, el clima de dolor y de indignación creado en el País Vasco y Navarra por los dos nuevos atentados de ETA, uno de ellos el asesinato del dirigente de UCD, Juan de Dios Doval.

Militantes de UCD de toda España, y en especial de las provincias vascas y limítrofes, acudirán hoy en masa a los funerales y entierro del dirigente centrista, según confirmó ayer a A B C una fuente solvente del partido en Madrid. Los funerales «corpore insepulto» tendrán lugar probablemente en San Sebastián y los restos mortales serán inhumados en ta localidad riojana de Ezcaray.

A las honras fúnebres asistirá el secretariado nacional de UCD en pleno y los secretarios ejecutivos, con Rafael Calvo Ortega a la cabeza. También estará presente el ministro de Universidades e Investigación, Luis González Seara.

El secretario general de UCD calificó ayer el atentado contra Juan de Dios Doval como «un crimen horrendo, execrable, contra todo el pueblo vasco. Añadió Calvo Ortega que el atentado contra un miembro de UCD supone un paso más en la lucha que ETA mantiene contra todo el pueblo vasco. El secretario general centrista señaló que tanto Doval como tos demás miembros de UCD eran unos ciudadanos vascos ejemplares que amaban y querían a su tierra, que tenían fe en la demorada».

UCD de Navarra, por su parte, manifestaba que «es absolutamente necesario que el Gobierno modifique su estrategia y proponga al Parlamento una profunda reforma del Código Penal y un plan de actuación política y policial que evite la impunidad de los terroristas y quienes los ayudan». Añade que el asesinato del señor Doval demuestra la ineficacia de las medidas adoptadas hasta ahora.

Por la noche se reunió el Comité Ejecutivo Nacional del partido centrista. Finalizada esta reunión fue facilitado un comunicado en el que, entre otras cosas, denuncian, una vez más, el terrorismo de ETA y reafirman la irrenunciable presencia de UCD en el País Vasco colaborando por la paz y el bienestar de esta región.

Asimismo instan al Gobierno a profundizar en la lucha contra el terrorismo y piden a todos los partidos políticos democráticos que manifiesten su solidaridad en una decidida actitud contra el terrorismo.

DOLOR Y REPULSA EN EL PAÍS VASCO

El dolor y la repulsa se extendieron ayer entre la gran mayoría del pueblo vasco, de sus organizaciones y partidos.

El presidente del Gobierno vasco, Carlos Garaicoechea, expresó su condolencia en un mensaje pronunciado por la televisión. Se refirió a la situación de violencia en la que vive el País Vasco, subrayando que «nuestro pueblo no puede permanecer en una actitud tibia o impasible».

Pidió que el pueblo juzgue con toda severidad las secuelas de estos atentados y ¡a ruina moral y material que está produciendo en el País vasco.

«Nuestro pueblo debe considerar —añadió— que el caos económico, que la crisis, está siendo fomentada por este ejercicio de la violencia que un sector no representativo de nuestro pueblo ejerce con pretensiones mesiánicas.»

«Euskadi se va a hundir o se va a levantar, según la actuación de nuestro pueblo», finalizo.

En la sede de UCD de Guipúzcoa se recibieron ayer llamadas de condolencia procedentes de todo el país, entre ellas la viuda de Jaime Arrese (miembro de la Ejecutiva de UCD de Guipúzcoa, asesinado hace ocho días en Elgóibar), del gobernador militar, del diputado general señor Aizarna, numerosos abogados, Jaime Ignacio del Burgo, presidente de UCD de Navarra, y de! consejero de Educación del Gobierno vasco, entre otros.

El diputado general por Guipúzcoa, Javier Aizarna, tras condenar los atentados suspendió el Pleno de la Diputación Foral, que se iba a celebrar ayer por la mañana.

Por su parte, el alcalde de San Sebastián, señor Alkain, se trasladó nada más tener noticias del asesinato a la residencia Nuestra Señora de Aránzazu para testimoniar su dolor a la familia.

Hacia las tres y media de la tarde llegó a San Sebastián el gobernador general del País Vasco, Marcelino Oreja, quien se trasladó a la residencia sanitaria y expresó su condolencia a la viuda. Hacia las cinco de la tarde, Oreja Aguirre presidía la comitiva que traslado los restos moríales de Juan de Dios Doval a la capilla ardiente, instalada en la Facultad de Derecho. El claustro de profesores esperaba el féretro. A lo largo de toda la tarde fueron numerosas las personalidades que desfilaron ante el cadáver del dirigente centrista, entre ellas el secretario general del PSOE, José María Benegas. «Hemos testimoniado al gobernador general nuestra indignación por este abominable atentado», manifestó Benegas.

La Ejecutiva del PSOE vasco se reunió con carácter de urgencia para tratar de los atentados. El PSE convpcó a tocias las fuerzas políticas a una reunión, a fin de dar una respuesta adecuada al terrorismo.

A esta reunión, que se inició pasadas las siete de la tarde, asistieron representantes de los Comités ejecutivos del PNV, UCD, PCE, PSOE y EE, Los reunidos acordaron convocar una manifestación para mañana, domingo, bajo el lema «contra el terrorismo y por la paz», al tiempo que condenaron unánimemente tos últimos atentados. Solamente Euskadiko Ezkerra no suscribió la convocatoria.

Los representantes de los partidos adoptaron el compromiso de reunirse en ei curso de la semana siguiente para «profundizar en los medios de respuesta en el País Vasco» y se declararon «conscientes de la necesidad de que el pueblo vasco en conjunto no tolere por más tiempo la dinámica violenta que está sumiendo en el miedo y en la desesperanza, a la par que amenazando la posibilidad de convivencia pacífica»

 

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