Hoy, reunión en Pamplona del Comité Nacional del PNV  :   
 Cabe la posibilidad de que los nacionalistas endurezcan más sus relaciones con Madrid. 
 ABC.    29/03/1980.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

HOY, REUNIÓN EN PAMPLONA DEL COMITÉ NACIONAL DEL PNV

Cabe la posibilidad de que los nacionalistas endurezcan más sus relaciones con Madrid

País Vasco (Servicio Espacial.) Gente (te la mayoría silenciosa —del casi cincuenta por ciento que no voló o votó en contra o en blanco el 25 de octubre el Estatuto de Autonomía y del cuarenta y ocho por ciento que no ha votado el 9 de marzo para el Parlamento vasco— se pregunta en el País Vasco si no constituye al menos una cierta ligereza que diputados del Congreso y destacados miembros del Gobierno dediquen toda una sesión a la cuestión de los bolígrafos-pistolas y a las posibles implicaciones en el asunto de fuerzas denominadas «ultras» y «fascistas», cuando está caliente todavía la sangre de dos modestos comerciantes de Durango y Escoriaza y en pleno centro de Bilbao de un hombre tan bondadoso, discreto y querido en Vizcaya como el conde Aresti, primeras víctimas de la ola terrorista habitual en estas tierras, tras la tregua —negociada o no— que se tomó ta violencia en torno a las elecciones parlamentarias vascas.

La inversión de valores destectada tiempo ha, y periódicamente puesta de relive en comentarios y editoriales periodísticos, ha desbordado, a lo que parece, tas divisorias naturales de Orduña y del Bidasoa, para instalarse también en la carrera de San Jerónimo e incluso enfre alguna parte del mundo laboral del suroeste francés.

El estallido ocasional de la bomba que los chicos de «Iparretarrak» —versión vascofrancesa de la ETA— colocan en el coche de la esposa del subprefecto de Bayona, monsieur Biacabe, y que destrozó a sus propios colocadores —Ramón Arruiz, navarro nacionalizado francés, y Dominique Olhagaray— ha suscitado reacciones que bajo la óptica de una sociedad normal resultan por lo menos extrañas, «Conocida la muerte de dos militantes abertzales en Bayona, nosotros, trabajadores de las empresas del País Vasco norte, hemos decidido realizar un día de huelga en señal de protesta y duelo.» Tal dice al comunicado recibido en la redacción, en Bayona, de un periódico donostiarra.

Siguiendo la tónica tradicional de este tipo de comunicados, habituales, por otra parte, cuando han sucedido hechos parecidos en e) País Vasco español, tales «trabajadores de empresas del País Vasco norte» —ni sa dice cuántos son ni a qué empresa pertenecen— acusan a la Prensa y radio francesas de «manipulación de los hechos», añadiendo: «¿Cómo se puede decir que la mujer del subprefecto era el objetivo deseado, sin que todavía se sepan las razones y objetivos de esta acción política que hasta este momento no han sido difundidos?».

Llamar «acción política» a la colocación de una bomba en el coche de una mujer y desconocer que, cuando se coloca una potente bomba en un coche lo más lógico 63 que acabe volando el que utiliza el coche —en este caso, la esposa del subprefecto, salvo que, como ha sucedido, el artefacto les estalle a sus propios colocadores— constituye un nuevo y clásico ejemplo de esa «inversión de valores que al terror ha impuesto a la sociedad vasca y que se extiende —si no lo impide el tradicional buen sentido de los franceses— al otro lado del Bidasoa.

El zambombazo que esta mañana en Rentería ha destrozado el automóvil del matrimonio IjurcoIllarramendi, enviando a ambos cónyuges al hospital, ¿estaba acaso preparado —sean quiénes fueren quiénes lo prepararon— contra el archipámpano de fas Indias? Muy posiblemente, como este matrimonio, ha sido catalogado como simpatizante de la Gestora Pro Amnistía al también condenable atentado se le daré un enfoque muy distinto. Vamos a ver, al margen, y además del dolor que nos sigue produciendo todo esto, se sigue inviniéndose los valores según la costumbre Impuesta en el País Vasco por el terrorismo.

De otros valores distintos, sin embargo, comienza a tomar nota la «mayoría silenciosa» vasca. El Parlamento de ta comunidad autónoma, cuyo funcionamiento y futura misión desconocen con exactitud el 88 por 100 de los vascos, según se deduce de una encuesta realizada por la Fundación Alemana Leichmann, en colaboración con sociólogos y estadísticos del País Vasco, sobre una muestra de 30.000 personas, va a contar con 233 millones de pesetas de aquí a finales de 1980. Mientras esperamos las cifras relativas al costo del Gobierno vasco, be sus ministros, de sus directores generales, de sus funcionarios, etcétera, sabemos ya que la reunión de alcaldes de importantes capitales españolas, o del Estado español, según la terminología usual —diecinueve—, prevista para al mes próximo en Bilbao, va a costar, sólo en gastos de estancia y acondicionamiento del salón de reuniones, unos tres millones de pesetas. Ocho miliones, por otra parte, va a dedicar el Ayuntamiento de Bilbao al baile del callejero, deporte tradicional celtibérico, con cuya práctica se demuestra que, más a menos, los Ayuntamientos vascos no son tan distintos al resto de los Ayuntamientos españoles.

La expectativa próxima está cerrada, por otra parte, en la reunión que celebrará mañana, sábado, en Pamplona, el llamado Comité Nacional del PNV, en la que a más de la posibilidad de endurecer aún más sus relaciones con el Gobierno de Madrid, se esperan importantes resoluciones de cara a la constitución del futuro Gobierno vasco, que, se insiste, seré monocolor, es decir, PNV.

Sobre la posible capitalidad de la comunidad autónoma, a decidir por el Parlamento vasco, quizá resulte un hecho sintomático la decisión de la compañía Iberia, que ha desmantelado gran parte de sus servicios en el aeropuerto bilbaín de Sondica, trasladando, a partir del próximo día 8 de abril, más de Ja mitad de sus vuelos al aeropuerto vitoriano de Foronda.

Tras las fortísimas inversiones realizadas últimamente para aumentar la operatividad y ia seguridad de las pistas bilbaínas de Sondica, el gesto de Iberia, aportando gran parte de sus vuelos del principal centro generador del tráfico aéreo de la región, que sigue siendo Bilbao y su comarca, se interpreta en el País Vasco como todo un síntoma político. Vitoria, en efecto, queda más cerca de Navarra. Sin embargo, Vizcaya sigue sumando más electores que Álava y Guipúzcoa juntos. Y esto sigue pasando. Lo que sea, sonará.

 

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