En el cuartel de La Salve, de Bilbao. 
 Dolor y emoción en el funeral por los seis guardias civiles  :   
 Grupos de personas golpearon los coches de las autoridades. 
 ABC.    03/02/1980.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

EN EL CUARTEL DE LA SALVE, DE BILBAO

DOLOR Y EMOCIÓN EN EL FUNERAL POR LOS SEIS GUARDIAS CIVILES

Grupos de personas golpearon los coches de las autoridades

Bilbao, 2. (Agencias.)

A las once de la mañana se celebró en el Cuartel de la Salve, de Bilbao, el funeral por los seis miembros de la Guardia Civil, muertos ayer en atentado perpetrado en las proximidades de Lequeito. El funeral se desarrolló sin incidentes, en medio de gran dolor y emoción por parte de los familiares, autoridades y guardias civiles asistentes.

No ocurrió lo mismo en la calle, ante el cuartel, donde se congregaron varios centenares de personas, algunas de ellas—poco más de un centenar— gritando contra autoridades, partidos políticos, ETA, etc.

Sobre las once menos cuarto llegaron al cuartel, en coche oficial, el ministro del . Interior, señor Ibáñez Freiré, y el director general dé Seguridad del Estado, señor Salazar Simpson. Al entrar, el coche fue golpeado con algunos paraguas y con las manos, por algunas decenas de personas que se encontraban en la puerta del cuartel. Asimismo, les dirigieron insultos que hicieron extensivos al Gobierno. La Policía Nacional y la Guardia Civil, que vigilaban la zona, tuvieron que formar cordón para que pudiera pasar el coche oficial hasta la Comandancia.

El funeral —al que no tuvieron acceso los periodistas— se celebró con asistencia del ministro del Interior, director general de la Seguridad del Estado, director general de la Guardia -Civil, jefe de la zona de la Benemérita, gobernador civil de la provincia y otras autoridades. Asimismo, acudieron representantes de algunos partidos políticos. Miembros de] Partido Socialista de Euzkadi-PSOE trataron de asistir, pero, según dijeran después, no se les permitió la entrada al cuartel. Lo que sí es cierto es que fueron vistos en las proximidades del recinto.

Tras la misa de funeral, los féretros fueron sacados en furgones, con coronas de flores, por una puerta opuesta a la que estaban los congregados, y fueron conducidos cada uno a los respectivos lugares de nacimiento de los agentes muertos, donde serán inhumados. Estos lugares son Oria (Almería), de donde era natural José Martínez Pérez; de Chiri-vella (Valencia), José Gómez Trillo; de Algeciras (Cádiz), José Gómez Marinan; de Fermoselle (Zamora), Alfredo Diez Marcos; de Oliva de la Frontera (Badajoz), Antonio Martín Camero," y de Quicedo de Valdivielso (Burgos), Victorino Villamor González.

INCIDENTES.

Además de los golpes que fueron propinados al coche del ministro del Interior, a la puerta del cuartel, se produjeron otras incidencias: gritos e insultos al Gobierno. Tras cantar el «Cara al sol» y dar vivas a Franco y a España, se produjeron gritos como «Ejército y Guardia Civil, a la calle», «Ejército al poder», «ETA al paredón», «Que nos den las armas y mataremos a los traidores», «Suárez ha dividido a España», «Blas Pinar, al poder», «Viva Cristo Rey», etc.

Concluido el oficio religioso, se cortó el tráfico en la autovía Solución Centro, en la vía de acceso a Bilbao —que pasa junto al cuartel de la Guardia Civil—, para facilitar el paso de los vehículos que habían transportado a los asistentes al acto.

 

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