Autor: Fuente, Jesús de la. 
 Manuel Díaz, director general de la Vivienda, habla de la nueva legislación. 
 "Cubrira el 8 por 100 de la demanda"  :   
 "El crédito de acceso a la propiedad se concederá ahora en razón del adquiriente y no de la calificación subjetiva". 
 Pueblo.    16/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Manuel Díaz, director general de la Vivienda, habla de la nueva legislación

100 DE LA DEMANDA

"El crédito de acceso a la propiedad se concederá ahora en razón del ádquirente y no de la calificación

subjetiva"

Ala pregunta de que sino creía que con las nuevas modificaciones introducidas en el decreto-ley

Regulador de Viviendas Sociales no se había olvidado ya la filosofía de «social, para centrar la oferta

sobre posibles beneficiarios, cuyas rentas de trabajo se sitúan ya en porcentajes bastantes superiores,

contestó casi con enojo: «¿Y no cree usted que en estos momentos no es más interesante.tratar de

reactivar un sector que puede dar trabajo de inmediato a casi 100.000 parados, y conseguir así que estas

familias accedan ya a esos niveles de renta a que usted se refiere y que son los que todos los españoles, en

justicia, debíamos de poseer? Además, tenga usted en cuenta que la nueva legislación va a cubrir la

demanda de hogares del 80 por 100 de la población. De eso que se llama oíase media.»

Manuel Díaz y Diez de Ulzurrum, de cuarenta y cuatro años, es el nuevo director general de la Vivienda.

Todo un cargo, dado el actual momento. Se está autocalificando constantemente como políticamente

independiente («mi único partido son mis seis hijos»). También dice que quiere dar verdadera

transparencia y agilidad a su labor De esto último, por lo menos, sí podemos dar constancia. Por lo

pronto, en las escasas semanas que lleva de titular, ha visitado ya cuatro barrios madrileños y ha

mantenido más contactos con la Prensa que el anterior director general en todo un año. Las cosas, como

son.

—Señor Díaz, supongo, sin embargo, que la buena acogida que las citadas modificaciones parecen haber

tenido entre financieras y constructoras tendrá su razón. ¿Qué ventajas concretas ha facilitado en este

sentido el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo?

—Efectivamente, la positiva aceptación que estas modificaciones espero que tengan entre los

constructores —que, por otra parte, han nacido después de múltiples entrevistas con sus representantes—,

se deben a dos motivos fundamentales. Por un lado, a una agilización de todo el sistema de tramitación,

ya que si el anterior decreto, ley fijaba hasta cinco sistemas de crédito, el actual sólo recoge uno, que

también cuenta con el atractivo de que el crédito se concede en razón del adquirente y no como antes, en

razón de la calificación objetiva del proyecto como vivienda de tipo social. Por otro. lado, ha influido

también la posibilidad de revisión de precios de la vivienda por parte del constructor. Antes, el precio se

fijaba en el momento de firmar la cédula de calificación y ya no había modo de calificarlo. Ahora, por el

contrario, cabe la salida de acoplarlo de acuerdo con el proceso inflacionario por un plazo máximo de dos

años, para cuya diferencia el decreto fija también que el beneficiario pueda conseguir un crédito

complementario, sólo que ya sin el apoyo del INV.

EL MINISTERIO NO HA CEDIDO

—¿Quiere ello decir que el Ministerio, para que no se viniera abajo todo el plan, ha tenido que hacer el

«caldo gordo- a los constructores?

—Lo único que hemos hecho ha sido racionalizar la legislación a las necesidades del momento.

—¿Pero los futuros posibles beneficiarios de viviendas van a salir perdiendo o ganando con el nuevo

sistema?

—El nuevo decreto va a hacer posible que se construyan viviendas» que creo que es, al fin y al cabo, lo

qué más se necesita.

—En lo que sí supongo que estará usted de acuerdo, señor Díaz, es en que la nueva legislación va a dejar

desamparados a los verdaderos destinatarios de eso que se entiende por auténtica vivienda social.

-^En este punto creo que existe un error de interpretación y la culpa es sólo nuestra. El nuevo plan de

vivienda pretende ser un plan amplio y acorde con las necesidades de un porcentaje de la sociedad

española, que se sitúa en unos ingresos medios anuales entre trescientas mil y quinientas mil pesetas.

Paralelamente a ello, sin embargo, se va a poner en rodaje una serie de promociones directas, las cuales si

irán ya dirigidas de un modo concreto ´a esas familias que ,por su precaria situación económica sí que

necesitan una vivienda social. Y estoy hablando de los que ganan menos de doscientas mil pesetas

anuales, de los chabolistas, de los que por ningún procedimiento podrían acceder nunca a un hogar digno.

Estas promociones, que realizará directamente el INV sobre terrenos de su propiedad o paulatinamente

adquiridos, permitirá que los que de verdad lo necesitan, consigan una casa por una entrada de unas

cincuenta mil pesetas y unas amortizaciones mensuales oscila, bles entre dos mil quinientas y cuatro mil

pesetas.

—O sea, que van a ser algo así como las hermanas pobres del programa...

—Ni mucho menos. En la actualidad, la calidad de la vivienda no viene, en la mayoría de los casos, nada

más que determinada por el lugar donde se localice la misma. Los propios promotores privados se nos

quejan en ocasiones.de que nuestros pisos tienen mejor calidad que los suyos.

—Lo que usted dice´, sin embargo, va a chocar en la práctica con el problema de que los habitantes de

esos núcleos chabolistas se van a oponer a abandonarlas para irse a vivir a zonas alejadas, e incluso otras

localidades.

—Es algo que el Ministerio va a tener muy en cuenta, desde luego. Inicialmente intentaremos facilitarles

vivienda cerca de dónde ahora se asientan, aunque también seamos conscientes de que esto puede dar pie

a múltiples picarescas. Nuestra esperanza, una vez más, está en que las asociaciones de vecinos nos

ayuden. Y personalmente, en cada barrio que he visitado siempre pido a su asociación que me facilite un

rápido censo de sus habitantes. Es el mejor modo de tener en todo momento evaluada la situación.

—Para finalizar, otro tema interesante es el relativo a cómo se van a resolver los problemas en aquellas

zonas sujetas a futuros planes de remodelación, como el caso de San Blas y Orcasitas, en los que sus

representantes se han opuesto ya al sistema de pago que recoge el nuevo decreto-ley. ¿Qué va a ocurrir en

estos casos?

—Eso es algo que todavía no tenemos concretado. A la hora de hacerlo, habrá que tener muy en cuenta la

circunstancia de que esas familias ya han pagado buena parte de su vivienda y que si ahora tienen que

cambiarla es porque se les cae, y no precisamente por culpa suya.

 

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