La Iglesia ante la escuela estatal     
 
 Arriba.    20/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

La Iglesia ante la escuela estatal

BILBAO. (Logos.)-«Problemas actuales de la enseñanza», es el título de una carta

pastoral que han firmado conjuntamente los obispos de Pamplona y Túdela, Bilbao,

San Sebastián y Vitoria. El documento, de 65 folios consta de cinco epígrafes:

«Planteamiento del tema educativo del nuevo contexto socio-político». «Nuestras

Iglesias locales ante la nueva problemática educativa», «La libertad de

enseñanza y la escuela cristiana». «La escueta estatal» y, finalmente, unas

orientaciones pastorales o conclusiones más concretas, que se derivan de los

principios propuestos en los anteriores epígrafes.

Después de recordar la importancia del tema educativo en la actual coyuntura

socio-política en relación con la aspiración y las esperanzas de una sociedad

más democrática, libre y ajena a toda discriminación, los obispos señalan que al

abordar el tema de la enseñanza y la educación «queremos mantenernos dentro de

los límites extrictos impuestos por nuestra misión de servidores del Evangelio

de Jesús, y lo hacemos con el talante esperanzado de quienes desean estar

abiertos a nuevas realidades, distintas de las anteriores, pero no por ello

cerradas nuevas posibilidades y formas de presencia eclesial y evangelizadora.

También en el campo de la educación y de la enseñanza la Iglesia quiere ser ella

misma, sin renunciar a su propia identidad o a su función, dispuesta a revisar

actuaciones pasadas y buscar nuevos caminos, creyendo en las posibilidades que

en todo caso ha de ofrecerle la historia humana para anunciar el Evangelio de

Jesucristo y educar en la fe de los creyentes».

Al abordar el tema de las Iglesias locales ante la nueva problemática educativa,

los obispos señalan los elementos esenciales que hay que tener en cuenta dentro

de una concepción cristiana de la educación (la persona, la cultura, la sociedad

y la religión), es como las plataformas educativas en las que se realiza: la

familia, la institución escolar, el ambiente social y la comunidad cristiana. La

carta señala más adelante que la presencia cristiana en los centros escolares de

cualquier naturaleza es siempre presencia de una Iglesia local. La encarnación

del Evangelio de Jesús en una realidad local ha de ser una exigencia habitual de

todo educador cristiano, donde quiera que realice su tarea.

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