El Plan de Urgencia social de Madrid ha sido superado en 22.844 viviendas  :   
 Durante una conferencia de Prensa, el Sr. Arrese anuncia el segundo plan, que atenderá especialmente a la descongestión de la capital. 
 ABC.    22/05/1959.  Página: 57-58. Páginas: 2. Párrafos: 43. 

ABC. VIERNES 22 DE MAYO DE 1959.

EL PLAN DE URGENCIA SOCIAL DE MADRID HA SIDO SUPERADO EN 22,884 VIVIENDAS

Durante una conferencia de Prensa, el Sr. Arrese anuncia el segundo plan, que atenderá especialmente a la

descongestión de la capital

E! ministro de la Vivienda, D. José Luis de Arrese, reunió a primera hora de la tarde de ayer en su

despacho oficial a los representantes "de la Prensa madrileña. Le acompaña!;;´.!! el subsecretario, Sr.

Reguera Sevilla; directores del Instituto. Sr. García Lomas; de Arquitectura, Sr. Bringas, y Urbanismo,

Sr.Bidagor y comisario/de Ordenación Urbana. Sr. Correa, y David Herrero, secretario del Instituto de la

Vivienda. III diálogo del Sr. Arrese con los informadores se desarrolló asi:

—Señor ministro, liemos leído en la referencia del último Consejo de Ministros que lia sido cerrado el

plazo de admisión de instancias para construir dentro del Plan de Urgencia Social tic Madrid. ¿Quiere

esto decir que se lia alcanzado el número da 60.000 viviendas que el Plan propugnó?

—Efectivamente, eso quiere decir, pero tengo además b. satisfacción de comunicarles que no sólo se ha

alcanzado, sino que se ha superado ampliamente.

—¿Cuál es la cifra ,exacta de viviendas que están construyéndose hoy dentro del Plan de Urgencia,

Social?

—El dia 6 de mayo, fecha en que la Comisión Ejecutiva decidió llevar el decreto ai Consejo de Ministros,

alcanzaba ya la cifra da 82.884 vivienda;, es´ decir, que cuando aun faltaban casi ocho meses para

terminar tí plazo, había sido superado el Plan, que muchos calificaron de locura imposible de realizar, en

22.884 viviendas.

—¿Y por qué ha, sido cerrado el plazo de admisión? ¿No hubiera sido mejor continuar cía labor

constructora hasta, acabar can el problema dz la vivienda?

—Desde luego, el .número de 60.000 viviendas no resuelve el colosal problema de Madrid, porque en él

sólo se tuvo en cuenta la carencia de hogares en aquel momento, y no el crecimiento natural y de

inmigración, ni los derribos por vejez de los edificios o insalubridad, o aquéllos otros que era preciso

destruir para construir sobre los nuevos solares, con un aprovechamiento mejor - y mejores condiciones

sanitarias; tampoco se contó gran parte de los realquilados, pues existe una zona entré el realquilo y la

casa de huéspedes muy difícil de perfilar, pero rios tuvimos que limitar a las 60.000 viviendas, en primer

lugar porque ya era una meta suficientemente ambiciosa como para dar escalofrío a los que estábamos al

mismo tiempo creando un Ministerio, pero en segundo lugar y sobre todo porque las casas no se hacen

únicamente cpn entusiasmo y decisión, sino con esos tres factores que siempre son los encargados de

poner limite a las ilusiones: dinero, materiales y mano de obra.

—¿Se lia, notado escasez de estos tres fac-tores~al sobrepasar en 22.884 el número de viviendas

proyectado?

—Si, y esta ha sido la causa fundamental del, cierre del plazo de admisión. Desde hace cinco meses,

cuando empezamos a sobrepasar las 60.000, se recibía un parte semanal de vigilancia, pero hasta hace un

mes no empezaron a asomar los dos síntomas graves que han decidido a la Comisión Ejecutiva del Plan a

aconsejar su cierre: uno, que "T ladrillo subió un 20 por too, mientras las empresas cerámicas decían que

no podían aumentar su producción por falta de brazos, y otro, que muchas obras con el letrero de "se

admiten peones", hacían que otras se quedaran sin ellos.

LA INMIGRACIÓN CAMPESINA NO HA AUMENTADO

—y la inmigración campesina, ¿ha aumentado con el exceso de obras?

—Sí y no: sí, porque ciertamente han venido muchos peones del campo a emplearse en la ciudad, y no,

porque sólo vienen de un modo transitorio, ya que el campo tiene unas épocas de gran demanda (siembra,

siega, vendimia, etc;) y durante el resto del año e! campesino es un esclavo del aburrimiento o de la

taberna, a no ser que se decida a salir en busca de ocupaciones complementarias. Este flujo y reflujo no

puede alarmar a nadie, sino, al contrarío, satisfacer a todos.

Por otra parte, la estadística que el alcalde de Madrid presentaba mensualmente a la Comisión demuestra

que la inmigración no ha descendido como era nuestro deseo, pero tampoco ha aumentado con relación a

años anteriores, en que el número de obras era infinitamente menor.

—¿Y el cierre de admisión de instancias ha sido total y. definitivo?

—No; hubiera sido una barbaridad; primero, como he dicho antes, porque no podemos parar la

construcción mientras no esté totalmente resuelto el problema; segundo, porque la organización de la

mayor parte de las empresas promotoras está montada sobre la base de la continuidad en 3a [unción

constructora y un paren así- pondría ú borde de la quiebra a todas ellas.

HA QUEDADO ABIERTA LA ADMISION DE SOLICITUDES

—¿Qué solución se ha dado entonces?

—Ha quedado abierta la admisión de solicitudes, pero condicionando la aprobación de cada una a una

fecha de comienzo que se irá señalando en cada caso, a medida que e! ritmo de terminación de las obras

acogidas al Plan de Urgencia vaya permitiendo disponer de nuevos materiales, y de la mano de obra

precisa.

ABC. VIERNES 22 DE MAYO DE 1959.

—Y según se vayan produciendo estas disponibilidades, ¿se irán dando automáticamente los permisos?

´—Sí, pero con tres preferencias que recoge el decreto: primero, haber construido y acabado para el Plan

de Urgencia Social; segundo, proponer la edificación del mayor número de viviendas, y tercero, proponer

le cpnstrucción de viviendas de menor superficie.

Con lo primero queremos premiar la colaboración de todos los que han trabajado con nosotros en el

triunfo del Plan. Con lo segundo, queremos reducir el esfuerzo burocrático del Ministerio, ya que el

misino paneleo exige un expediente de una o de mil viviendas, y con el tercero queremos fomentar la

construcción de viviendas modestas que, además,, son las que consumen menor esfuerzo económico de

materiales y de mano de obra.

—Entonces, ¡as viviendas uní/amillares, ¿quedarán preteridas?

—Tratarnos de agruparlas en los Poblados Dirigidos.

—Se dice ¡amblen que lia sido prorrogada la fecha de terminación del Plan.

—Sí, hasta el i de octubre de 1960.

—¿Con qué objeto?

—Con el mismo que nos ha llevado a cerrar el plazo de admisión de nuevas solicitudes. Tendamos en

cuenta que nos hemos pasado en 22.884 las viviendas previstas, y si este triunfo nos debe llenar de satis-

facción, también nos debe empujar a tomar las medidas encaminadas a impedir que el mercado de la

construcción madrileño sufra por este exceso de obra una presión en la demanda de materiales y mano de

obra, que traiga consigo una especulación abusiva en los precios y en los jornales o, lo que es peor, un

aumento de la inmigración campesina.

—¿Y cómo ss ha. jijado esta prórroga?

—Al principio se pensó en considerar fuera del Plan de Urgencia todas las viviendas que pasaran del cupo

de 60.000 marcado en- la ley, pero luego vimos que era imposible establecer una norma de selección para

saber cuáles eran las incluidas en el cupo y cuáles en el remanente.

Entonces se pensó en otra fórmula equitativa: ver la -proporcionalidad que la ley establece entre el

número de viviendas y el plazo de ejecución y aplicar esta proporcionalidad al total de las viviendas

iniciadas.

Así vemos que señalando la ley 60.000 viviendas y veinticuatro meses de ejecución, establecía un ritmo

de 2500 mensuales, y como el excedente de 22.884 es nueve veces más que 2.500, hay que prorrogar

nueve meses el plazo para mantener el ritmo marcado por ella.

De esta manera evitamos hacer distingos injustos entre incluidos v excluidos del Plan, y, además,

evitamos el riesgo de que al tener que acabar el 1° de enero un número mayor de viviendas que el

previsto, se nos provocara una demanda de materiales y de mano de obra que no podríamos atender.

EL PLAN DE LA ZONA DE DESCONGESTION

—¿Alguna otra cosa, señor ministro?

—´Sí, que en cuanto acabemos el primer Plan de Urgencia Social de Madrid, que gracias a Dio; se ha

coronado con tanto éxito, empezaremos el segundó Plan, que va no ha de ser soló para Madrid, sino para

Madrid y su zona de descongestión, parque ahora de lo que se trata es de establecer una unidad geográfica

cu función de su influencia congestiva y descongestiva y tratar el problema de un modo total y unitario.

—¿Qué localidades serán incluidas en esa unidad de descongestión?

—En estos momentos están siendo estudiadas, pero por ahora las que parecen evidentes son: Guadalajara,

Alcalá, Toledo, Aranjuez, Talayera, Navalcarnero, Avila, Segovia y Aranda de Duero.

—jNos puede adelantar algo dé este Pian?

—Este segundo Plan, además del empujón ´necesario en viviendas para acabar de una vez con el

problema de la escasez, tendrá como característica especial la crearían en cada localidad destinada a

absorber la descongestión de Madrid de uno o varios polígonos industriales, dotados de toda¿, las ventajas

económicas y circunstanciales que sean necesarias para atraer sobre ellos de un modo voluntario, pero

tentador, no sólo las nuevas industrias, tino las que existen en sitios poco adecuados.

-En el problema cíe la ordenación demográfica no es, bueno obrar con leyes prohibitivas, porque no basta

con decir al hombre que sale de su pueblo en legitima ambición de encontrar una vida mejor: "Aquí no

puede usted venir"; es mejor encauzar que prohibir, y para encauzar hay que ofrecerle otros sustitutivos

de Madrid, donde encuentre lo que vienen buscando la mayoría de los hombres que llegan a la capital:

tr.ibajo seguro, hogar, bienestar y el ambiente grato que exige una vida moderna.

Haciendo una cadena de ciudades píriféricas, detendremos el crecimiento de Madrid, mejor que con

cualquier medida prohibitiva, porque habremos hecho una cadena de ventosas que traerá sobre ellas la

migración de los hombres, que si fue siempre un producto de los tiempos, ´hoy ha adquirido caracteres de

verdadera gravedad.

Luego, ante un mapa, el Sr, Arrcse explicó a los periodista? el alcance de sus manifestaciones, dándoles

todo género de datos sobre el alcance del plan realizado con tanta celeridad y éxito.

LOS PLANES DE BARCELONA, VIZCAYA Y ASTURIAS

El ministro habló de los planes de la ordenación urbana de la capital en los que ha cooperado de forma

destacada la Obra Sindical del Hogar. El problema de la venta o alquiler de los pisos lia dado como

resaltado que cerca del 95 por 100 pretieren la propiedad de sus viviendas. Esto nos ha producido—diio—

verdadera sorpresa, porque al hacer la encuesta creímos que preferían en su mayoría pagar alquiler.

^Refiriéndose a la obra social de la barriada de Entrevias, afirmó que dentro de poco estará ordenada con

estética semejante a la del paseo de Rosales. Por último, en respuesta a preguntas que le formularon los

periodistas acerca de los demás planes de urgencia social, dijo que el de Barcelona está muy bien

encauzado; el de Asturias necesita resolver la urbanización, problema nada fácil, y el de Vizcaya se

encuentra en embrión.

Volvió a insistir en la necesidad de que una vez resuelto el problema de dar casa a todo el mundo, se

proceda a la urbanización general de España.

Finalmente el ministro de la Vivienda obsequió a los informadores con una copa de vino español.

 

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