Ordenación del suelo     
 
 ABC.    30/07/1960.  Página: 30. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ABC. SÁBADO 30 DE JULIO DE 1960.

ORDENACIÓN DEL SUELO

Nos hemos referido en anteriores editoriales a algunos purntos da las recientes declaraciones a la Trenza

del ministro de la Vivienda. Y con estos puntos la necesidad de revisar la actual legislación en metería do

arrendamientos urbanos y los cstímulos que se ofrecen a promotores y constructores para que colaboren

en la solución rio este grave problema que, precisamente por su gravedad

y urgencia, debe afrontarse con toda rapidez y con el ánimo esforzado.

Pero hay también una serie de cuestiones que podríamos calificar de marginales, si bien son muy

importantes, fundamentales a veces. La insuficiencia de terrenos aptos para edificar daría al traste con una

política de la vivienda. De aquí que sea fundamental la adecuada ordenación del suelo, de modo que el

lógico y natural crecimiento de las ciudades no pueda sorprender a quienes tienen la misión de dar un

hogar a cada familia española. Los programas de planificación urbanística están en marcha, y en la

mayoría de las ciudades encuentran incontables dificultades para su normal desarrollo. Es preciso tener en

cuenta, en estas necesarias previsiones, una serie de factores, rio sólo materiales, sino también morales,

laborales, etc. Es en la ciudad donde el hombre desenvuelve su vida y en ningún momento debe aquélla

aprisionarle por la distorsión de viviendas o de centros de trabajo, o por la congestión de habitantes, que

impiden el desarrollo pleno de la personalidad.

Alcanzar el equilibrio entre los terrenos disponibles y las necesidades sociales a satisfacer; entre el coste

de estos solares y el precio de venta a los constructores es la meta que se ha fijado el Ministerio de la

Vivienda. "En esa conjugación y valoración de factores—ha dicho el señor Martínez Sánchez-Arjona—

han de primar los de carácter social, y serán atendidas sus exigencias con las revisiones de ordenación

anticuada o inadecuada, adoptándose las medidas necesarias, incluso las de emergencia, para garantizar la

ejecución del programa de vivienda." Los obstáculos no pueden soslayarse; es menester atacarlos de

frente, superarlos, sin perder nunca de vista el contenido social que anima a la política de la vivienda.

Ciertamente, muchas veces se construye en sitios alejados del centro de la ciudad por razones

económicas. Pero ocurre entonces que los beneficiarios se ven gravados con una serie de desembolsos

para desplazarse desde sus hogares a\ centro, donde ejercen sus actividades. Por otra parte, la elección de

esos terrenos obliga a instalar una serie de servicios públicos costosos, entre los que debe citarle el

transporte. Son. pues, muchos los problemas que confluyen en torno a éste de la escasez de viviendas para

pretender resolverlos con situaciones • y decisiones improvisadas. Hace falta un estudio completo y de

conjunto, con visión de futuro, para evitar que las generaciones venideras, por una imprevisión de hoy, se

encuentren en un verdadero callejón sin salida.

Examinemos, analmente, otro interesante aspecto de la cuestión: la previsión del desempleo. El

Ministerio vigila cuidadosamente e! impacto que en el censo laboral produce el programa de

estabilización, no sólo en relación con la mano de obra específica de la construcción, sino también en

cuanto afecta a la de otras industrias, ya que la adaptación a las actuales necesidades puede provocar un

paro transitorio que absorbería un incremento de la actividad constructora. Para impedir este desempleo

se ha encomendando a la Qbra Sindical del Hogar ía confección de un plan de reserva —150.000

viviendas—que actuará como regulador, en la forma que las circunstancias lo aconsejen. Se evitará así el

paro de los obreros- y el de las empresas, que podrán acudir a las subastas de obras cuando vean que se

reducen los encargos de la iniciativa privada,.y de este modo no interrumpirán en ningún momento sus

actividades.

 

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