Clausura en Barcelona del I Congreso Nacional de Urbanismo  :   
 El ministro de la Vivienda presidió también la celebración del Día Mundial del Urbanismo. 
   10/11/1959.  Página: 37-40. Páginas: 4. Párrafos: 58. 

A B C. MARTES 10 DE NOVIEMBRE DE 1959.

CLAUSURA EN BARCELONA DEL I CONGRESO NACIONAL DE URBANISMO

"Hemos de equilibrar ciudades y pueblos en hermandad supeditada a la conveniencia nacional", dijo el Sr.

Arrese

EL MINISTRO DE LA VIVIENDA PRESIDIO TAMBIEN LA CELEBRACIÓN DEL DÍA MUNDIAL

DEL URBANISMO

Barcelona 8. Se ha celebrado en el Salón de Ciento del Ayuntamiento- la clausura del I Congreso

Nacional de Urbanismo, organizado por ía Dirección General del ramo, bajo el patrocinio del Ministerio

de la Vivienda.

Presidia el ministro de la Vivienda, don José Luis de Arrese, con el ministro don Pedro Gual Villalbí;

directores generales de Administración Local, D. José Luis Morís; de Urbanismo, D. Pedro Bidagor, y de

Arquitectura, Sr. .Bringas;, gobernador civil, D. Felipe Acedo; alcalde, D. José María de Porcioles, y

otras autoridades.

El secretario de la Comisión ejecutiva del Congreso dio lectura a las conclusiones.

Discurso del señor Arrese

TRASCENDENCIA DEL URBANISMO DESDE EL PUNTO DE VISTA NACIONAL

Terminada la lectura de las conclusiones, el ministro de la Vivienda, D. José Luis de Arrese, pronunció un

discurso. Después de dedicar un saludo a las autoridades y congresistas y unos párrafos de exaltación a la

Figura de Cerda, dijo:

"Cuando hace ya dos años y .medio di posesión de su cargo a Pedro Bidagor, que con tanto acierto ha

guiado las sesiones de este Congreso, traté de fijar en unas palabras de salutación los ambiciosos límites

que definen,el campo de acción, encomendado al Ministerio, a través de la Dirección General que

entonces nacía a 3a vida oficial.

Urbanizar—dije—es llegar a la augusta ocasión de trazar el nuevo mapa de España, que se adapte a las

necesidades del siglo en que vivimos y renuncie valientemente a seguir considerando intangible el

que.hicieron nuestros abuelos.

En estas palabras, señores congresistas, quería poner de manifiesto la tentadora empresa que se había

confiado a nuestras manos, porque nada es capaz de poner alas mejores al esfuerzo de cada uno como esto

de mostrar a los ojos del hombre la ilusión de la tarea. Pero, sobre todo, al decir que el urbanismo concibe

la-extensa geografía ds la Patria como un nuevo; paisa je a dibujar; al decir que el urbanismo debe

preparar un Plan Nacional, del cual, como ramas de un tronco común, puedan sacarse después los planes

comarcales, provinciales y locales, quería repetir una vez más su amplio y total cometido, para rescatarlo

así de posibles interpretaciones menudas.

Porque sucede muchas veces, y esto ha venido en ocasiones a reducir a un criterio mínimo el gran

panorama del urbanismo, que como el hombre de la calle procura llegar sin demasiadas complicaciones a

la razón inmediata de las cosas (sobre todo cuando esa razón le aprieta con la urgencia y el agobio que

pone a nuestros tiempos el problema de alojamiento), se ha querido identificar el urbanismo con su más

cercana y tangible aplicación, y se le ha querido ver como una tarea encargada de cuidar alineaciones o a

lo sumo, de trazar una gran vía o de transformar´ un foco vetusto y maloliente en algo encajado en las

nuevas corrientes de belleza y sanidad que nuestra generación" encarna.

Ciertamente, esto es urbanizar, pero, ya lo he dicho otras veces, no es la esencia, sino la consecuencia del

urbanismo.

Primero está la obligación de mirar el conjunto, y después, acercarse a las cosas que el hombre procura

rozar con la mano. Primero es saber que el mapa urbano de una nación es ante todo el reflejo del mapa

económico del suelo, y después distribuir la población de acuerdo con la riqueza potencial de cada sitio, y

con la exigencia que nos hemos impuesto de alcanzar para todos un nivel de vida digno y elevado.

Porque sólo así podremos saber antes de meternos a ordenar una parcela del territorio si reúne las

características necesarias, para proporcionar a sus habitantes el bienestar que buscan, y sólo así podremos

saber si debemos fomentar su crecimiento o si, por el contrario, debemos llegar con la piqueta al hombro

para evitar que nuestro esfuerzo consolide el arraigo de unas familias que arrastran una vida, mediocre,

sin horizontes, sin porvenir y, lo que es más triste, sin ambición,

Hoy, como entonces, necesitábamos empezar por este planteamiento, porque nada hay mas arriesgado

como eso de achicar, los objetivos y confundir lo trascendente con lo inmediato; pero necesitábamos

también, porque un Ministerio que se llama únicamente de la Vivienda, tiene que situar en su justo rango

cada una de las misiones que le han sido, encomendadas, para que nadie interprete el silencio como una

afirmación de intrascendencia.

£1 Ministerio nació llamándose únicamente´ de la Vivienda, porque así respondía1 mejor a la inquietud

más apremiante que el hombre de nuestros días pudo buscar en el nuevo Departamento, y comino no

distraer con palabras complementarias el máximo objetivo de sus ilusiones; pero además y sobre todo,

poique efectivamente, en el rango de las necesidades, la vivienda es el fin y e! urbanismo el medio. Pero

un medio de tal naturaleza que se nos presenta estrechamente unido con el fin por una serie de

circunstancias insoslayables.

En primer lugar, porque uno de los capítulos vitales que la política de vivienda plantea, es la necesidad dé

suelo; y suelo es, por un lado, terreno abundante y económico para que la especulación no ponga una

barrera de egoísmo al sagrado deber de la vivienda; y por otro, terreno urbanizado que elimine para

siempre absurdas localizaciones surgidas al amparo de la improvisación que luego plantean a los

Ayuntamientos toda clase de dificultades en materia de servicios y de abastecimiento.

En segundo lugar, porque el Ministerio es el encargado de abordar el problema de la vivienda con

previsiones de conjunto y cuando estas previsiones se remontan a cifras que pasen al año de 200.000

viviendas, si queremos tener la esperanza de una solución total en plazos que no excedan grandemente de

los diez años,- nos encontramos con que ya no se trata de preparar simplemente solares, ni siquiera de

planear centros urbanos completos, sino de montar también, y cuanto antes, el dispositivo preciso para

que estén preparadas las ciudades a recibir en su momento oportuno la tremenda sobrecarga que suponen

las viviendas y los servicios que necesitan.

En tercer lugar, porque acertar en urbanismo es unas importante todavía que acertar en materia de

vivienda. Un paso en falso en la concepción estética, utilitaria o sociológica de la vivienda, puede ser un

error más o menos grande, pero es un error que ni arrastra ni obliga al resto de las construcciones. En

cambio, un error en el concepto urbanístico de nuestros ensanches o de nuestros jóvenes núcleos de

población. es un error de siglos, porque sólo de tarde en tarde se plantea el problema de una nueva

ordenación urbana.

ABC. MARTES 10 DE NOVIEMBEE DE 1959.

EL URBANISMO DESDE EL PUNTO DE VISTA HISTÓRICO

A esta somera enumeración de trascendencias se .añade el hecho de que el urbanismo, y de ahí la

necesidad de celebrar esta clase de Congresos, no es. una ciencia exacta que permite -al técnico descubrir

formulas permanentes de actuación, sino una ciencia variable que nace, vive y muere con la circunstancia

que rodea la vida del hombre y qua viene a ser como una consecuencia o reflejo de las virtudes y defectos

del tiempo en qus vive.

De ello se desprende que son muy pocos Jos momentos urbanísticos de interés, porque son muy pocos los

momentos de la historia en que esa circunstancia ss presenta con fueraa propia y perfil creador; pero,

sobre todo, que cuando se trata de estudiar o de hacer urbanismo y para acertar a ver claro el que a cada

momento corresponde, hay que empezar acertando a ver claro el paisaje político, social y humano as ese

momento.

Las ciudades del siglo pasado, por ejemplo, son ciudades de acuerdo con la nueva era descubierta per la

máquina de vapor. Ya no se buscan en ellas los cerros de combate, sino los centros de producción; pero lo

que es más característico, ya no se instalan de cara al paisaje y a la luz y al aire libre como correspondía a

los vientos bucólicos de la Enciclopedia, sino de cara a Tana vida fabricada para la prisa y para el

hacinamiento; una vida atropellada y prieta que- deshumaniza al hombre y le pone al servicio del tiempo

y del espacio.

Esto que a primera vista pudiera sonar a histórica pura encierra el motivo que consciente o

inconscientemente laboró para crear el´ concepto de ciudad decimonónica; Ciudad a imagen y semejanza

de ese hombre que había empozado a dejar dé ser hombre para sentirse instrumento: Ciudad de calles

interminables dibujadas con trazos de asfalto en sistema tíe cuadrícula recülínea: Ciudad jalonada por

tremendos edificios desarrollados en vertical y en manzanas herméticas de patios cerrados: Ciudad, en

una palabra, colosal y ajena al contorno del hombre, porque al fin y al cabo en el urbanismo, como en

todo, el triunfo de la época se caracterizó por la derrota del hombre y la victoria de la masa:

El hombre de nuestros días está un poco harto de tanto cemento; vive en colmena porque no encuentra un

procedimiento de vías mejor, pero vive con la vista clavada en el campo; mirándolo con mimo y hasta

casi con necesidad fisiológica de respirar aire ´puro; necesidad que se encarga de hacerla patente en todo

momento, desde ese deseo colectivo de huir a las afueras cada vez que tiene un día de descanso hasta esa

vocación unánime de convertir cada balcón de su casa en una especie de aprendiz de jardín.

Pues bien, a esta realidad, a la que no se ha llegado únicamente por el movimiento pendular de los gastas

humanos, sino también, y principalmente por otra serie de razones, entre las cuales aparecen como más

evidentes la razón sanitaria y el problema de la circulación, responde la preocupación urbanística del

momento actual.

NUEVA CONCEPCIÓN DE LA CIUDAD

La ciudad está llegando a ser el foco más peligroso para la´ sanidad del hombre; la falta ds aire libre, los

ruidos incesantes, la excitación nerviosa del vivir ajetreado, las distancias agotadoras son razones que

están influyendo en la salud como uno de los mazazos,más duros que la resistencia del hombre pudiera

resistir.

La circulación,, por otro lado, se ha hecho tan agobiante que convierte las calles en una maraña- difícil da

resolver y pro-\roca una pérdida lamentable de tiempo y sobre todo un riesgo continuo de accidentes.

Estas razones y otras más da importancia indiscutible han hecho,que el urbanismo de hoy se encamine a

una´ solución venida a dar carácter y estilo a los nuevos poblados y ensanches; una solución cuya

esencia descansa en el triunfo del campo, sobre el asfalto y .cuya característica urbana más. acusada

radica en destinar unas calles, muy pocas, a vías as circulación rodada, con amplitud y despeje capaz de

ofrecer garantía de velocidad y seguridad al problema actual de la locomoción, y convertir otras callos, la

mayoría, en espacios ajardinados de circulación humana,-que •permita al vecino llegar a su. casa sin

riesgos proporcionándole al mismo tiempo el silencio para su reposo,´ el aire para su salud, el panorama

abierto y campero para su mirada y el jardín seguro para el recreo de sus hijos.

Esta misma inquietud frente al nuevo concepto de la vida ha planteado profundas modificaciones en el

modo de concebir la vivienda, entre las cuales la más trascendental, porque tiende a garantizar la mejor

sanidad de sus habitantes, es la supresión de los patios cerrados y la apar-tora a veces total de los muros

para convertir las antiguas ventanas en torrentes de luz y de paisaje.

Hoy ya es corriente la casa de doble crujía que proporciona a todos los habitantes contacto directo con el

exterior y permite además la economía de una menor altura en los techos, ya que antiguamente esta altura

sólo tenía la misión de dar un mayor volumen de aire al sistema raquítico de la ventilación. Y también es

corriente que la habitación más cuidadosamente elegida sea el cuarto as. estar, donde la familia se

congrega y se hace hogareña la vida.

En cambio, no se concibe la casa del siglo pasado, donde las piezas mejores se destinaban exclusivamente

a recibir visitas, dejando recluida la actividad familiar a las habitaciones más secundarias; como tampoco

se concibe la cocina interior, oscura y apretada, y se va abriendo camino en nuestra arquitectura (tal vez

porque el servicio va desapareciendo y la señora de la casa se ha convertido en« sujeto principal) la

cocina coquetona y atractiva, separada a veces únicamente por un mostrador de la pieza destinada a

comedor.

Todo parece como sí un aire de sinceridad hubiera penetrado en el hogar pira devolver la primacía a lo

esencial, -proclamando de un modo rotundo que la vivienda se ha hecho para que vivan en ella sus

moradores y no para ofrecer a los visitantes unos minutos de falsa apariencia: Es como si frente al "bien

parecer" que tanto preocupa en momentos de -hipocresía, la arquitectura hubiera abierto paso de un modo

definitivo al "bien estar", como lema que preside toda la nueva orientación de la vivienda.

He procurado exponer unos conceptos que al fin y _il cabo son los que han presidido este Primer

Congreso Nacional, reunido bajo el tema siempre caliente de la gestión; pero no serviría de nada repetir

una y otra vez las ideas básicas del -urbanismo si al finarlas dejáramos flotando como simples

inquietudes.

la ventaja que tiene el urbanismo al formar parte esencial do un Ministerio es oue el espíritu que lo

informa ss pueda canalizar por cauces propios hacia una norma de actuación oficial e incluso llegar un

día, sin perder la intimidad de su camino, a ser incorporado a programas politicos da futuras etapas de

gobierno.

Pero para esto hay que puntualizar, y aunque no quiero convertir estas sencillas palabras de clausura en

una conferencia de meditación y de estudio, tampoco puedo sustraerme a la Idea de que estoy hablando a

unos técnicos que buscan soluciones concretas, y, por tanto, no debo terminar sin exponer como resumen

de todo lo qué he venido diciendo o mejor dicho. de todas las ideas qus a lo largo del tiempo se han ido

repasando, los principios sobre los cuales tratamos de cimentar la obra que nos ha sido confiada.

Estos principios se han de basar en tres conceptos generales: los que se encaminan a salvaguardar la

dignidad del hombre y de la familia; los qus. tienden a garantizar el funcionamiento y desarrollo de los

centros urbanos como sede da vida colectiva; y los que tratan de alcanzar la solidaridad de los núcleos de

población con la geografía circundante y con • las exigencias nacionales de ordenación terrítorlal en

perfecta integración con los planes generales de tipo económico y social.

ABC. MARTES 10 DE NOVIEMBRE DE 1959.

SALVAGUARDAR LA DIGNIDAD DEL HOMBRE

La salvaguardia de la dignidad del hombre y de la familia traducida a consecuencias urbanísticas quedaría

cumplida si se consiguiera lograr una vivienda familiar digna ´en un ambiente urbano digno; una dotación

adecuada tíe servicios colectivos y una organización de la vida social.

Porque no es suficiente presentar una vivienda técnicamente ~ resuelta entre sus cuatro paredes para decir

que la dignidad humana está asegurada. Es necesario que el paisaje urbano, el sol, ¡a vegetación, el cariño

puesto en la composición estética de las edificaciones y los elementos decorativos proporcionen a los

habitantes bienestar y alegría, carácter y personalidad. Ni basta, al hablar de servicios, colectivos pensar

en lo puramente material y técnico, del abastecimiento de aguas, el «transporte, el alumbrado y la

evacuación de residuos; es preciso también referirse a .actuaciones vitales de la familia como son la

educación infantil y juvenil, las atenciones sanitarias y religiosas, los campos de juego y espacios de

reposo y en general todo lo que necesita la vida para cumplir su destino individual y social.

Por otra parte, lo urbano es la esencia de la agrupación de los hombres para realizar sus empresas

comunes, y esta agrupación no puede ser amorfa ni ´menos aún puede ser anárquica; debe ser ordenada, y

para ello debe aparecer una organización, en la cual las diversas unidades de vecindad (núcleos, barrios y

distritos), tengan con sus zonas comerciales y sus centros cívicos, expresión patente de organismos

enteros y no aire desordenado ds aglomeraciones numéricas.

DESARROLLO DE LOS ORGANISMOS URBANOS

El punto segundo que busca la garantía de funcionamiento y desarrollo de los organismos urbanos nos

obliga a pensar, ante todo, en el dominio del suelo: Es indispensable poner el suelo al servicio de la

colectividad y hacer que las exigencias del bien común no sean desbordadas en ningún caso por

situaciones abusivas, de intereses particulares, creadas por costumbres o legalismos perniciosos. La

transformación del suelo rural en suelo urbano debe verificarse de una manera técnica y racional, y los

beneficios que provienen de esta transformación han de repartirse con justicia entre la colectividad, que es

la base de creación del aumento de riqueza y. los antiguos propietarios.

Los grandes enemigos de la política del suelo son el juego de especulación practicado generalmente por

intermediarios ajenos a la tarea urbanística; es la lotería del planeamiento que distribuye beneficios y

carcas con desigualdad irritante si no se aplican los sistemas de actuación "adecuados, y es,- por último, el

fraude que se realiza al vender terrenos agrícolas como solares, sin haberse sometido previamente a un

planeamiento solvente y a la urbanización -consiguiente. El dominio del suelo supone garantizar la oferta

constante de solares en condiciones apropiadas de situación y de precio.

Pero no bastaría con dominar el suelo si al mismo tiempo no tuviéramos preparados los planes urbanos

correspondientes. El funcionamiento de una ciudad depende fundamentalmente de la existencia de un

plan que responda a sus necesidades y prevea los factores que comprenden la vida urbana.

Y, sobre todo, para que los buenos propósitos no se ahoguen en un mar de ineficacias, hay que llegar a

imponer de un modo inexorable la," dinámica ágil de una buena gestión "urbanística: La puesta en

práctica de los planes, es el factor clave sin el cual toda la actuación restante queda prácticamente

anulada. Si la empresa urbana no tiene un mando preparado que conoce la anatomía y la fisiología de la

ciudad y vigila en todo momento la salud y´ el funcionamiento alegre del organismo, se comprende que es

imposible alcanzar el fruto apetecido.

En el momento actual puede decirse que constituye el talón de Aquiles del que depende el éxito o el

fracaso del empeño urbanístico. Así lo ha entendido la Dirección General de Urbanismo al centrar las

deliberaciones de este primer Congreso Nacional hacia el tema de la gestión urbanística, y las

conclusiones aprobadas demuestran bien a las claras la importancia y urgencia de este factor.

VINCULACIONES DE LA CIUDAD

En cuarto a los principios que vinculan las urbes con la geografía circundante y con las exigencias

nacionales de ordenación y desarrollo territorial, tenemos que considerar primeramente la vinculación de

la ciudad con su espacio vital.

La ciudad moderna no es un organismo suelto de vida Independiente surgido por azar en un punto

determinado de la geografía nacional. La ciudad moderna es un centro de actividades que encabeza y

condensa la riqueza, la cultura y el espíritu de una comarca geográfica, económica o política.

Ella recibe excedentes humanos de un ámbito determinado, acumula ahorros del campo y de la industria,

mueve inquietudes, concentra espíritus y origina avances y progresos.

Pero- esto nos.lleva de la mano a una segunda vinculación, más alta, más alejada, pero tan necesaria como

la primera porque en una geografía armonizada no basta con pensar en la zona de influencia que se ejerce

desde la ciudad, sino también en el equilibrio: que es preciso que exista entre los diferentes núcleos

urbanos.

Asi no es posible descongestionar unas ciudades sin adoptar medidas que afecten de una u otra manera a

las demás; no es posible realizar obras extraordinarias en una ciudad -sin que disminuyan, las ordinarias

en las otras. La suerte de ciudades y comarcas está .vinculada entre sí y ha de obedecer a principios de

equilibrio justificado más que en el patrimonio local, en el más perfecto servicio al interés nacional y a la

felicidad de sus hombres.

Con ello está enunciado el aspecto final de este equilibrio; la integración de ciudades y comarcas en una,

ordenación total; porque el proceso del desarrollo económico conduce claramente no sólo al equilibrio

entre ciudades v entre regiones, sino a la supeditación de todas al interés supremo nacional. Su meta es el

estudio de una ordenación nacional que ponga en valor todos los recursos positivos de las regiones

españolas y los. distribuya armónicamente´ en nuestra geografía de acuerdo con sus alores de todo orden.

Contemplad, por tanto, y a vosotros principalmente me dirijo, arquitectos que soñáis sobre el tablero

tantas batallas ganadas al desaliento: A vosotros, que hacéis florecer las ilusiones y lleváis en la profesión

el modo más fácil de cambiar en alegre la dureza de la vida: • A vosotros, que tenéis en vuestras manos,

porque Dios lo ha querido, la ocasión de llevar por el camino de las estrellas a tantas almas que nacieron

para arcángeles pero que por falta de hogar o porque viven envueltos en un paisaje hosco y huraño se

sienten apartados de la lúa y del bien.

ABC. MARTES 10 DE NOVIEMBRE DE 1959.

A vosotros me dirijo, para que contempléis conmigo la hermosa tarea que se ofrece a nuestros ojos como

una cosecha de primaveras. Hemos de dar ara vivienda digna a cada familia. Hemos de cuidar que esa

vivienda se integre con otras en una barriada, formando un conjunto orgánico en el cual la presencia

jerárquica de los valores colectivos y espirituales mantengan su rango tradicional. Hemos de integrar los

barrios en las ciudades atendiendo a sus características, sus necesidades económicas, sus peculiaridades

de cualquier orden,-.para darles personalidad. Hemos de equilibrar ciudades y pueblos en hermandad

supeditada a la conveniencia nacional, para que la nueva España que nos toca construir y que ha de

quedar buena o mala, fea o hermosa, según acertemos a concebirla, tenga la bondad y la hermosura capaz

de seducir a los hombres de mañana y de darles la m->dida del temple que tuvieran los hombres de hoy.

Señores congresistas; este buceo por las bases que han de cimentar una, actuación urbanística satisfactoria

nos sugiere la grandeza del tema, la extensión de su Influencia, la gravedad de >sus decisiones. Hombres,

riquezas .y valores están sobre el tapete, y ello justifica sobradamente nuestro llamamiento a la

colaboración de todos, pues todos están afectados por su resultado.

Consideramos indispensable crear una inquietud a nuestro alrededor que´ contribuya a establecer estados

de opinión y ambientes propicios para que nuestras aspiraciones puedan ser realidades, en el corto plazo

que las circunstancias nos otorgan.

Deseamos la participación en esta tarea de todas las clases sociales, de todas las profesiones, de todos los

organismos que puedan aportar ideas o medios de cualquier clase. Y ofrecemos, sobre todo, la

colaboración sincera y estrecha a los municipios para que, lejos de perturbar el desarrollo natural de su

política urbanística, encuentren en nosotros el instrumento más vivo y capaz de despertar a las ciudades

de tantos años de quietud y de desaliento.

Este Congreso na servido para mucho. Por primera vez en España se ha dado el ejemplo emocionado de

que setecientos especialistas del urbanismo se han convocado alrededor de un tema, no porque en él

encuentren el modo de satisfacer su vanidad de eruditos o su ambición, sino porque a través de él han

visto la manera de ejercer una de las labores más íntimamente sentidas por el hombre de nuestros días.

Porque, efectivamente, si hay algo en el urbanismo capaz de poner en pie a tantos estudiosos como os

habéis reunido aquí,-no es precisamente la tendencia a recrearse en el cálculo de un tecnicismo glacial, ni

el beneficio económico de unos trabajos que la mayoría de las veces no pasan de puros ensayos teóricos;

sino el espíritu .social que anima vuestros pechos, la preocupación para elevar el nivel de vida de nuestros

semejantes, .el deseo de ver-a una sociedad humana como la española, que tantas veces asombró al

mundo con el nervio de sus virtudes, colocada de nuevo en el corro de las mejores naciones.

Por todo lo que esto representa, porque habéis dado el ejemplo más alto, porque este Primer Congreso

Nacional de Urbanismo ha contribuido a alcanzar una etapa más en el camino de la hermandad,y de la

solidaridad nacional, os felicito sinceramente .como ministro encargado de encuadrar vuestras inquietudes

y os prometo, además, que vuestro esfuerzo no quedará en el silencio; porque elevaré al Caudillo vuestras

conclusiones y ellas se* rán las primeras en ayudar el esfuerzo que habéis realizado y en demandar á

todos el celo necesario para el cumplimiento de tan nobles objetivos.

En nombre del Jefe del Estado, queda clausurado el Primer Congreso Nacional de Urbanismo:"

El ministro de la Vivienda fue largamente (aplaudido.

DÍA MUNDIAL DEL URBANISMO

Dentro de los actos del primer centenario ´del Plan Cerda, se ha celebrado también hoy él Día Mundial del

Urbanismo. Presidió el ministro de la Vivienda, D. José Luis de Arrese, y asistieron jos congresistas del I

´Congreso Nacional cíe Urbanismo y numeroso público. También se encontraban los directores generales

de Urbanismo, Vivienda y Arquitectura y las -primeras autoridades.

El Día Mundial del Urbanismo se celebra alternativamente en un país de Europa y en otro de América. El

año próximo corresponde a Puerto Rico, y en 1961, a Holanda. En el actual se debatieron problemas tan

concretos como los de aplicación al Plan Cerda, de las nuevas directrices urbanisticas, al tiempo que se

sintetizaba la obra del creador de la Barcelona moderna.

Finalizó el acto con unas palabras del ministro dedicadas a las personalidades y. corporaciones asistentes

y con una glosa del significado de la jornada.—Cifra.

 

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