Autor: Urbano, Pilar. 
   Conversaciones con los firmantes de la "comijunta"     
 
 ABC.    04/06/1976.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 44. 

CONVERSACIONES CON LOS FIRMANTES DE LA "COMIJUNTA"

U.D.P.E., A.N.E.P.A., F. N. y U.N.E. firmaron hace pocos días Va constitución de una Comisión coordinadora conjunta, para compactar esfuerzos en la próxima estrategia electoral. No se trata de un superpartido ni de una federación de las derechas. Su común definición es la de antimarxismo y actitud de evolución «en la línea de la continuidad con el régimen de Franco».

He hablado con los cuatro promotores firmantes, Fernández-Cuesta, Valiente, Carvajal y Thomas de Carranza. Entre hoy y mañana ofreceremos sus declaraciones.

Al margen de nuestras conversaciones, y como deducción personal, apunto la posibilidad de una alianza más fuerte entre A. N. E. P. A. y U. D. P. E., quizá con sectores de la ü. D. E. de Silva (no incorporada a la «Comijunta» o «Conjunta»); y de otra parte, son claras las afinidades entre F. N. y ü. N. E. ¿Se fusionarán, dos a dos, como fuertes partidos antes de las elecciones? Son frecuentes los contactos y «almuerzos» entre destacados anepistas y udepistas, y sus líneas de pensamiento políticosocial son muy coincidentes. .

Otro «síntoma» común —en los cuatro— es el de una actitud reacia a la reforma «tal cual la está planteando e] Gobiernos, tinos y otros hubiesen acometido con más entusiasmo la reforma social antes

que la política.

JOSÉ MARÍA VALIENTE (U. N. E.)

«Más sociedad y menos Estado.»

«El pueblo necesita discutir al Gobierno en las Cortes.»

Hace muy pocos días, y precisamente en ABC, desempolvábamos aquella entrevista que tanto revuelo armó, en el año 32, entre Don Alfonso XIII y José María Valíente. Era en París, durante el exilio del Rey. Valiente, mano fuerte de Gíl-Robles. vivía su republicanismo-monarquico de desde la C. E. D. A. Han transcurrido... cuarenta y tantos años. José María Valiente firmó recientemente el documento cíe la Comisión coordinadora conjunta («Comijunta») en nombre de la Asociación Unión Nacional Española (U. N. E.). Otras figuras visibles de su asociación son Zamanillo y Fernández de la Mora,

La ideología base de U.N.E., según la autorizada voz de Valiente, es el derecho público cristiano, cuyos principios inspiran el ejercicio de las libertades del pueblo en quien reside la soberanía social. La soberanía popular templa y limita´la soberanía política del Estado. En esta línea, U.N. E. defiende los intereses de todo orden que sean compatibles con los valores espirituales y de la cultura.

—¿Quién puede «engancharse» en U. N. E.?

—Quienes se sientan defensores de los derechos de la sociedad, frente a 1» agresión de todo tipo de estatalismos. Somos partidarios de más sociedad y menos Estado.

—Entre el variado haz de actitudes ante los nuevos tiempos, parece acordado un «trlvium» de Posibles: ruptura, reforma o inmovilismo. Ustedes ¿por qué. camino desean marchar?

—Por el de reforma. El Generalísimo era Jefe del Estado, Jefe del Gobierno, Jefe del Movimiento, Presidente del Consejo Nacional y legislador con privilegios. Esta concentración de poderes era el fundamento de un régimen excepcional, que ha rendido los mayores servicios a la Patria y la Patria debe gratitud perenne a Franco. Pero un régimen excepcional sólo se justifica en circunstancias excepcionales como fueron las de la posguerra civil, y por las circunstancias, también excepcionales, que se dieron en la persona de Franco.

Fuera ya de «la excepción» se plantea «1

-T-´~«~> de las reformas, que piden la»

circunstancias de la vida normal, y que deben, tratar de resolverse con amplío espíritu de convivencia.

—¿Están de acuerdo con el reformismo gubernamental o suscribirían con más íugrado otro tipo de reformas políticas?

—Por de pronto, habría que reformar el Reglamento de las Cortes para que ellas puedan ejercer la facultad de fiscalizar y juzgar los actos del Gobierno. Lo primero íiue necesita el pueblo es discutir al Gobierto, y- e» este camino no se ha dado aún el primer paso.

Algunos dicen que las actuales Cortes son contrarias » los proyectos reformistas del Gobierno, pero este argumento no vale para impedir que se discuta la Administración en sus Departamentos Centrales. En eso el Gobierno no se demasiado aperturista...

—Según U. N. E., y vuelvo al tema que usted apuntó de la soberanía popular, ¿quién debe gobernar?

—Quien diga el Rey. En el Rey reside la unidad de Poder.

—Y ¿cómo se debe gobernar? —Como diga el pueblo, en representación de la soberanía social.

—¿Por qué entra U.N.E. en la «Comijunta»? ¿Van hacia el superpartldo?

—Acudimos con cautela, pero sin excesiva desconfianza. Con generosidad. El problema del superpartido no se plantea en las alianzas electorales, aunque pudiera ser aconsejable alg-una suerte ue organización paar la coherencia de la propia •«lianza.

Fernández-Cuesta —firmante por Frente Nacional (F.N.)— sigue en el empeño inicial de unificar a todos los falangistas.

De la «Comijunta» sabe que sólo nuede esperar una «vacuna» ante el riesgo de atomización de las luerzas no marxistes.

—Los cuatro grupos coordinados tenemos un comúm punto de partida y de coincidencia: el Régimen de Franco.

—¿Por qué F.N. no ha estado presente en el Congreso de Falange Española de las J.O.N.S.?

—Ese Congreso no es todavía la representación de todas las fuerzas falangistas. Incluso han excluido a Márquez Horrillo, Pero nosotros enviamos, a titulo particular, dos auditores.

—¿Girón y sus ex combatientes se fusionarán a F.N.?

—No como ex combatientes. Los que, de entre ellos, se sientan falangistas, supongo que vendrán con

nosotros.

—Aunque la Falange Joseantoniana rechaza los partidos, ¿ustedes pasarán por ellos y llamándose falangistas?

—Nosotros, aunque nos oponemos, si se admiten en la Constitución, lógicamente formaremos partido. Hay que jugar con lo que a uno le dejan.

>En un determinado momento de nuestra conversación, el ex ministro de Franco y secretarlo general de la Ealaage de José Antonio lamenta 1» transformación que van a sufrir el orden político y las Instituciones «porque en el fondo de la reforma late un cambio total con todo lo que Franco nos ha dejado», y ente un gesto mío, sin que medie pregunta, exclama: «Esto es una actitud fósil, de hombre de bunker. Además... ¿quién está en el bunker? ¡En el bunker lo meten a uno! T » mí, supongo, me metieron el primer día.»)

—¿No cree usted que el pueblo español Invocaba ya esta reforma?

—No. lo creo que la causa es nna propaganda exterior perfectamente organizada que nos ha imbuido la necesidad de «homologarnos» con fórmulas políticas ajenas. ¿Quién asegura que esta reforma es la que quiere el pueblo? ¡Nadie! Y se ha contado con un formidable apoyo económico de fuera, y una actitud de permisión, de no prohibición, dentro.

—Está usted «enfadado» y pesimista, don Raimundo...

—Estoy preocupado e inquieto, por las consecuencias de lo Que desde el poder se está haciendo. Me recuerda todo alarmantemente a la caída de Primo de Rivera. No hablo de oídas, Pilar. Te eso lo viví. •

—Si se desmantelase el Movimiento™,

—1AW El Movimiento está y» desmanteladísimo...

—Los afiliados a la Organización, ¿aportarían su voto por FJí. o la Falange resucitada de la hibernación?

—Si se refiere usted a la burocracia que trabaja en y para «1 Movimiento-Organización, puedo decirle «ue no.

—Señor Fernández-Cuesta, ¿está usted «frente» al Gobierno? (Eludo la referencia a su enmienda a la totalidad del proyecto de ley de Asociaciones.)

—No. Tío tengo una postura ni obstruccionista ni de enemistad con el Gobierno, pero- por convicción y lealtad con mis principios y mi historial he de exponer mil ideas en voz alta: y no coinciden con Jas que el Gobierno está poniendo por obra. Eso es todo—«lar ÜRBANO.

 

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