Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
 Vida política. 
 Mitin socialista en el Palau Blau Grana     
 
 Informaciones.    23/06/1976.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

MITIN SOCIALISTA EN EL PALAU BLAUGRANA

Por Enrique SOPENA

BARCELONA, 23.

LA libertad es para todos o para ningunos, gritó el líder del nuevo Partit Socialista de Catalunya, don Joan Reventos, en el transcurso de su parlamento pronunciado durante el histórico mitin celebrado ayer noche en Barcelona. Miles de voces acogieron esta frase —auténtica síntesis del sentido último de todo el acto— con grandes ovaciones. El Palau Blau Grana fue ayer una fiesta, un clamor, una especie de extraño sueño que haría transportar a todos los asistentes, hasta 15.000 •—y mués de personas fuera— a cualquier ciudad europea, acaso Roma, tal vez Lisboa, quizó, París.

Reproducir los discursos de los distintos ora dores es lo menos importante entre las distintas noticias que se encierran en el hecho del mitin socialista catalán, que, además, sirvió para declarar oficialmente abierto el Congreso del Partit Socialista de Catalunya (no el pallaquista), nacido espectacularmente entre el fervor popular. A las 7,30 de la tarde —una hora antes de iniciarse la sesión—, el Palau estaba ya repleto.

Canciones de Víctor Jara, Raimon y Luis Llach —este último, presente en el recinto— eran coreadas por el público. Banderas catalanas, pancartas reclamando sociallano unido, unidad y democracia, eran las notas dominantes. Luego hubo banderas republicanas, y cuando fue entregada una de Andalucía, las ovaciones crecieron desde todos los rincones.

«Vindrá aquell día que el treball vencerá...» («Llegará el dia en que el trabajo vencerá,..»), era el lema escrito sobre un panel situado detrás de la presidencia, donde todos los participantes se situaron puntualmente, a las 8,30. Intervinieron, entre otros, don Alexandre Cirici Pellicer, doña María Aurelia Capmany, don Josep Andreu i Abelló, don Joan Colomines y d o n Joan Reventas, aue se refirieron a la libertad y al socialismo.

EL CASTELLANO Y CATALÁN

La mayoría de quienes hablaron se expresaron en catalán. Otros lo hicieron en castellano. Hubo quien alternó ambas lenguas. No existieron, por este motivo, problemas de ningún upo. «Castellano-parlante, estamos defendiendo el futuro de vuestros hijos. Tened generosidad para entender nuestra cuestión nacional catalana y así nos ayudaréis a ser como tenemos que ser», proclamó el nacionalista-socialista don Joan Colominas, sin duda el más vibrante de todos los oradores.

En las primeras filas se encontraban representantes de los partidos democráticos in-eluidos en el Consell y en la Asamblea de Catalunya. Asimismo, podía observarse la presencia, entre otras personalidades de la cultura, del rector de la Universidad Asitónoma, doctor Laporte, y de los hermanos Jiménez de Parga (don Manuel y don Rafael). Los mayores aplausos estuvieron dedicados a las adhesiones del presidente de la Generalitat en el exilio —el público puesto en pie—; del secretario general del P.S.U.C., don Gregorio López Raimundo; De Mossen Xirinachs, y de don Marcelino Camacho. Sonaron abucheos cuando fue leída ia del P.S.O.E., aunque inmediatamente los gritos de «Unidad, unidad, unidad» se impusieron claramente. Brilló por su ausencia la adhesión del P.S.C. (ex Reagrupament).

LA POLICÍA NO INTERVINO

La Policía no efectuó exhibición alguna. La Municipal cuidaba de facilitar los accesos al Palau, al lado mismo del estadio del Barca, y 200 personas del servicio interno de orden evitaron cualquier posible eventua1idad. Unos provocadores —con cadenas, barras y cuchillos— fueron expulsados poco antes de comenzar el mitin.

Quienes levantaron mayores oleadas de entusiasmo fueron don Joan Colominas, don Joan Reventós, el capuchino Jordi Llimons, el payés don Josep Vidal la periodista doña Ana Balletbó y don Josep Ándreu i Abelló, Al hablar éste, un Impresionante silencio era el testimonio más elocuente del respeto por parte de los presentes (en un 60 por 100 jóvenes) hacia una figura que simbolizaba de algún modo la historia desde hace treinta y nueve años. El canto de «La Internacional» (en catalán) y de «Els Segadors» puso punto final —paño levantado, como durante muchos momentos del mitin— a las horas de concentración en el Palau BlauGrana.

 

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