Don Javier Carvajal, presidende de UDPE. 
 "El concepto movimiento es muy vago y muy difuso"     
 
 Informaciones.    03/07/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 24. 

DON JAVIER CARVAJAL, PRESIDENTE DE U.D.P.E,

"EL CONCEPTO MOVIMIENTO ES MUY VAGO Y MUY DIFUSO"

COINCIDIENDO con el final de la primavera política 1976, las asociaciones políticas, acogidas al derogado Estatuto de 1974 y readmitidas en la nueva ley de Asociacionismo, celebran sus primeros congresos y clarifican primitivas posiciones. Unión del Pueblo Español, la asociación de los 80.000 miembros, fue la primera en dar este paso. Sus filas están engrosadas per políticos que, en muchos casos, han formado parte durante años en la Administración del Estado, colaboración que hoy continúan desde diversos puestos gubernamentales. Precisamente dos designaciones, la de don Adolfo Suárez González para ministro secretario general del Movimiento y la de don Eduardo Ameijide Montenegro para gobernador civil de Ciudad Real, privaron al nuevo partido de dos de sus principales dirigentes, cuyos sustitutos han sido elegidos en el reciente congreso en las personas del ex ministro don Cruz Martínez Esterueias y del arquitecto don Javier Carvajal. El otro partido político que ha adoptado el nombre de tal es la asociación promovida y dirigida por don Manuel Cantarero del Castillo, Reforma Social Española, que celebró el pasado domingo su asamblea general Nuevos estatutos, deseos de participación en una España democrática y análisis crítico de [as situaciones políticas, económicas y sociales del país son temas comunes en el espíritu de los nuevos partidos, dos de cuyas figuras más Importantes, don Javier Carvajal y don Manuel Cantarero del Castillo, han hecho a INFORMACIONES POLÍTICAS ÍES siguientes declaraciones.

NI ADOLFO SUAREZ NI SOLIS ESTÁN AYUDANDO A U.D.P.E.

LA REFORMA YA ESTA ENCAMINADA Y LA REFORMA SE VA A CUMPLIR.

U.D.P.E. PIENSA QUE NO TIENE DEMASIADO SENTIDO LA LEGALIZACION DEL PARTIDO COMUNISTA.

DON Javier Carvajal Ferrer, nuevo secretario general del Partido Unión del Pueblo Español y antiguo coordinador de la asociación, ha dividido su actividad pública entre la docencia —catedrático de proyectos arquitectónicos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid— y la Administración —en junio de 1973 fue designado director general de Promoción del Turismo y más tarde presidente del Instituto Español de Turismo, puesto del que cesó por voluntad propia en noviembre del pasado año— Desde entonces, su actividad política ha estado por entero dedicada a la organización de Unión del Pueblo Español, especialmente preparando el I Congreso, recientemente celebrado.

—Electoralmente, ¿qué perspectivas tiene U. D. P. E.? ¿Existe algún tipo de encuesta para conocer la opinión del electorado?

—La gran encuesta que estamos celebrando es el contacto directo con las provincias, y puedo decirle que hasta este momento soy optimista; creo que la realidad nos va confirmando que el programa de Unión del Pueblo Español tiene una gran capacidad de convocatoria y de captación. Creo que el futuro para unión del Pueblo Español es muy esperanzador. De momento, no tenemos en marcha ninguna prospección especifica, del tema e Indudablemente lo tenemos que montar, no tanto para jugar a adivinos científicos, como para ir corrigiendo posteriormente nuestra acción política a la vista de las respuestas que vayamos teniendo en nuestra campaña.

—¿No ha salido U. D. P. E. con una cierta ventaja inicial en esta carrera electoral a la que vamos a asistir?

-Es evidente que la meta se levantó igual para todo el mundo. Quiero decirle que en el momento que el presidente Arias hizo la convocatoria y nos pidió a los españoles que tuviéramos fe en sus palabras, Unión del Pueblo Español, que, lealmente, con vistas al pueblo español, debía acudir a la llamada asociativa, cosa que pudo hacer cualquier otro grupo. Nosotros lo hicimos sin preguntarnos demasiado si el campo era ancho o estrecho, si corríamos riesgo o no, cara al futuro, al dar respuesta a este llamamiento y si ha habido alguna ventaja. La verdad es que no ha sido ventaja ganada en mala lid, sino en identidad de puntos de partida de cualquier grupo político español.

LA OPOSICIÓN ESTA MAS ENTRENADA

—A U.D.P.E. se le ha acusado de tener ventajas para su organización, incluso ventajas cara a la recogida de firmas. En este sentido, ¿no tendría cierto terreno ganado?

—Las acusaciones son libres; puedo acusar a cualquiera de cosas que no ha cometido, de verdades o afirmaciones que son falsas. Las acusaciones, puede que existan; ahora bien, las realidades no Pueblo Español, desde el primer momento, se ha encontrado con el mismo planteamiento que ha podido encontrarse cualquier grupo político. La oposición, en el fondo, existen; es decir, que Unión del estaba mas entrenada porque tenía ya sus grupos hechos. Nosotros, en realidad, partíamos de cero y no hemos tenido ninguna ayuda especial que no haya tenido ningún otro grupo político.

—¿Piensa que Reforma Democrática puede ser un serio rival cara a las próximas elecciones?

—En ese aspecto, lo que sí creo es que Reforma Democrática cuenta con apoyos muy efectivos desde las áreas del Gobierno. Mucho más efectivos que los que pueda contar "unión del Pueblo Español, donde realmente los ministros que en su día fueron de Unión del Pueblo guardan una estricta neutralidad y no se puede decir que estén haciendo vida activa de partido. Otros ministros si lo están haciendo. Ni Adolfo Suárez ni Solís están ayudando a U. D. P. E.

—En general, ¿puede afirmarse que U. D. P. E. representa hoy a quienes profesan los ideales del Movimiento, o considera que el término Movimiento puede ser superado?

—Lo que creo es que el término Movimiento es un concepto muy vago y muy difuso. Unión del Pueblo Español puede convocar, Indudablemente, a las gentes del Movimiento, pero también puede convocar a otras gentes no inscritas en él. Sin ir más lejos, yo mismo nunca formé parte del Movimiento como tal. El programa de Unión del Pueblo Español puede ser suscrito por muchas gentes del Movimiento, pero también por muchos que no estuvieron en él.

SITUACIÓN DE PERMISDILIDAD POLÍTICA

—En general, y volviendo al tema de las elecciones, ¿cree que los partidos de oposición concurrirán con una auténtica igualdad de oportunidades?

—Eso es un problema de ellos, por no haberse acogido antes al Estatuto de Asociaciones, pues realmente en este momento ya, superado el tema del Estatuto y con el tema de los partidos prácticamente resuelto, creo que no. Pueden echar en cara tener menos oportunidades. Por otra parte, tengo que decir que aunque no estén en la legalidad, eso no quiere decir que no estén actuando. Porque yo he leído referencias de mítines tremebundos del Partido Socialista, mítines que, evidentemente, no puede ser que el estar fuera de la legalidad les haya supuesto ninguna dificultad para hacerlos, como tampoco creo haya tenido ninguna dificultad para las ayudas económicas que reciben del extranjero, la difusión de su propaganda, etc. o sea, que en la situación en que estamos, de permisibilidad política, indudablemente se hace antirrele-vante la acusación de que unos grupos estén por delante de otros. Es decir, cuando llegue el momento electoral estaremos todos ahí, y en este momento, unos dentros de la legalidad y otros en la clandestinidad legal, estamos todos en Iguales circunstancias.

—¿Qué opina de la reforma constitucional que se está llevando a cabo?

—Para empezar, padece" de un mal de origen, es decir, tomar la reforma como un término unívoco. Es decir, como si no hubiera más posiciones que la reforma, como una única posibilidad de reforma. Y que los españoles tuvieran forzosamente que inscribirse en la reforma o en las áreas del inmovilis-mo o de la ruptura. Yo creo que eso es un mal planteamiento. Unión del Pueblo Español y yo, personalmente, tenemos una clarísima actitud de reforma, lo cual no quiere decir en absoluto que estemos identificados con la reforma que el Gobierno propone.

—¿Piensa que la reforma del Gobierno tiene posibilidades de triunfar?

—Depende de lo que se llame triunfar... Creemos que la reforma hay que hacerla y, por tanto, no vamos a oponernos apriorística-mente a ella. Lo que sí vamos a hacer por todos los medios es intentar que la reforma vaya por los cauces más parecidos a lo que nosotros creemos que debe de ir. La reforma ya está encaminada y la reforma se va a cumplir. Que sus consecuencias o sus logros sean de un matiz u otro es lo que todavía está sobre el tapete, y sobre todo el pueblo tiene derecho a opinar a través de las Cortes. Lo que quiero decir con todo esto es que nos parece a nosotros que esta reforma comete el error grave de haber puesto el acento solamente en la reforma política cuando realmente la reforma debía de ser igual, de manera homogénea, en los tres niveles: económico, social y político. Entonces esta acentuación en el hecho político solamente, con olvido, o por lo menos con poca atención para la reforma social y económica, puede ser un hándicap gravísimo para llevar a buen término la reforma. Sobre todo en estos momentos en que los temas económicos están muy sobre el tapete. Entonces, la reforma llegará, con más o menos dificultades, con más o menos modificaciones. Ahora, que sea eficaz, es otro cantar. La eficacia de la reforma hubiera consistido en llevar adelante homogéneamente los tres niveles de la reforma.

—Don Noel Zapico, de U.D.P.E., se ha declarado recientemente favorable a la legalización del Partido Comunista. ¿Comparte esta opinión?

—Evidentemente, no la comparto. U. D. P. E. piensa que no tiene demasiado sentido la legalización del Partido Comunista, partiendo de la base de que el P. C., cuando ha llegado al Poder en cualquier país del mundo, no ha dejado ningún lugar para la oposición. Jugar el Juego democrático con grupos políticos que van a negar la demogracia y van a negar la participación, me parece bastante ingenuo. Y creo que ingenuidad no es una palabra que deba ser inscrita en el catálogo de las palabras políticas. Aparte de eso, el P. C. pone en peligro el propio pensamiento cristiano y plantea la ruptura con todo un mundo de ideas.

Lo cual, por nuestra parte, no quiere decir que esta opción no pueda ser rebatida a título personal por otro miembro de U. D. P. E.

 

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