Autor: Peces-Barba Martínez, Gregorio. 
   La Constitución     
 
 Arriba.    26/11/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

LA CONSTITUCIÓN

En estos días se ha terminado la primera lectura del borrador constitucional,

redactado por la Ponencia de la que forma parte, por el Grupo Parlamentario

Socialista, quien escribe estas líneas. Evidentemente, todavía no se trata de un

texto definitivo, y sobre su contenido no procede aún un pronunciamiento, puesto

que nuestra Comisión Constitucional del Congreso y del Senado tiene en estudio

el tema para informar al Comité Federal, que se reunirá próximamente. Hasta que

éste no se haya pronunciado no se podrá decir que los socialistas tienen una

proposición definitivamente fijada sobre el tema. Sin embargo, ya se pueden

establecer algu- nos criterios que pueden colaborar a un mejor entendimiento de

la situación.

En primer lugar, hay que recordar que una Constitución es un texto jurídico

distinto de los demás, en el cual, por su carácter de regla de juego de la

convivencia de un país, es conveniente que haya el mayor consenso posible. Sólo

de esta manera, en una sociedad democrática, pueden gobernar con la misma

Constitución ios sectores o partidos políticos de diferente ideología que en

cada momento obtengan la mayoría en las elecciones.

El esfuerzo del ponente socialista ha tendido, en ese sentido, a conseguir que

un futuro Gobierno socialista pueda gobernar con esta Constitución.

Ese problema de la Constitución como regla de juego es muy importante para el

socialismo democrático, frente a otras concepciones que, poseídas dogmáticamente

de su verdad, pretenden tmponerla. En la aprobación de una Constitución

solamente hay que dar batallas en aquellos puntos tan fundamentales que su no

aprobación haría incierto el principio de que todos de ben sentirse arropados y

protegidos por ella. En los demás aspectos, la búsqueda del consenso y del

compromiso dentro del respeto a los logros de la democracia política y de los

derechos fundamentales debe ser el principio general de la actuación. Si todos

los grupos parlamentarios actúan con la misma buena fe, el consenso será posible

en un 70 por 100 de los problemas, y la discrepancia podrá reducirse a un 30 por

100. Creo que a nivel de Ponencia se ha logrado ese clima y esa forma de

actuación de los diversos participantes en el mismo.

Gregorio Peces-Barba, en «El Socialista»

 

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