Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   La Democracia Cristiana, lejos todavía de la unidad     
 
 Informaciones.    10/08/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

La Democracia Cristiana, lejos todavía de la unidad

MADRID, 10 (INFORMACIONES, por Abel Hernández).

NO habrá encuentro de las diversas facciones de la Democracia Cristiana en Marbella con vistas a la unificación del partido. La noticia de Europa Press, que ayer publicábamos con escepticismo tras pulsar los ambientes de-mocristtanos, ha sido desmentida por los responsables del Equipo (señores Gil-Robles y Ruiz-Giménez) y -por portavoces autorizados de U. D. E., del señor Silva.

Unos y otros siguen, al parecer, en posiciones irreconciliables. Según fuentes fidedignas, la postura más dura de los «ortodoxas» está protagonizada por el señor Gil-Robles, antiguo líder de la CEDA, que tacha abiertamente a los señores Osorio y Silva de «franquistas» y no los considera auténticos demócrata-cristianos. Una posición mas flexible, pensando en el futuro, parece adoptar la Izquierda Demócrata Cristiana (I. D. C.), del señor Alvarez de Miranda, aunque, de momento, tampoco ve fácil la fusión. Esto va a depender de la evolución política de la situación y de la evolución interna de U.D.E. Si la Unión Democrática Española da en un futuro próximo pruebas inequívocas de haber adoptado una línea democrática, con todas sus consecuencias, el acercamiento será —opinan los observadores más lúcidos— inevitable.

El grupe del señor Silva Muñoz, que, de momento, se adivina como el más poderoso de cara, a las urnas, se considera tan demócrata como los otros y estima accidental la homologación Internacional. Por otra parte, la elecciones alemanas del próximo otoño pueden acarrear sorpresas, que quizá incidan en futuras homologaciones.

En medios neutrales de la Democracia Cristiana no se tiene ainbajes en afirmar que por encima del problema de los principios, existe e] problema de los personalismos, que está esterilizando muchas acciones que podían ser positivas para el partido v para el país.

Dentro d.e una semana, el próximo día 17, el señor Silva presentará los papeles en la ventanilla de Gobernación para constituir a U. D. E. ea partido político. Informó a la Prensa en Vigo que U.D.E. quiere ser un partido de masas y que ya tiene 52.000 socios. «Quien tenga actualmente —afirmó— el número de afiliados que tenemos nosotros, que levante el dedo.» Añadió que la Democracia Cristiana, tanto por estrate, gla como por convicción de todas las partes, Irá, a la total integración de las distintas familias.

El señor Silva lleva a cabo un viaje político de amplio eco por Galicia y León. Ahora anuncia que viajará Inmediatamente a Andalucía. Según dijo, está convencido de que hay que «desmadrileñizar» la política

Esta misma intención hemos detectado en el sector demócrata cristiano de la I. D. C., del señor Alvarez de Miranda, que en estos momentos trabaja en las diversas regiones españolas para crear un amplio Partido Popular (de tendencia demócrata cristianai, como informamos ayer Sociológicamente, parece que el electorado español en un elevado porcentaje estaría dispuesto a votar por la Democracia Cristiana. Esta posibilidad puede evaporarse —etiman medios competentes— si de cara a las próximas elecciones la Democracia Cristiana no es capaz de resolver sus diferencias internas y sus personalismos, y presentarse como opción política global y coherente ai país. Como partido perdería su gran oportunidad histórica.

 

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