Autor: Sánchez Agesta, Luis. 
   El borrador     
 
 Arriba.    26/11/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 2. 

EL BORRADOR

Luis Sánchez Agesta, en «Ya».

La pequeña tempestad en un vaso de agua que ha sido la publicación del declara

borrador constitucional redactado por la ponencia ha escandalizado a algunos, ha

irritado a otros, pero ha divertido a muchos.

En el fondo, creo que ha sido un hecho afortunado, porque nos ha recordado a

todos que estamos en un proceso constituyente y permite la discusión pública de

algo tan importante como la definición de nuestro régimen político. Sobre todo,

ha evitado que la Constitución nazca repentinamente hecha y completa, sin una

discusión honrada y leal de su contenido, que es, en fin de cuentas, la base de

un consentimiento verdadero.

Empezaremos reconociendo que se trata, sin duda, de un borrador, y no del texto

acabado de un anteproyecto. Lo acredita así el descuido de redacción con que

algunas veces aparecen fórmulas de compromiso, en que claramente se ve que el

compromiso no está todavía maduro o no ha encontrado la palabra o palabras que

lo expresen. Y así, por ejemplo, lo revela esa fórmula que asume «la Monarquía

parlamentaria en los términos definidos en la Constitución» (13); o la que dice

que el Estado español «no es confesional (art. 3); o la curiosa omisión del

«idioma» en el articulo 15, que señala las causas de discriminación en la

igualdad; o la complicada redacción con que el artículo 36 reconoce la libertad

de empresa dentro de una economía de mercado, unida a la «defensa de la

productividad de acuerdo con las exigencias de la economía general de la

planificación democrática». Y no digamos de ese artículo 28, en que se declara

que todos los españoles tienen derecho a disfrutar el medio ambiente.

 

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