Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Todavía hay graves dificultades para el pacto político  :   
 Referéndum, en la segunda quincena de octubre, y elecciones, en mayo. 
 Informaciones.    12/08/1976.  Página: 1-2. Páginas: 2. Párrafos: 20. 

TODAVÍA HAY GRAVES DIFICULTADES PARA EL PACTO POLÍTICO

REFERENDUM, EN LA SEGUNDA QUINCENA DE OCTUBRE, Y ELECCIONES, EN MAYO

MADRID, 12 (INFORMACIONES, por Abel HERNÁNDEZ)

EL Gobierno y la oposición democrática están de acuerdo en el objetivo final: llevar a España a una auténtica democracia en el plazo más breve posible. Tras el largo encuentro del presidente Suárez con él dirigente del P. S. O. E., don Felipe González, esto parece que está claro. Hay, sin embargo, diferencias notables en cuanto al método que debe seguirse para lograr superar sin traumas la etapa anterior y afianzar en España una Monarquía constitucional, basada en la soberanía popular.

Por primera vez en la historia reciente de España, el Gobierno lleva la Iniciativa. La oposición democrática ba vencido sus últimos escrúpulos y está dialogando con el Poder. Hasta ahora se trata de un cambio de impresiones. La oposición aspira a una verdadera negociación.

Tanto el Gobierno como la oposición democrática temen "el golpe de la derecha". El llamado "bunker", que tiene sus ramificaciones en poderosos estamentos de la vida nacional, guarda aparentemente silencio y deja hacer. No parece, sin embargo, verosímil que entregue la cindadela, sin resistencia, con armas, y bagajes. En medios dignos de crédito se tiene la impresión de que en octubre —sobre todo si la, situación económica no se endereza y se deteriora la convivencia en las fábricas, en la Universidad y en la calle— podría haber algún intentó serio de poner orden por la fuerza.

Este riesgo, aunque no se confiese abiertamente, es quizá lo que está facilitando el principio de diálogo entre el Gobierno Suárez y la oposición agrupada en Coordinación Democrática. Los grupos más intransigentes de esta oposición tendrán que transigir si no quieren volver de nuevo a las catacumbas.

Esta situación explica la opción que ha tomado ya abiertamente el Gabinete Suárez de ir hacia la democracia por "la reforma perfectiva, de las Instituciones, dentro del respeto a la vigente legalidad constitucional", como acaba de declarar el ministro de la Gobernación. El Gobierno no piensa, por tanto, hacer la ruptura. No la tolerarían las poderosas fuerzas del establecimiento. No habrá referéndum pros-

Todavía hay grandes dificultades

en las negociaciones Gobierno-

oposición

pectivo, sino decisorio, como aseguraba ayer a INFORMACIONES don Felipe González (P.S.O.E.) tras su encuentro con el primer ministro

Esto quiere decir que la reforma de las Cortes y del Consejo Nacional va a ser sometida a las mismas Cortes y al mismo Consejo Nacional, y que ellos se van a convertir —como en los días de don Carlos Arias— en arbitros de la situación: van a tener que firmar su propia esquela de defunción.

CALENDARIO

La estrategia del Gobierno se centra en conseguir un texto elemental que sea aceptado por la oposición democrática y que no pueda ser rechazado razonablemente por las Cortes ni por el Consejo Nacional. Parece que se desiste del sistema bicameral. Los ministros estud i a n estos días los distintos borradores.

Se espera que en e1 próximo Consejo de ministros, fijado para el día 24, esté prácticamente ultimado el anteproyecto, aunque será contrastado durante el mes de septiembre, mes en el que deberá superar, en sesión de urgencia, las «horcas caudinas» de las Cortes. En la segunda quincena de octubre, la reforma constitucional de las Cortes será sometida a referéndum. Hasta fin de año, los partidos políticos, previa la ley Electoral —que es la pieza clave—, empezarán sus alianzas y su funcionamiento efectivo. En mayo se celebrarán las elecciones generales y en junio habrá unas Cortes nuevas, elegidas por sufragio universal libre y directo, que tendrán un marcado carácter constituyente

Hasta aquí la teoría: el calendario que se perfila en las alturas. En la práctica puede ocurrir que las actuales Cortes digan que no. En ese caso se piensa que el Rey suspendería la prórroga y las disolvería.

Esto evidentemente acarrearía graves riesgos, pero no habría otra salida

Para evitar llegar a este trance, el Poder se dispone a hacer uso de toda su capacidad de maniobra y de convicción con los actuales procuradores y los dirigentes de los grupos parlamentarios. Esta negociación con la derecha tiene el riesgo del «do ut des». Si el Gobierno, para obtener el voto favorable de las Cortes, cede y transige en algunos puntos, puede ocurrir que la reforma acabe «aguada» y, por tanto, inaceptable para la oposición democrática. Asi, pues, el Gabinete Suárez está en el filo de la navaja.

GOBIERNO «DEMOCRÁTICO»

Por si esto fuera poco, parece que Coordinación Democrática está dispuesta a pedir, como condición .para el pacto, un nuevo Gobierno de transición para el otoño, que prepare las primeras elecciones. Este Gobierno debería ser de «amplio consenso democrático». Si esta es una condición «sine qua non», no habrá negociación Poder-opo-sición, a no ser que se trate de incrustar en el actual Gabinete algunos ministros de la oposición. Otra cosa es que la «PlataJunta» —que en principio debe desintegrarse este mismo otoño, y no faltan voces que piden su disolución ya— solicite, como creen ciertos observadores, un Gobierno de «consenso democrático» tras las elecciones para llevar a cabo la reforma constitucional con las nuevas Cortes democráticas. Este si parece un objetivo razonable.

LA LEGALIZACIÓN DEL P.C.

Otro de los puntos calientes, que levanta «ronchas» en el «bunker», es la legalización del Partido Comunista. La puerta, de momento, está abierta, y es una baza que guarda en la mano, para negociar, el Gobierno. Lo que no van a permitir el Poder, las fuerzas del establecimiento ni un amplio sector de la oposición democrática —esté o no incluida en la «Plata-junta»— es que el Partido Comunista se erija en arbitro y señor de la situación y se arroge, como acaba de nacer «La Pasionaria» en declaraciones a «L´Humanité», «la fuerza política esencial de la oposición)). Todo hace suponer que hasta después de las «lecciones de mayo el Partido Comunista, aunque goce de lina cierta tolerancia, no va A recibir el salvoconducto de la legalidad. Precisamente la baza .del Partido Comunista puede ser la que el Gobierno deje encima de la mesa a cambio de que las fuerzas del Régimen digan que si a la reforma y que algunos altos militares serenen su espíritu.

LA FORMA DE ESTADO

Algunos grupusculos de la «Platajunta, —los mismos que pedían un «Gobierno provisional», desechado en la última declaración—, están intentando plantear abiertamente, también entre las condiciones de la oposición, la cuestión de la «forma de Estado» y, en torno a esto, preparan una ofensiva de cara al otoño.

No se cree, sin embargo, que la Monarquía de don Juanearlos va a ser ni remotamente puesta en cuestión.

El Bey ha obtenido en su tiempo de reinado un claro consenso nacional e internacional. El tema, según fuentes dignas de todo crédito, es «intocable».

Parece fuera de toda duda que don Juan de Borbón está de «cuerdo con su hijo y con la solución monárquica adoptada en España. El Conde de Barcelona renunciará a sus derechos dinásticos en favor de don Juan Carlos, tan pronto como la democracia "té consolidada en España. Se espera que esto pueda ocurrir después ¿de las elecciones generales, si no hay antes graves entorpecimientos.

Por otra parte, nos llegan noticias de que el Conde de Barcelona vería coi buenos Ojos, e incluso estarla propiciando desde Mallorca una alianza electoral de centro, que tras las elecciones podría se- un elemento estabilizador de la vida, política y un fuerte respaldo para la Monarquía constitucional.

APOYO EXTERIOR

Una ventaja que tiene el actual Gobierno es el «entusiasmo» —palabra usada por un alto funcionario-, con que las Cancillerías europeas y el Gobierno de Washington están siguiendo el programa hacia la democracia en España. Las democracias e u r o p eas aplauden en estos momentos el proceso político iniciado por el Gabinete Suárez.

 

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