Declaración de los obispos sobre la Constitución. Tarancón, Cirarda y Montero presentaron el documento episcopal. 
 El Estado debe reconocer que los católicos somos mayoría en España     
 
 El País.    27/11/1977.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

EL PAÍS, domingo 27 de noviembre

Tarancón, Cirarda y Montero presentaron el documento episcopal

"El Estado debe reconocer que los católicos somos mayoría en España"

«No pedimos ningún privilegio, sino que se nos reconozca como a todas las

Iglesias; pero debemos tener en cuenta que estamos en España, y en España los

católicos somos mayoría. En un planteamiento realista, el Estado debe tener esto

en cuenta.» Con estas palabras terminó la rueda de prensa mantenida ayer por el

presidente de la Conferencia Episcopal Española, cardenal Tarancón, y los

obispos de Córdoba, Cirarda, y de Sevilla. Montero, para dar a conocer la

declaración episcopal sobre la Constitución.

Según se informa, el documento fue redactado varias veces y finalmente aprobado

por 49 votos a favor, nueve en contra y uno en blanco. Asimismo se insistió en

que la declaración parte de un planteamiento estrictamente pastoral, y en que el

acento más especifico está en la cuarta y última parte del documento.

Monseñor Tarancón afirmó que su discurso en la inauguración de la asamblea

episcopal -con el que comenzó la intervención de la Iglesia sobre la

Constitución- no significa un paso adelante ni un paso atrás, porque «siempre

hemos dicho lo mismo», y adujo que tal vez sus palabras no habían sido

correctamente entendidas.

Dijo también que ya pensaba en la necesidad de que la Iglesia hablase sobre el

tema cuando asistía en Roma al pasado sínodo de obispos, y que políticos y

fíeles cristianos le habían sugerido también esa necesidad. Añadió el arzobispo

de Madrid que se pensó que incluso era mejor no conocer el borrador para

pronunciarse sobre el tema, y que ni aún la filtración publicada ha servido como

material de estudio.

Más adelante manifestó su temor porque se pueda pasar de un «estatismo

confesional a un estatismo anticonfesional o beligerante», porque «el no ser

confesional no quiere decir que se ignore la existencia de la Iglesia». Rechazó,

por otra parte, que la declaración episcopal sea una enmienda de la Iglesia al

borrador constitucional.

Por otra parte, afirmó que existe dialogo entre la Iglesia y los partidos

políticos, e informó que ha habido reuniones de este tipo, aunque no concretó

más detalles sobre ellas. Estimó no conveniente, por otra parte, el que la

Conferencia Episcopal tuviera contactos con las instituciones competentes en la

elaboración de la Constitución -esto es, las Cortes-, «porque daría la impresión

de que nos melemos en el plano político, y no quiero que me instrumentalicen».

Dijo, por último, que la declaración episcopal no es una postura defensiva ante

un supuesto avance de la izquierda, sino la misma actitud que han mantenido

siempre.

 

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