La Constitución no daría respuesta a la realidad española. 
 Los obispos, contra el Estado laico     
 
 Diario 16.    28/11/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Lunes 28 noviembre 77/DIARIO16

"La Constitución no daría respuesta a la realidad es pañola"

Los obispos, contra el Estado laico

MADRID, 28 (D16).-Los obispos españoles se muestran contrarios a que la nueva

Constitución proclame en abstracto la libertad religiosa de todos los

ciudadanos, añadiendo que "no basto afirmar la no confesionalidad del Estado

para instaurar en nuestra patria la paz religiosa y las relaciones respetuosas y

constructivas entre el Estado y las iglesias".

Según el documento sobre los valores morales y religiosos en la Constitución,

hecho público el sábado como colofón de la Conferencia Episcopal mantenida a lo

largo de la pasada semana, y aprobado por 49 votos a favor, .nueve en contra y

uno en blanco, los obispos indican que "si prevalecen en el texto constitucional

formulaciones equivocas y de acento negativo ´que pudieran dar pie a

interpretaciones laicistas, no se daría respuesta suficiente a la realidad

religiosa de los españoles, con el peso indudable de catolicismo, y la presencia

en nuestra sociedad de otras iglesias y confesiones religiosas".

La Iglesia no enmienda la Constitución

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Tarancón, y los

obispos de Córdoba, Cirarda, y de Sevilla, Montero, convocaron una rueda de

prensa para dar a conocer el documento episcopal, rechazando de antemano qne el

texto fuera una enmienda al borrador constitucional".

El documentó de los obispos consta de cuatro partes. La primera explica el

motivo de la, intervención de los obispos: "En que empeño colectivo por

establecer una plataforma de convivencia, emperadora de tantos enfrentamientos

históricos, se sitúan estas consideraciones que presentamos a la sociedad

española con animo de colaboración." La segunda y tercera, en laa que fijan los

criterios doctrinales sobre los derechos comunes, y la cuarta, aobre el

desarrollo de la libertad religiosa y la posición de la Iglesia católica.

Igualdad y libertad

"Entre los principios básicos anclados hoy en la conciencia humana universal -

dice el documento en su segunda parte- destacamos los siguientes: la igualdad

esencial de todos los hombres en su dignidad personal; la libertad para decidir

su destino individual y colectivo; el reconocimiento de que todos tenemos los

mismos derechos fundamentales."

"Proclamar la dignidad, la libertad, la igualdad de los seres humanos está

exigiendo el respeto a los derechos ajenos y la responsabilidad en el ejercicio

de los propios. No son prerrogativas sin referencia social, antes, por el

contrario, sólo se realizan cumplidamente en el marco de la solidaridad con

todos los demás hombres y en función del bien común de la sociedad", añaden los

obispos.

Una Constitución dinámica

"Una Constitución que aspire a perdurar -agregan-, no como texto paralizante,

sino como instrumento dinamizador del desarrollo social, habrá de poner las

bases que hagan viable, sin traumas ni colapsos, el avance progresivo en la

construcción mas justa de la sociedad. La Constitución ha de contener también un

programa básico para empujar al país hacia formas de convivencia mas

participativas y comunitarias".

"Las constituciones -indican los obispos en el tercer apartado del documento-

deben tener un. fundamento ético y expresar la realidad profunda de aquella

colectividad a cuyo pasado, presente y porvenir pretenden ser fieles. Puestos,

pues, a concretar los valores y derechos que debiera salvaguardar la

Constitución española, es obligado recurrir a nuestra conciencia como pueblo, en

la que la concepción cristiana del hombre y de la sociedad ha supuesto, y

todavía supone, un elemento importante. Esta concepción cristiana ni debe ser

ignorada ni pretendemos imponerla a nadie. Asi se evitara que razones

ideológicas ó religiosas sean causa de divisiones y luchas a las que desearíamos

cerrar el camino para siempre."

Puntos constitucionales

Los obispos reseñan, entre otros, los siguientes puntos básicos que, a su

Juicio, deben ser asumidos, de una u otra forma, en el texto constitucional:

"Defensa de la vida humana,-A un orden jurídico Justo le corresponde garantizar

,la defensa de la vida humana, desde el seno materno hasta el momento de la

muerte, contra todo ataque que pueda amenazarla, aunque venga disfrazado de amor

compasivo, de ideales políticos o de fría ciencia.

Promoción de la familia,-La estabilidad del matrimonio y el desarrollo integral

de la familia, abierta a la sociedad, tienen derecho a ser tutelados por la ley.

La protección privada y pública de los valores éticos de la familia, la igualdad

jurídica de la mujer, la vivienda adecuada las posibilidades educativas de los

hijos, las sa lidas profesionales para los jóvenes son elementos integrantes de

una buena salud familiar, indispensable para el proceso social.

Tutela de la moralidad pública.

El derecho a la libertad de expresar y difundir las propias opiniones no puede

invocarse para justificar las ofensas a los valores y sentimientos, morales y

religiosos de los ciudadanos. El servicio al bien de la comunidad cívica

reclama, ademas una especial defensa de la moralidad pública. No puede

confundirse un pueblo libre con lo que hoy se denomina en el área de la

civilización del consumo "la sociedad permisiva".

Acceso a la cultura.-La Justicia social reclama que el ordenamiento Jurídico

garantice el acceso de todos loa ciudadanos a los bienes de la cultora, sin

discriminaciones de ninguna clase, ni para alumnos ni para centros docentes. El

Estado tiene el derecho y el deber de tarantear eficazmente la libertad de

enseñanza, de ordenar el sistema educativo y de vigilar los niveles de calidad

de todos los centros, con respeto a su identidad peculiar, mediante la vigencia

efectiva del derecho de los padres -creyentes o no creyentes- a elegir el tipo

de educación que ha de darse a sus hijos. En todo caso ha de quedar garantizada

en todos los centros de enseñanza la educación de las nuevas generaciones en

conformidad con las condiciones morales y religiosas de los padres y de los

alumnos,

Atención a los más débiles. Nos parece muy propio de una Constitución, a la vez

huamnista y moderna, reflejar el compromiso moral del país con sus sectores mas

deprimidos. Los parados, el mundo rural, tas clases pasivas, los ancianos, los

niños abandonados, los minusválidos y los marginados sociales de toda índole son

acreedores a un trato preferencial en la distribución de los recursos del país".

El documento episcopal termina con un análisis de la libertad religiosa, en el

que se afirma que "la Constitución en ciernes se propone afirmar, según parece,

la plena vigencia de la libertad religiosa, renunciando a la fórmula del Estado

confesional. El Episcopado español hizo pública hace cuatro anos su posición

sobre la confesionalidad del Estado, dejando su decisión a la sociedad civil y

al Estado que la encarna, y proclamando para la Iglesia la plena libertad en el

ejercicio de su misión".

ECONOMÍA Y SEGURIDAD SOCIAL

MADRID, 28-Además del documento sobre Constitución, los obispos aprobaran todas

las propuestas relativas a la reorganización de la economía de la Iglesia

española, asi como la aceptación del ingreso de los sacerdotes en la Seguridad

Social a partir de 1978.

En febrero próximo volverá a reunirse la Asamblea, que renovará todos sus cargos

y concretara las lineas de renovación en la reorga nización económica.

 

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