Autor: Fernández de la Mora y Mon, Gonzalo. 
   "Comentarios civiles a la "Pacem in terris""     
 
 ABC.    31/10/1963.  Página: 69-70. Páginas: 2. Párrafos: 8. 

«COMENTARIOS CIVILES A LA «PACEM IN TERRIS»

De M. AGUILAR y otros ilustres colaboradores

Ed. Taurus. Madrid, 1963. 354 págs.

Por Gonzalo FERNANDEZ DE LA MORA

Diez trabajos de otros tantos universitarios, amén de, la versión castellana de la encíclica, sé recogen en

este volumen, que no es, en rigor, ,un libro, sino una colección de colaboraciones muy dispares por el

estilo y por el me todo, a veces reiterativas y a veces contrapuestas, a las que presta unidad el tema y,

sobre todo, el arte tipográfico. Sólo a siete de estos textos cabe aplicar con cierta propieda´d el calificativo

de estudios. De ellos, cinco versan sobre el´ aspecto jurídico-político de la encíclica, y dos sobre el

teológico. Comenzaré por estos últimos.

El padre Díez-Alegría se pregunta por el significado de la expresión´"hombre de buena ´voluntad" en el

documento pontificio. ¿Se refiere a los cristianos, a las gentes de buena fe o a todos en general? A su

juicio, la encíclica "no acepta que hombre alguno pueda quedar radicalmente excluido del ámbito de los

hombres de buena voluntad". Es. por tanto, un mensaje universal. La segunda cuestión interpretativa se

plantea en el tomo al ahora reconocido derecho a "dar culto a Dios según las normas de la recta

conciencia". ¿Qué es la conciencia recta?, inquiere el autor. Y, después de revisar las diferentes

posiciones doctrinales, responde considerando como tal aquella que es sincera y. posee .vertí a d práctica,

aunque esté afectada de errores. Es, en suma, la aceptación de la´ libertad re1igiosa. Por su pa-rte,

Giménéz -Fernández valora la encíclica en relación con*el Concilio Vaticano ,II y,, al mismo ´.tiempo que

-acusa de inmovilistas y contrarios a toda innovación a poderosos sectores de la curia romana, entiende

que el documento es una prueba del deseo de Juan XXIII de actualizar la doctrina de la Iglesia, y, por

eso,- su mensaje resulta una consigna dirigida a los padres conciliares.

Los trabajos de tema jurídico versan unos sobre el Estado y otro sobre la comunidad • internacional. Al

primer grupo pertenecen los de García de Enterría y Martín-Retortillo. A juicio de Enterría, lo que ha

caracterizado a la Iglesia ha sido "la indiferencia ante las formas de gobierno"; pero esta línea se rompe

ahora con "la, formulación explícita del principio democrático", y con el definitivo "despegar de lo que la

antigua doctrina llamaba ´ monar. quía" y del "paternalismo político".´ Por su parte, Martín-Retortillo,

´después de reprpchar a las; encíclicas que "llegan frecuentemente con retraso", señala la "feliz

coincidencia existente en muchos puntos" entre la doctrina política de Juan XXIII y la de Mendés-France.

Y concluye destacando que en la encíclica, los derechos fundamentales no se limitan a los negativos´ de

corte liberal, sino también a los positivos como el de la seguridad social.

Pero el tema que en este-volumen se trata con mayor seriedad y amplitud es el .del orden internacional.

Según Aguilar Navarro, la convivencia interestatal a que apunta la encíclica es la que se apoya sobre el

reconocimiento del pluralismo religioso, social y, cultural: "Es una Humanidad, que, siendo una, tiene

realizaciones muy diversas." De pasada fustiga a la llamada "democracia orgánica". González Campos

interpreta la convivencia aludida en la encíclica como coexistencia de naciones capitalista"/ y proletarias.

A su juicio, la manera de salvar las divergencias existentes y de fundar ñañamente la coexistencia es crear

"un orden democrático en las relaciones internacionales". Finalmente, Carrillo plantea el problema de la

licitud de la guerra. Acepta en el plano teórico la posibilidad de la´ guerra justa: pero, en la práctica, la

aparición´de la guerra total y de las armas atómicas parecen descartarla. Cree que la guerra "no es

inevitable", considera en crisis al Estado liberal, y entiende que el Derecho Internacional no puede -ser,

como antes; un mero regulador y distribuidor de competencias estatales, sino "un orden creador de

condiciones de paz". "El trabajo del padre Diez-Alegría es mesurado y riguroso. El de Giménez-

Fernández, claró, aunque -vehemente. El de García Enterría. perspicaz y erudito; pero cuajado de

opinionet extremadamente problemáticas. El tópico de la indiferencia de la Iglesia en materia de formas

de gobierno no es aceptable. La Iglesia, que dicta normas generales para gentes de la más varia •condición

y situadas en las más diversas circunstancias, no puede descender a la casuística. Por eso no deter:nina si

debemos ser seglares o religiosos, monárquicos o republicaros: pero ello no quiere decir que sea

indiferente ante la cuestión. En cada caso, siempre hay algo que es lo mejor, y por eso es por lo que -cada

cual ha de decidirse en conciencia. Tampoco se sostiene lo del despegue de la Monarquía y del

paternalismo, que son. por cierto, las -notas distintivas del Kstado Vaticano. El estudio de Retortillo

aborda demasiados temas con escasas referencias textuales. Acusar de .retraso a la doctrina pontificia es

injusto, y hace siglos que lo repiten los enemigos de Boma y los revolucionarios de todos los signos. No

se -puede olvidar que la Iglesia habla "sub- specie aeternitatls". Y, desde luego, es poco serio comparar la

encíclica del Papa Juan con el reciente librito de Mendés-France sobre la República.

Los estudios de Aguilar y Campos, ambos internacionalistas. • son en lo esencial coincidentes. Más

dogmático e Impetuoso el primero, más prudente y moralista el segundo. Pero ambos dejan sin resolver

una cuestión capital. Si el ideal político es -la democracia, el objetivo internacional debe ser la formación

de un super-Estado universal con una. voluntad general unitaria; pero no el pluralismo-internacional que,

sin embargo, ambos autores aceptan.. Este pluralismo ´constituye, por un lado, una democracia orgánica´

(puesto que los individuos llegan a las instancias Ínternacionales a través de sus naciones) y, por otro

lado, es un reconocimiento de los totalitarismos >los del bloque comunista, por ejemplo). ¿Cómo

conciliar este pluralismo con los supuestos doctrinales democráticos? El trabajo de Carrillo responde´ a un

método sociológico muy eficaz, y las disyuntivas a que llega son tan -exactas como luminosas.´Hay,

además, en´este volumen, tres artículos .interesantes, ,pero. que por su brevedad y jnarginalismo no son

propiamente estudios, sino más bien .escritos de circunstancias. Son los qua firman J. L.- Aranguren, P.

Lain y e! padre Sopeña.

La "Pacem in Terris", que el mismo día de su publicación fue-justamente llamada desde, estas columnas

.la "Encíclica de la libertad", expresión que ya ha tenido muchos adeptos, es. ciertamente, un documento

toral que está reclamando una exegesis rigurosa, cabal, concordada y sistemática a cargo de un equipo de

especialistas objetivos y compenetrados. Desgraciadamente, no es éste el caso de los "Comentarios" que

nos ocupan. En primer lugar, porque quedan partes importantísimas de la encíclica err la oscuridad. En

segundo lugar, porque la adopción de perspectivas individuales da lugar ,a contradicciones: para uno la

encíclica, es Innovadora, para otro, revolucionaria; para uno, eminentemente racional; para otro,

dogmática; e Incluso hay un mismo *exto pontificio que un autor interpreta en sentido autoritario y otro

en liberal. En . tercer . lugar; el sesgo ocasional y c-omprometido de muchas de estas´ páginas conduce .,a

unas posiciones parciales y polémicas inadecuadas a una auténtica exegesis didáctica. Yo no censuro a los

que en sus campañas políticas se aterran a Sos o tres frases de esta encíclica para -utilizarlas como

armas arrojadizas o como broquel de posiciones propias. Pero me .parece que eso. no. debe hacerse con

ocasión-de unos comentarios universitarios que deberían ser, al menos, dechado de objetividad, o

desapasionamiento y apertura.

Una cosa, perfectamente lícita, es -que los demócratas antiguos o recientes se apoyen en la encíclica para

serlo, y otra es que traten de presentar el documento pontificio como-una .identificación dsl cristianismo

con la democracia-, y como - una condena de todo lo demás. Por lo pronto, recordemos que en esta

encíclica se niegan los básicos supuestos -rusoniatios de que la norma es la expresión ´de la voluntad

general y de que la soberanía reside en el pueblo.´ Digamos de una vez que se puede ser buen cristiano y

creer o no en el sufragio universal inorgánico, en el parlamentarismo y en los partidos políticos. Estas y

otras incógnitas análogas ha de • resolverlas cada cual en conciencia y según las circunstancias de .su tais.

Todos tenemos derecho a equivocarnos; pero con nuestro nombre, no colgando nuestras respetabilísimas

opiniones a los Papas. No saquemos las cosas de quicio, ni hagamos política con la religión. Pienso que la

mayoría ´de los colaboradores de este volumen también los estimará asi.— G. P. M.

SANZ, CARLOS: FACSÍMIL DE LA "COPIE DE LA REQUESTE PRESENTEE AU ROY

D´ESPAGNE PAR LE CAPITAINE PIERRE FERDINAND DE QUIR"

Se recoge en este interesante folleto el jacsim.il de te traducción francesa, publicada en 1617, del informe

elevado al Rey de España por don Pedro Fernando de Quirós, en el que se da cuenta del descubrimiento

de Australia, tierra • a la que el capitán español puso el nombre de "Austrlalía", en homenaje a la Casa de

Austria, a-la que pertenecía su" Soberano. El informe de .Quirós, traducido al francés, alemán e inglés dio

la noticia en las Cortes europeas y fue la causa de las expediciones que posteriormente prepararon algunas

naciones.

RODRIGUEZ PERERA, FRANCISCO: "SOBRE LOS VALORES HUMANOS"

componen este pequeño libro una serie de diálogos publicados por el autor desde 1958 en la revista

"Alor": Dos personales ficticios. Jorge y Francisco, dialogan sobre infinidad de temas políticos, sociales,

culturales, religiosos y humanos del mundo actual.. Lo que en libro de Rodríguez Perera se dice es, en

general,,constructivo y lleno de buen sentido.—A.

LIBROS RECIBIDOS

Adrados, R., y otros: "Introducción a Ho-mero".—Ed. Guadarrama´.—M., 1963.— 552 páginas.

"Convocatoria Nacional del Desarrollo Económico".—Ed. del Movimientos-M., 1963. 114 páginas.

Diáguez, Gonzalo: "Derecho y Trabajo .— Ed. Rialp.—M, 19-63.—168 páginas.

García-Bravo, Fernando: "El hombre loco", Valencia, ,1963,—53 páginas.

Hildebrand: "Etica cristiana".—Ed. Herder.—B., 1962.—.486 páginas.

Knox, Ronald: "Sermones pastorales".— Ed. Rlalp.*—M., 1963.—585 páginas.

"La ho.a XXV".—Número 1.—Ed. Lye.— B., 1963.—98 páginas.

Lasso de la Vega, José S.: "Héroe griego y santo cristiano".—Ed. Unirersidad de La´Laguna.—La

Laguna, 1962.— 88 pái ginas.

Rahner, Karl.: Espíritu en el mundo .— Ed. Herder.—B.. ´1983.—388 páginas.

Silva Balinzon, Concepción: "Me espera el mundo entero".—Montevideo. 1963.—76 páginas.

•Novedad. Ángel Lázaro: "Semblanzas y. ensayos" >Galdós, Menéndez Pelayo, Una-muno, Rosalía

Castro. Valle-Inclán. Azo-rín, Menéndez Pidal, Ortega. Marañen, Gómez de la Ssrná. Juan Ramón, los

Machado, Pérez de Ayala), 100 pesetas. Afro, disio Agnado. Marqués de Cubas, 5.—B.

 

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