Autor: Fernández de la Mora y Mon, Gonzalo. 
   "Conversaciones de Historia de España"     
 
 ABC.    05/12/1963.  Página: 67-68. Páginas: 2. Párrafos: 9. 

«CONVERSACIONES DE HISTORIA DE ESPAÑA*

De V. Rodríguez-Casado

Ed. Planeta. Vol. I. Barcelona, 1963.280 págs.

Por Gonzalo FERNANDEZ DE LA MORA

Vicente Rodríguez-Casado es un catedrático de Historia y hombre de acción oue ha centrado su atención

de universitario en la España ilustrada, acaso más en la metropolitana que en la virreinal. El libro "La

política y los políticos en el reinado de Carlos m" (1962). es una importante contribución al conocimiento

de un interesante y fecundo periodo, que nuestro autor lleva lustros reivindicando con brío mental y

argrumentos de peso. Pero ni esta obra ni la decena de monografías Carolinas que la han precedido

relevan a Rodríguez-Casado del compromiso moral de escribir un tratado que ponga al día los viejos

libros de Becastini. Fernán-Núñez y Ferrer del Río sobre nuestro buen rey del Botánico y la Puerta de

Általa, -E3 primer volumen de "Conversaciones de Historia de España", llega hasta 1700. Hay una

sucinta introducción en la eme el autor se pronuncia por 3a función docente de la Historia, disciplina,

cuya principal virtud consiste en hacernos "saber Qué es lo que sonsos, dónde vamos y hacia dónde

debemos ir". Distingue dos tipos de hechos históricos: los morales o voluntarios, y los biológicos, que son

ya los ajenos a la voluntad del hombre, ya los que se han desarrollado de modo distinto al propuesto. Así

se sitúa en lo que considera el punto medio entre los marxistas y los mora lazantes. Después de una visión

muy panorámica del legado grecolatino atribuye 1 a decadencia romana a 1a incapacidad para rebasar el

área urbana y absorber plenamente la vida rural, y a la oposición de los patricios a la instauración

monárquica intentada por César) y de la función secular del Cristianismo (que libertó al hombre de la

existencia mítica y de la esclavitud, y contribuyó decisivamente a situar al hombre en la vía del

"progreso"), el autor califica nuestra romanización como la más rápida de Occidente, y como Ja clave de

la unificación de una realidad étnica y cultural originariamente diversa y heterogénea.

El estudio de la Edad Media arranca de una valoración sintética de la aportación germánica que, según

Rodríguez-Casado, consiste en la consolidación de la monarquía dinástica, es decir, de un poder no

electivo y, por ello, independiente y capaz de mantener el justo equilibrio social. Después de siglos de

cerco mahometano-a la Cristiandad, el año 1COO—la hora de los pavores milenaristas—marca,

¡precisamente, la recuperación de la iniciativa por los cristianos. Describe el paso d-e la Alta a 3a Baja

Edad Media, como el de una sociedad agraria, feudal y de mercado a otra marítima, urbana y capitalista.

Afirma, que la sociedad estamental estaba apoyada en el matrimonio, institución que alcanzaba en todas

las clases socialss la importancia que más tarde sólo conservó, entre las familias-reales. Lo distintivo de la

herencia. medieval española es -para el autor el hundimiento del reino visigodo por no haber sabido

convertir en hereditaria lamonarquía. la Reconquista que militaría? el (país y casi suprimió la categoría de

siervos de la gleba, el separatismo de los reinos" peninsulares respecto al Papado y al Imperio, y la

exaltación, de la dignidad personal.

La exposición de la Edad Moderna se inicia con una caracterización del Renacimiento, en el que distingue

dos vertientes, la pagana y la cristiana, esta última de signo realista. Para el autor, la Reforma fue un

formidable retroceso puesto que entrañaba postulados antirrenacentistas. Acusa al Protestantismo de ser

un movimiento disperso y, en definitiva, desleído e incompleto. La modernidad vino a España de la mano

de los Reyes Católicos, que nos legan la Monarquía dinástica hereditaria el servicio de intereses

espirituales. Este es el instrumento con que Carlos V y Felipe IE tratan de reconstruir la Cristiandad,

aunque sin llegar a lograrlo. No obstante, salvan el catolicismo en Bélgica. Renania. Bavíe-

ra y la cuenca mediterránea ´y lo extiende a Hispanoamérica.

Tr«s son, sin embargo. Jos reproches que Rodríguez-Casado nace a los Austrias. El primero es haber

truncado el destino de .la Península al mezclar los Intereses dinásticos—vastos y centroeuropeos—con los

limitados y marítimos del pueblo español. Esta nos empeñó en luchas familiares, impidió la concentración

del esfuerzo en América y África y apartó a Francia del frente contrarreformador. El segundo reproche es

el carácter individualista e incoordinado de la empresa americana: el el eje administrativo se hubiese

situado en el Golfo de Méjico, como quería Cortés, y no en el Perú, se habría colonizado también el norte

de América y habría sido Tnü.s profunda la penetración en el interior continental. La eran hazaña´fue,

según el autor, la. maravillosa uniformidad ideológica del firea cultural hispánica. El tercer reproche es el

de los privilegios de la sangre y, consecuentemente, la inadecuada distribución de las cargas, la tremenda

desigualdad económica, la injusticia contributiva y el desprecio de los problemas económicos nacionales.

La obra concluye con una valoración Aél barroco español como categoría histórica. Entiende el autor míe

´su saldo positivo fueron la Monarquía patrimonial; las ideas de gracia y libertad, el realismo, la

preocupación pedagógica y la unidad espiritual: pero, y éste es su aspecto negativo, confundió

frecuentemente las categorías religiosas y políticas.

No es este un libro de Historia de España, sino de Europa, poraue las tres cuartas partes de la obra están

consagradas a temas de ámbito continental, Tampoco es un libro de historia externa porque los

acontecimientos políticos, incluso los punteros, o no se resetan o son simplemente aludidos. Pero tampoco

es un libro de historia de la cultura poraue la literatura, las artes, la técnica y aún la mayoría de las

corrientes ideológicas carecen del correspondiente tratamiento. ¿Se trata,- entonces, de una Filosofía de

la. historia? No lo creo asi el se entiende tal disciplina en sentido estricto. Las consideraciones

preliminares del autor sobre Ja realidad histórica son mucho más metodológicas que metafísicas y,

conoeptualmente resultan, además, algo imprecisas algunas nociones básicas como la distinción entre

hecho "voluntario" y "biológico". En realidad, estamos unte una introducción a la Historia de la cultura

europea dentro de esa noble línea que va de Guizot a Plrenne.

Los .esquemas del mundo antiguo y medieval son clarísimos y coherentes. Singularmente feliz me parece

la interpretación del Estado germánico, punto en que «Ventar sigue la tests del prematuramente

desaparecido López-Arao. Pero el periodo tratado con más originalidad y fuenaa es la Edad Moderna.

Muy justos los juicios sobre la Reforma, excelente la valoración puramente empírica de la Monarquía

hereditaria, e importante las objeciones a la política de los Austrias, Es muy cierto que los intereses

dinásticos de la casa de Habsburgo truncaron el destino de España. Menos fundados me parecen, en

cambio, las críticas «, la política colónizadora. ¡Cómo se podía planear una empresa cuyo escenario

geográfico o ee ignoraba totalmente o apenas se conocía? y. sobre todo, ¿cómo racionalizar una acción

que avanzaba a golpes de genio individualista y de heroísmo personal sobre los hombros de los

conquistadores? Muy certero -el análisis Bocio-eeonómlco-de la España de los siglos áureos, y merecida

la sentencia adversa. Pero es preciso no cometer errores de (perspectiva. Las graves deficiencias sociales

que ahora condéname) no´eran un mal español, sino" una. lamentable característica de la sociedad

estamental de la época y del grado de desarrollo técnico. El. estilo es directo y sencillo; y cordial, aunque

desapasionado. Incluso ante lo religioso y lo patrio. Sin caer en el materialismo histórico se presta mucha

atención a las estructuras.

Obra es.ésta de síntesis ,y, en eran medid», vulgarizado». Pero sólo resulta factible para un historiador

profesional que tiene en su haber, una copiosa labor de investíg-ación. Aquí ´y alla reaparacen fragmentos

de artículos y estudios, textos anteriores del autor, especialmente de su libro "La Monarquía del Barroco".

Está en su derecho Rodríguez-Casado cuando fie plagia a sí mismo aunque sea sin citarse. Y es,

precisamente entonces, es decir, cuando sus conclusiones tienen unos antecedentes monográficos, cuando

Rodríguez-Casado raya una mayor altura historiográfica. Yo recomiendo estas ´•Conversaciones de

Historia de España" a. todos, pero muy singularmente a los Jóvenes, porque se contiene en ellas algo así

como un veraz y enjuto entramado de cuanto Europa tiene a sus espaldas, y también un principio de

contestación correcta a este interrogante capital: Qué es España y cuál su destino?—G, F. M.

LIBROS RECIBIDOS

Bocea. G.: "Los cachorros del neo-ca-pita-lismo". Ed. Noguer. B. 1963. 188 págs.

Bona, Juan: "El sacrifico de la misa". Ed. Rialp. M. 1963. 180 págs.

Boylan, Eugene: "La piedad sacerdotal". ,Ed. Rialp. M. 1963. 298 págs.

Capella Martínez. Miguel: "La industria en Madrid" (2 vóls.) Ed. Cámara Oficial de la Industria. M/1962.

573 y 855 páginas. >

Carretero Pérez, Antonio: "Nueva lev de uso y circulación de vehículos a motor" Valencia, 1963. 185

págs. 150 ptas.

Carro, Venancio: "España en América... eín leyendas...". Ed. Librería, Ope. M., 1963. 259 págs.

Diego Cuscoy, Luis: "Paletnolofía de las Islas Canarias". Ed. Museo Arqueológico de Santa Cruz de

Tenerife. Santa Grúa de Tenerife. 1963. 69 págs.

Esperón. Miguel Ángel: "En tinieblas". M. 1963. 92 págs.

Fernández, Francisco L.: "Aspectos civí-* lea de la -ley del suelo". Ed. Alhenas. Cartagena, 1963, 108

págs.

"Literatura norteamericana de hoy". Ed. Credos. M. 1963. HT2 págs.

López Medel, Jesús: "Ortega en el pensamiento jurídico contemporáneo". Ed. Movimiento. M. 1953. 147

págs. 60" Stas.

"Nathaniel Hawthorne. John dos Passes, F. Scott Fitzgierald". Ed. Gredos. M. 1963. 155 pass.

Rodríguez Fern&adee, Luis: "Bretemada". Ed. Comercial. Orease. 1963. 7í págs. 30 pesetas.

Schwldetzky. Use: "La población prehlspá-nloa de las Islas Canarias". Ed. Museo Arqueológico de Santa

Cruz de Tensrííe. Santa Cruz de Tenerife. 1963. 217 págs.

Silva de Muñoz, Rosita: "El cántico de Asís". M. 1963. 125 págs.

Miranda Podadera: "Ortografía". Nueva edición reformada al día. ¡Libro que siempre triunfa en exámenes

y oposiciones!´ Librerías, 60 pesetas.—R. ´

Novedad: "Tratado de Derecho político", de Enrique Gil Robles, según los prln-l ciplos de la Filosofía y

el Derecho cris-¡ tianos. Nota preliminar de José María Gil| Robles. Dos volúmenes, de 434 y 736 pá-i

Binas, 600 pesetas. Exclusiva: AfrodisioJ Agnado. Marqués d« Cubas, 5.—R.

Novedad: Rafael de Penagos: "Declaración de equipaje". Primer volumen. Colección Guaomar.´ Edición

especial numerada. 125 pesetas. Edición- corriente, 75. Afrodlsio Aguado. Marqués de Cubas. 5.—R.

Novedad: "Clásicos Ateneo". "Tragedias completas de Sófocles", un volumen. 100 pesetas; "Obra poética

de Juana Inés de la Cruz", un volumen, 65 pesetas: "Entremeses de Cervantes", un volumen, 100 pesetas;

"Teatro completo de Aristófanes", un volumen. 150 pesetas. Exclusiva; Afro-dislo Aguado. Marqués de

Cubas, 6.—R.

 

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