Fernández de la Mora, contrario a la reforma de la Constitución  :   
 Es la más eficaz que ha conocido nuestro país y sus posibilidades son aún grandes. 
 ABC.    22/05/1975.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

FERNANDEZ DE LA MORA, CONTRARIO A LA REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN

Es la más eficaz que ha conocido nuestro país y sus posibilidades son aún grandes

Madrid. (De nuestra Redacción-) El ex ministro don Gonzalo Fernández de la Mora, en su conferencia

dentro de la I Semana de las Leyes Fundamentales, se mostró contrario a la reforma de la Constitución,

porque ha sido —dijo— la más eficaz que ha conocido nuestro país, porque sus posibilidades son todavía

grandes y porgue la.historia contemporánea de España demuestra que una de las razones de nuestra

decadencia ha sido lo que el orador denomina «manía constítutoria», es decir, la obsesión de creer que los

problemas nacionales se resuelven modificando las reírlas del Juego político.

El orador comenzó su conferencia, aue luego siguió con un largo coloquio, resumiendo jas notas

esenciales de nuestra Constitución.

1. Las Leyes Fundamentales Integran una Constitución formalmente completa, puesto que determinan

los derechos básicos las estructuras Institucionales, su mutua articulación y los cauces para la defensa

constitucional y su reforma. Cabe, pues, aplicar, desarrollar y repisar las Leyes Fundamentales, pero no

completarlas.

2. La Constitución vigente es la única verdaderamente original aue hemos tenido en la edad

contemporánea. Las del siglo XIX estuvieron inspiradas en las francesas, y la de 1931 en la alemana de

Wel-mar. Nuestra Constitución significa una valiosa aportación al Derecho Público moderno.

3. En nuestra Constitución se logra una superación dialéctica entre dos principios de legitimidad, el

hlstórico-carismá-tico aue encarna el Jefe del Estado y el democrático, que, en la cúspide, encarna el

Consejo del Reino, que es una Quintaesencia de las diferentes Instancias representativas. Entre estas dos

instituciones se nombra al presidente del Gobierno, quien, a su vez, designa a sus altos colaboradores.

4- El principio representativo es el de la democracia orgánica: los ciudadanos no votan en cuanto

individuos, sino en cuanto miembros de una familia, un municipio, un sindicato o una corporación, o sea,

participan por la función social que ejercen. Este sistema es mucho más representativo y, en rigor, mucho

nías democrático que el Inorgánico, manipulado por la partitocracia.

5. Otras características esenciales de nuestra Constitución son la Independencia del óíigano gubernativo

respecto del órgano legislativo, la unidad sindical y las Fuerzas Armadas como custodios del orden

Institucional.

CONSTITUCIÓN EFICAZ

En opinión de Fernández de la Mora, nuestra Constitución, como todas, debe ser juzgada principalmente

por su´ capacidad >ara promover un orden cada vez más justo y próspero. Desde este punto de vista. es la

mas eficaz que hemos tenido, y, por tanto, la más adecuada a la coyuntura histórica nacional.

Sin embargo, en los últimos meses no na cesado de hablarse de su reforma, tema que regulare especial

análisis. Nuestra Constitución es flexible, en el sentido de que, salvo para los Principios Fundamentales,

tiene previstos procedimientos de modificación. La iniciativa para modificarla sólo puede tenerla el

Gobierno, o una tercera parte de los miembros de la Comisión de Leyes Fundamentales, o cincuenta

procuradoies. Incluso en estos últimos casos hace falta también el acuerdo del Gobierno. El proyecto de

modificación exige la conformidad del Pleno de las Cortes y del Consejo Nacional. Y, finalmente,

requiere la aprobación del Jefe del Estado y el voto favorable en referéndum nacional.

Lo mismo el presidente del Gobierno que el vicepresidente del Consejo Nacional se han manifestado

contrarios a la reforma de la Constitución. Es, pues, jurídicamente imposible tramitar, en estas

circunstancias, la revisión. Postular lo contrario equivale a tomar una postura de oposición total al

Gobierno. Es. además, ignorar los cauces reglamentarios. Las Leyes Fundamentales deben ser

efectivamente protegidas contra cualquier intento extralegal de atentar contra ellas.

Entre 1808 y 1931 España ha conocido veintitrés situaciones constitucionales diferentes, o sea, una media

de un cambio cada cinco años. A ello hay que añadir la inestabilidad creada durante esos breves períodos

por los proyectos de Constitución que no prosperaron, como los de Isturlz en 1836, Bravo Murillo en

1845, Pi y Margall en 1873 y Primo de Rivera en 1929, por citar únicamente los oficiales.

Nuestro pueblo ha vivido, salvo durante las etapas de Cánovas y de Franco, en una situación de epilepsia

constituyente. La consecuencia es que la gran potencia que todavía era España a principios del siglo XIX

se convirtió durante la U República en una nación desahuciada. «Yo creo —concluyó el orador— que

muchos de los problemas, diplomáticos, económicos, sociales, de orden público y de rearme intelectual

que hoy tiene España o se han creado o se han agravado desde aue hemos reincidido en la manía

constitutoria. Nada se ganará y mucho puede perderse si caemos en el error de replantearnos

permanentemente todo el sistema. Y el pronóstico resulta menos optimista si la reforma propuesta es el

retrocamblo.»

 

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