Autor: M. M. M.. 
 Entrevista con Gonzalo Fernández de la Mora. 
 "En setenta y dos horas se podría cambiar la sensación de liquidación por la de reembarque"  :   
 "España se encuentra en uno de los momentos de máxima ideologización desde 1936". 
 ABC.    23/05/1975.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

ENTREVISTA CON GONZALO FERNANDEZ DE LA MORA

«EN SETENTA Y DOS HORAS SE PODRÍA CAMBIAR LA SENSACIÓN DE LIQUIDACIÓN POR

LA DE REEMBARQUE»

"España se encuentra en uno de los momentos de máxima ídeologización desde 1936"

Dos horas y media después de iniciar su conferencia, don Gonzalo Fernández de la Mora, diplomático y

ex ministro, salía del salón de actos dejando a sus espaldas a un público exhausto. Durante la breve

entrevista, el ex ministro aceptó un refresco sin alcohol, se enjugó por enésima vez su amplia frente y se

definió como hombre de la calle: «Mi deseo no es gobernar, sino que me gobiernen otros», diría. Con la

conferencia & las espaldas y la publicación para otoño de su próximo libro —«Teoría general de los

partidos po1íticos»—, el señor Fernández de la Mora se muestra diplomático a la hora de enjuiciar el

actual momento político español.

—Mi condición de ex ministro es la menos adecuada para que yo pueda hacer el juicio de mis sucesores.

Lo que sí puedo decirle es que, en mi opinión, el instante culminante del proceso de desarrollo del Estado

del 18 de Julio, en cuanto a prestigio internacional, desarrollo económico y estabilidad nacional, es el

momento en que el almirante Carrero constituyó su Gobierno en junio de 1973. Este fue el momento

cenital del Estado del 18 de Julio. Yo deseo que esa marca sea superada.

—¿Qué opina ahora de las polémicas que en su día levantó su artículo «El error Berenguer»?

—los lectores están en su derecho de interpretar al autor como les parezca oportuno, pero puedo decirle

que en ningún momento de mi artículo hice ninguna consideración hacia la situación actual ni establecí

ningún paralelismo. Si hubiera querido hacerlo, lo habría hecho en su día, y si no lo hice entonces, no lo

voy a hacer ahora. Pero sí me parece interesante decir que de los muchos miles de páginas que he escrito

en mi vida, a algunos, pasados unos meses, he empezado ´a encontrarles flaquezas o nuevos matices. Me

sorprende que el tiempo transcurrido desde mi artículo hasta hoy se solidarice cada vez más con el propio

texto.

UN PANORAMA CONFUSO

—En unas recientes declaraciones del vicepresidente primero, don José García Hernández, se mostraba el

decidido deseo del Gobierno de hacer la evolución desde dentro. Dentro de la puridad del Régimen, ¿le

parece a usted viable?

—Soy partidario del desarrollo permanente del Estado del 18 de Julio. A lo que me opondré siempre es a

lo que no sea un´ desarrollo homogéneo, sino que sea lo que yo he llamado en algunas ocasiones el

retrocambio o la desnaturalización. No es un problema de palabras, sino de fondo. Yo creo que mientras

se fortifiquen las Instituciones" para que el Estado pueda ofrecer cada vez más orden, más justicia y más

desarrollo, me pondré al lado de este intento entusiásticamente. Lo que me preocupa— naturalmente no

por parte de los responsables del Gobierno, pero sí a veces por sectores marginales— es que bajo la

bandera del desarrollo se quiera introducir el retrocambio y la liquidación.

—¿Cómo ve usted el panorama político que se muestra a través de la Prensa?

—Creo que es confuso. El panorama que ofrece la multiplicidad de opiniones, los niveles desde los que

esas opiniones se formulan y los planteamientos, es muy poco alentador. En ese sentido coincido un poco

con el diagnóstico de un colaborador de A B C en su artículo de tercera página.

—¿Cuál sería su fórmula para clarificar el confusionismo?

—El rearme intelectual; es decir, la elaboración de un sistema conceptual en el cual se apoyen y se

justifiquen las Instituciones y su desarrollo sistemático. Esta falta de rearme intelectual coincide,

precisamente, con uno de los más poderosos rearmes intelectuales de las posiciones adversas.

REEMBARQUE EN SETENTA Y DOS HORAS

—Antes habló usted de liquidación. ¿Cree usted que se puede-detener esa impresión de liquidación que

produce cierta clase política?

—Creo que la sensación de liquidación se puede convertir en sensación de reembarque en setenta y dos

horas, precisamente con el rearme intelectual desde el Estado.

—¿Cuál sería la receta?

—Puesto que hemos empleado una metáfora marinera, una palabra en la sala de oficiales, puede lanzar a

la tripulación por la borda. Una palabra también puede hacer que la gente suba apresuradamente a

cubierta.

—Usted tiene también la receta para terminar con .el Régimen, ¿cuál es?

—Infiltrar en los medios pensantes -^en el nivel eclesiástico, en el universitario y en el de comunicación

de masas— los cuatro o cinco conceptos que son demoledores sobre los cuatro o cuíco pilares sobre los

que se asienta el Estado: el establecimiento de los partidos políticos, que niega la representación orgánica;

la pluralidad sindical, que niega la unidad sindical superadora (le las luchas de clases; la

parlamentarización de las Cortes y la República en lugar de la Monarquía.

—Como escritor de «El ocaso de las ideologías», ¿cree usted que vivimos en España ese momento?

—España está en uno de los momentos de máxima ideplogización desde 1936. Creo que la ideologización

de la política equivale a su no racionalización, lo que, indudablemente, me parece regresivo.—M.M.M.

 

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