Autor: M. M. M.. 
   Fanjul Sedeño: "Es preciso una alianza de la transición"  :   
 "Las asociaciones son una especie de partidos políticos". 
 ABC.    22/04/1975.  Página: 41. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

FANJUL SEDEÑO: «ES PRECISA UNA ALIANZA DE LA TRANSICIÓN»

«Las asociaciones son una especie de prepartidos políticos»

Falangista de la nprlmera época, miembro del Consejo privado de Don Juan en su madurez, decidido

partidario de la solución Príncipe en la actualidad, el pragmatismo ha sido posiblemente la pauta que ha

regido y rige la actividad política de don Juan Manuel Fanjul Sedeño, que a. sus sesenta años se cree

obligado a dejar el paso a la generación de los cuarenta para lograr efectivamente una evolución sin

traumas. Al señor Fanjul se le ha llamado el pionero del tratamiento serlo de la participación desde su

puesto de procurador en Cortes, tema que una hora más tarde habría de tratar en profundidad en la tribuna

del Club Siglo XXI.

—Yo divido el panorama de fuerzas políticas en un «primer mundo», que lo componen los hombres que

ge encuentran dentro del Régimen, es decir, los que se han adherido al Estatuto de Asociaciones y están

funcionando. Llanto un «segundo mundo» al constituido por gentes de la ruptura sangrienta y del

revanchismo. Y para mí hay un «tercer mundo» dialogante que hay que aceptarlo He alguna manera, que

se encuentra en una situación legalmente gaseosa, que podría estar constituido por un Ridruejo, por los

Garrigues, por gente de treinta y cuarenta años que no es subversiva, sino que se encuentra encuadrada en

la social democracia, en la democracia cristiana, en el socialismo moderado, y que hay que darle entrada a

la vida del país.

LA ALIANZA DE LA TRANSICIÓN

—¿Por qué cree que ese amplio «tercer mundo» se ha quedado al margen?

—Bien; porque por principios o por conceptos no ha querido pasar por el cauce del Consejo Nacional.

Esta postura no debe servir para descalificar a nadie, porque pienso que ese «tercer mundo» es la liase, lo

que yo llamo la, «Alianza de la transieran». Hav que ir a la «Alianza de la transición» a partir de ese

grupo que se ha quedado dentro y este otro que se mantiene a 1a espera.

—Una especie de respuesta, desde dentro, a la llamada Junta Democrática.

—Exactamente. A ellos se les puede decir: «Vosotros jugad a la ruptura, al revanchismo, a lo que queráis,

pero nosotros vamos a ponernos de acuerdo.»

—f,Y en qué se fundaría ese acuerdo?

—Me bastaría con til compromiso de que ese día, el de la transición, nos reuniríamos a cambiar

impresiones antes de tomar ninguna actitud, porque sé que en ese momento razonaríamos para encontrar

unos caminos comunes

—Sin embargo, está claro que ese «tercer mundo» no está presente en el estatuto...

—Está funcionando a su aire...

—¿Habrá qué ensancharlo entonces?

—Queramos o no queramos, habremos de hacerlo deprisa y corriendo.

PREPARTIDOS DEL FUTURO

—A la vista del panorama asociativo y de la posible atomización de las Asociaciones, ¿cuál es su opinión

para el futuro?

—To pienso que esos grupos, antes o después habrán de aglutinarse en torno a los más fuertes o alrededor

de quienes tengan una ideología más precisa. No me cabe la menor duda de que hay grupos con pesada

fuerte, como es el de Cantarero; como hubiera sido el grupo de Fraga, si saliera; como puede ser el grupo

de Silva, como quizá lo sea el grupo falangista. Además, yo es que no creo que haya muchos grupos

dispersos, tina cosa es que haya un señor hablando de un grupo y otra muy distinta que consiga las 25.000

firmas. Yo he sido procurador y sé lo que eso cuesta.

—En algunos sectores se quiere calificar a las posibles Asociaciones como prepartidos del futuro, ¿está

usted de acuerdo?

—Totalmente. Yo creo en la evolución política sin traumas y pienso que las Asociaciones de ahora son

una especie de prepartidos políticos

—¿Cree usted que el planeamiento Familia, Municipio. Sindicato y Asociaciones bastan para encauzar

completamente la participación política?

—No es «al planteamiento. Habrá que perfeccionar, habrá que autentificar, pero creo que et

planteamiento no es malo. Pienso que los conceptos clásicos de democracia están en revisión y que por

encima de la elección de unos señores cada cinco años hay que buscar una mayor constancia de la

participación del pueblo.

EL TIEMPO PERDIDO

—Perfeccionando, sin ruptura.

—Naturalmneíe. Partir de cero me parece una típica aberración de la política española de todos los

tiempos. Desde que yo tengo uso de razón, llegó Primo de Rivera y hasta él todos habían sido unos

indeseables. Llegó la República, y hasta la República no había existido la Historia de España; llegó el 18

de Julio, y hasta el 18 de Julio no habían existido españoles patriotas. ¿Hasta cuándo? ¿Cuándo vamos a

sentirnos los españoles solidarios unos con otros?

—¿Se puede recuperar el tiempo perdido?

—Habrá que recuperarlo, pero cada vez es más difícil. Se han perdido nueve años, nueve hermosos años,

desde la Ley Orgánica hasta hoy.

—Por su conferencia, parece usted optimista, señor Fanjul.

—Si, porque creo que hay grupos y personalidades con la suficiente buena voluntad como para buscar

una fórmula pacífica .al futuro de España, y porque el Príncipe conoce a la perfección la política española

y pienso que sabrá arbitrar fórmulas nuevas para el país.-M. M. M.

 

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