Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
 Señor Garrigues Walker:. 
 "A la burguersía joven corresponde traer el Estado democrático"     
 
 Informaciones.    24/01/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

«A la burguesía joven corresponde traer el Estado democrático»

Por Enrique SOPENA BARCELONA, 24.

Ala burguesía nacida después de la puerro civil y consolidada a •partir de 1955 corresponde traer el

Estado democrático», afirmó ayer par la tarde don Joaquín Garrigues Walker, durante una conferencia

pronunciada en el Circulo de Economía de Barcelona. Si don Jordi Pujol (ver INFORMACIONES de

ayer) puede considerarse como portavoz de la burguesía liberal catalana, el señor Garrigues Walker se

volvió a autodefinir como representante del capitalismo a la europea, inteligente y civilizado. La semana

en Barcelona esta siendo -pródiga en manifiestos democráttcos emanados de Hombres muy ligados al

establishment» económico.

Ayer, el señor Garrigues Walker habló ante un auditorio de trescientas personas. El marco resultaba

perfecto para el acto, F. Circulo de Economía —cuya presidencia ostenta el señor Mas Canti— agrupa a

empresarios y profesionales, con inquietudes socio-políticas, con impulsos neocapitalistas, partídarios de

una integracion_en la Europa comunitava a través de los oportunos cambios estructurales, tanto

económicos como políticos.

La conferencia del señor Garrígues Walker llevaba por titulo «Cambios sociales e instítuciones políticas

en nuestro país». Comenzó sus palabras haciendo alusión precisamente al señor Pujol, de quien dijo:

«Parece lógico suponer´.e una Importante proyección en el futuro». A continuación se presentó así:

«Formo parte de lo que se podría llamar "derecha civilizada" o "derecha inteligente", ciertamente un

sector del país en el que nadie parece querer estar. Creo que se me puede considerar, como ha dicho un

semanario catalin, como el típico representante del capitalismo, pero yo puntualizaría que del capitalismo

que se realiza en Europa; no del de este país». Inmediatamente el conferenciante hizo hincapié ea la

necesidad de aclarar las confusiones terminológicas propias del ambient: politico actual: «En el centro —

subrayó— militan gentes que nunca serán de centro. Y tampoco puedo entender. que haya empresarios

que se definan de izquierdas».

REFORMAS

Entrando ya en el fondo de su pensamiento, el señor Garrigues Walker explicó que para que el

capitalismo español anduviera por las sendas europeas seria preciso, entre otras, las´ siguientes reformas:

deslindar la actividad del sector público del sector privado, fiscalización con control del gasto público y

normalización en el pago de los impuestos, cambios en la Organización Sindical, de manera que se

acabara con la dicotomía existente entre una organización vertical y unas organizaciones clandestinas y,

finalmente, modernización en las propias estructuras empresariales.

Más adelante, don Joaquín Garrigues repasó las características esenciales de las democracias

occidentales: separación entre los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, libertades de expresión y

asociación y sufragio universal. A su juicio, los resultados de este sistema han sido espectaculares

precisamente porque sabe coordinar intereses diversos y contradictorios: «La libertad —subrayó— esta

más protegida c .ando el poder, y» sea político o económico, está más compartidos. Al llegar aquí recordó

el origen burgués de las democracias y señaló que, como queda reflejado al inicio de esta crónica, es la

burguesía la llamada a traer a España este Estado democrático.

El señor Garrigues Walker analizó el origen y situación de las instituciones políticas españolas y criticó

las recién promulgadas normas sobre asociaciones políticas, que —dijo— tienen principalmente dos

limitaciones: la fidelidad expresa a los Principios del Movimiento por parte de quienes se inscriban y la

dependencia directa del Consejo Nacional del Movimiento.

EVOLUCIÓN EN PROFUNDIDAD

Tras describir la composición de la mayoría de la sociedad española —el 70 por 100 de la misma no

participó en la guerra ni en la formación del nuevo Estado—, el ponente añadió que «ya no somos un país

agrícola, sino urbanos y que «los españoles son en su mayoría contrarios a la pena de muerte, partidarios

del divorcio, menos analfabetos y leen más, están mejor Informados, son menos católicos que el Papa y

desean la separación de la Iglesia y del Estado». «El nuestro —remarcó— ea, pues, un país distinto del

que conoció la situactón fundacional del Estado español». En este contexto —el señor Garrigues dijo— lo

menos traumático para los españoles seria una evolución que transformara en profundidad las

instituciones. En un sentido estoy de acuerdo con el señor Girón: «En este país han pasado muchas cosas

y van a pasar muchas más». Sus últimas palabras fueron acogidas con fuertes aplausos.

Antes de la conferencia, el señor Garrigues Walker se sometió a una. Improvisada rueda de Prensa.

Preguntado si pensaba asociarse, respondió: «Prefiero no contestar». Interrogado seguidamente sobre su

posible Incorporación a la supuesta alianza entre los "señores Fraga, Areilza y Silva, dijo: «No es

probable».

 

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