"Diego Ramírez" y "Politicón"     
 
 Ya.     Páginas: 1. Párrafos: 5. 

"Diego Ramírez" y "Politicón"

Emilio Romero escribe en "Puebío" sobre los seudónimos de "Diego Ramírez" y de "Politicón", ya

conocidos por los lectores de esta sección de YA:

"La Historia y la política veri daderas son las do los nombres, con su significación y aconteceres; lo otro

son libros de Ensayo. No voy a descubrir o identiíicar las personalidades de «Diego Ramírez" o de

"Politicón". Es mejor no saberlo nunca; y figurárselo; así no desmerece el seudónimo resonante y su

servicio, porque, quiérase o no, cuando se sabe la persona, se empieza a sospechar sobre sus ambiciones.

lisos dos seudónimo son como símbolos, y conviene que se mantengan ignorantes. Por ellos

descubriremos por dónde van a ir algunas cosas; si les descubriéramos, se callarían, porque a la modestia

se la hiere con la popularidad, y a la confidencia política se la enmudece con la delación. Únicamente voy

a aventurarme en una hipótesis; y no para descubrir—como digo—las personalidades, sino para cristalizar

loa aromas. Mi esploración va a consistir en hallar las superficies donde puede estar la vecindad de los

seudónimos. Y como el mejor lugar para encontrar un escritor gubernamental es en el Gobierno (porque

fuera de él están, únicamente, los escritores ministeriales), no tengo otro remedio que pedir licencia, y

bondad, y comprensión europea, y hasta humor (que siempre es bueno), a los ministros, y decir lo que

sigue.

Una vez señalé que el Gobierno tenía dos grandes irradiaciones o Influencias con distintas autonomías en

la misma galaxia. Estaban representadas por dos apellidos de segura raíz castellana. Estos apellidos son

los Fernández y los López. De una parte, Laureano López Rodó y Gregorio López Bravo (con el refuerzo

de López de Letona si hiciera falta); y de otra parte, Torcuato Fernández Miranda y Gonzalo Fernández

de la Mora. Son todas ellas ilustres personalidades políticas. No son homogéneos por el nexo del apellido.

Pero el destino los ata. Poseen distinto temperamento, y los ha unido la circunstancia (la circunstancia no

como realidad metafísica, sino como mero acontecer). Et azar y la perspicaz penetración del Generalísimo

han hecho coincidir a todos ellos en un solo Gobierno, donde el tándem ideológico resulta asumido por

los Fernández, que son los dialécticos: uno, catedrático ilustre de Derecho Político; el otro, crítico de

libros, escritor. Y el tándem pragmático-administrativo lo constituyen los López, uno de ellos catedrático

de Derecho Administrativo; el otro, ingeniero naval, Y un tercer ingeniero. Por esta segunda afirmación, y

a juzgar por lo que escribe, "Diego Ramírez" debe figurar en la galaxia de los Fernández; mientras que

"Politicón" puede ser una voz famijiar de los López; especialmente de uno de ellos.

Naturalmente sólo existen los seudónimos. Los ministros no son los autores. Me he aventurado a andar

por una ciencia moderna, que empieza a tener cultivadores, y que consiste en homogenelzar los

comportamientos de las grandes figuras para reducir la Historia a un libro de cien páginas. No he hecho

otra cosa que dar vecindad o casillero a "Diego Ramírez" y a "Politicón". Una vez puestos en su sitio, lo

de menos es saber quiénes son."

"Aparace "Politicón" cuando corre la especie por Madrid de que se va a una amplia reforma

administrativa. El propio articulista anónimo dice que el último tercio de este siglo "exige nuevas y

diferentes herramientas de Gobierno". Y ello es verdad. Lo que sucede es que "Politicón", al meterse en

terrenos peligrosos y profetices, lo hac« lógicamente con tanto cuidado que merecería la pena recoger sus

artículos como textos para enseñar a escribir sin riesgos, y adiestrar a leer "entre líneas". Ocurre también

qu_e hay artículos en los que el más experto no descifraría nunca intenciones^ y, sin embargo, tienen

cierto perfume que resulta inconfundible. Cambiar sin mudar, avanzar sin estrellarse, corregir sin

enmendarse, separar sin herir. La audacia y el misterio de los textos de "Politicón" mezclan política,

filosofía y reforma administrativa, y aparece todo involucrado y comprometido; por ello, el alcance es

mayor. La fundamentaclón de una reforma administrativa es tan clara en cuanto a la operatívldad y a la

mejor colocación y distribución de las variadas competencias, que no hay mejor manera de decir por qué,

con qué y para qué. Pero "Politicón" plantea también cambios políticos. Dice que: "Disponemos de un

orden político, sucesivamente elaborado a lo largo de estos treinta y cinco años de Movimiento Nacional.

Y porque precisamente de un Movimiento se trata, su propia naturaleza obliga a vina continua revisión y

puesta al día; no de sus postulados y principios fundamentales, que permanecen Inamovibles en su

esencia, sino de su adaptación a la cambiante perspectiva de las sucesivas generaciones."

Verdaderamente, el grande y apasionante dialogo político de estos momentos sería el de "Diego Ramírez"

y "Politicón". Está muy visto ese otro diálogo entre pluma fiel y objetante; entre poder y oposición; por

voz dé intramuros y voz de extramuros. Sería extraordinario conocer el diálogo entre dos grandes

seudónimos gubernamentales, donde la fidelidad a lo sustancial encontraría formas de discrepancias

sutiles y fantásticas. Sería como una noble lucha entre un laureado gladiador y un campeón de jiu-jitsu.

No sé si alguna vez van a combatir "Diego Ramírez" y "Politicón", pero si lo hicieran, sería tristemente a

puerta cerrada."

 

< Volver