Presentación de las "Cartas al Rey", de Emilio Romero     
 
 Informaciones.    13/12/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

PRESENTACIÓN OE LAS «CARTAS AL REY», DE EMILIO ROMERO

MADRID, 13. INFORMACIONES) —Puntualmente, a las ocho de la tarde de ayer, Juan Fernández

Figueroa, director de la revista slndice», presentaba el último libro de Emilio Romero, «Cartas al Rey».

Se trata de un grueso volumen, profusamente ilustrado, en el que se integran doce cartas al Bey, que,

según Fernández Figueroa, constituyen otras tantas «lecciones de periodismo politico, insustituibles».

Anteriormente Figueroa había afirmado qjue «Ja política es el oxigeno en que vivimos sin darnos

cuenta».

AI neto, concurridísimo,´ asistieron numerosas personalidades .de Ja política, la Administración, el

periodismo y la cultura. Recordemos a los ex ministros Silva Muñoz y Monreal Luque, a José Maria

Aliare, a Francisco Rabal, a Martínez Emperador, a José Manuel Lara, a Miguel Ángel García Lomas, a

Mercedes Salichachs, a José María Armero, a Antonio Hernández Gil, a Felipe Llopis. a Hernández Gil...

Fernández Figueroa hizo una presentación muy literaria, repleta de citas de una correspondencia personal

con un militar de muy alta graduación, agregando que «el talento de Romero ha sido el de adecuar sus

ideas a sus actos». Fernández Figueroa comenzó recordando su amistad personal con el director de

«Pueblo» para venir a afirmar, seguidamente, que Emilio Romero es un escritor del Régimen. «Lo es —

agregó Fernández Figueroa— con valentía. Dice lo que hay que decir, .del modo más habil posible, en el

.momento justo. Cumple su fundón como un soldado, a pie firme, aunque zigzaguee como un guerrillero.

Su maña consiste en que disimula su disciplina »

«La España de este siglo espejea en sus páginas —dijo a continuación Figueroa. refiriéndose a las «Cartas

al Rey»—. Emilio Romero es un artista y ha escrito un libro que es preciso leer, que tiene que ser leído.

Se trata de un libro variopinto, sagaz y veraz. Explica lo que pata aquí, en «1 país, a cuenta de qué y

quiénes son los actores. Obra que nog mueve a reflexión, sin que haga fruncir el ceño, donde se aboceta y

explica la Imagen de España en las postrimerías del siglo XX, según el autor la olfatea. Es Un informe,

una. denuncia, un desahogo, un fichero cliníco, de médico —pora on diagnostico—, relativo a la salud

social, civil y política de España. El autor informa en su obra a quien tiene que regirnos desde la cima del

Poder.»

A continuación, y en primer lugar, Emilio Romero leyó la cuarta carta de su obra, la titulada «Donde se

dice cómo ha aparecido la tecnodemocracia». Dirigiéndose siempre al futuro Rey de España, Emilio

Romero afirmo que «la oposición también es de su Majestad», agregando seguidamente: «En la vida

política de la nación, la mayoría silenciosa está con el Regimens.

«Todo lo que es política a secas —dijo el director de «Pueblo»— es minoritario en el país (y es

minoritaria la oposición», continuando: «Franco, con su prodigioso talento, ha organizado no sólo el

sistema que nos rige, sino el sistema de la misma oposición.» En tomo a la Falange, Emilio Romero hizo

numerosas y muy agudas reflexione? (llegando a referirse a su «existencia gaseosa»), para concluir

diciendo: «La Falange ha perdido la cuenta de sus renuncias, y el falangismo no existe en la terminología

legal L» Falange debe su existencia, aunque sea gaseosa, a Franco. Y respecto a ella, debemos decir su

derrota revolucionarla.»

Emilio Romero, con un estilo tan agudo como personal, salpicó su lectura con numerosísimas,

incontables, referencias ´ concretas a nombre de la vida pública del país —en. el poder, fuera del poder,

aspirando o sin aspirar al poder—. Su mordacidad fue siempre recibida con sonrisas (en el momento en

que habló de Silva Muñoz llegaran a escucharse unos breves aplausos) y comentadas profusamente, en

voz baja, la numerosa red de alusiones, veladas y a flor de piel que Emilio Romero fue lanzando no sin

sarcasmo. Finalmente dejó sin leer el capítulo cuarto que había comenzado, («porque tiene otras cosas

más picantes»...), y pasó a ofrecer una relación de personalidades políticas que fueron calificadas de

«presidenciables». Su relación fue ésta: Manuel Fraga Irjbame («le gusta más mandar que persuadir, y

mandar como Un coronel en campaña»). Federico Silva Muñoz (cuno de los grandes cachorros, del

cardenal Herrera Orta»),´ Gregorio López Bravo,. José Antonio Girón, Torcuato Fernández Miranda,

Laureano López Rodó. Completó esa relación con otros tres nombres, no menos «presidenciables»,- a BU

juicio: Antonio Barrera de Irimo, Cruz Martínez Bsteruelas y Alejandro JDiez de ´Valcárcel. Finalmente

hizo otro mlnigrupo posible, al que calificó muy respetuosamente, recordando a José María de Areilza y a

Joaquín Ruiz Giménez.

El acto finalizó con un cerrado aplauso

 

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