Autor: Iribarren Rodríguez, Jesús. 
   ¿Estado confesional o aconfesional?     
 
 Ya.    04/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 33. 

¿Estado confesional o aconfesional?

Hay un término medio: el respeto a las creencias o increencias reales de la

sociedad • Alemania salió del totalitarismo hacia la democracia con paz

religiosa • Hay ideologías equiparables a religiones: sin discriminación ante la

ley

LA serenidad de lectura, esa, que no permite leer lo que nadie ha dicho o

escrito, parece ausente de algunos comentarios de prensa, tanto sobre la

conferencia de monseñor Elías Yanes en el Club Siglo XXI como sobre el documento

conclusivo de la Conferencia Episcopal Española.

Siempre firmes en su postura posconciliar de libertad religiosa auténtica, lo

que los obispos quieren es que no se den saltos históricos que lleven a guerras

religiosas; que se legisle de cara a la realidad social y no a los prejuicios de

partido, y que se mire por qué procedimientos viven hoy en paz pueblos que

vivieron siglos civilmente escindidos por sus creencias, sin privilegios para

nadie.

Alemania, neutral, no aconfesional

VAMOS a proceder hoy por un ejemplo que no preponemos pora copia servil, sino

para tema de meditación nacional: la Constitución de la República Federal

Alemana.

Se redacta en 1949, en cuanto e1 país, escarmentado de intransigencias

totalitarias, recobra su personalidad libre. Y comienza con un preámbulo que

tiene en cuenta la existencia de millones de alemanes luteranos, católicos,

judíos u otra clase de creyentes y de millones de alemanes que no lo son. Escoja

cada cual de los ciudadanos la base que quiera de las dos que la Constitución

tiene: "Consciente de su responsabilidad ante Dios y los hombros..., el pueblo

alemán... ha acordado..." Ni laicos ni creyentes pueden darse por ofendidos: los

unos se responsabilizan ante Dios, los otros ante el pueblo.

El articulo primero formula de la manera más simple el fin fundamental de toda

constitución: "La dignidad del hombre es intangible. Respetarla y protegerla es

obligación de todo poder público."

Y, en lugar de hacer una profesión de aconfesionalidad—que repugnaría por su

peligro de interpretación, si no como sectarismo, sí como daltonismo ciego al

espectro religioso de la sociedad—, formula; "La libertad de creencia y de

conciencia y la libertad de profesión religiosa e ideológica son Inviolables."

Que el ciudadano escoja.

Libertad personal e institucional

AHORA bien,el a quien le toca escoger es al ciudadano y no a un partido o a

todos los partidos o al Estado por él, es preciso que la libertad de conciencia

pueda salir a la calle en orden, pero con la eficacia de las obras, y no sólo

individuales, sino colectivas e institucionales.

Pero entrar en debates constitucionales sobre religión era vidrioso y largo. Los

legisladores optaron por saltar atrás sobre el periodo hitleriano y acogerse a

textos que recogían una situación consolidada de paz. Alemania había vivido las

luchas confesionales de los Laender y el Kulturkampf. El resultado fue la

Constitución de Weimar, que recoge simultáneamente dos principios: el del

derecho de las Iglesias a ser como quieran ser y el del derecho de todos los no

creyentes a igual trato por parte del Estado.

Sigue viva la Constitución de Weimar

EN ese espíritu, la ley fundamental de 1949 incorpora los artículos oportunos de

la Constitución de Weimar en 1919 con una simple cita en el articulo 140: "Las

disposiciones de los artículos 136, 137, 138, 139 y 141 de la Constitución

alemana del 11 de agosto de 1919 son parte intergrante de la presente ley

fundamental."

Fuera luchas en 1949, por el procedimiento de quedarse en el respeto a normas no

sectarias dadas treinta años antes,

Así, por vía indirecta, son hoy constitucionales los siguientes preceptos de

Weimar, que figuran sólo en apéndice:

"Artículo 136. El ejercicio de la libertad de cultos no condiciona ni limita los

derechos y obligaciones civiles y cívicos.

El disfrute de derechos civiles y cívicos, así como la admisión a cargos

públicos, son independientes de la creencia religiosa.

Nadie estará obligado a manifestar su creencia religiosa. Las autoridades no

tendrán el derecho de preguntar sobre la pertenencia a una comunidad religiosa

sino en cuanto que de ella dependan derechos y obligaciones o en cuanto lo exija

una comprobación estadística dispuesta por la ley.

Nadie deberá ser obligado a un acto o solemnidad eclesiástico o a participar en

ejercicios religiosos, o a emplear una fórmula religiosa de juramento.

Existen las Iglesias, aunque no sean del Estado

ARTICULO 137. No existe una Iglesia del Estado.

Queda garantizada la libertad de asociación para sociedades religiosas. La

agrupación de sociedades religiosas dentro del territorio del Reich no estará

sometida a restricción alguna.

Toda sociedad religiosa reglamentará y administrará sus asuntos

independientemente. dentro de los limites de la ley vigente para todos. Confiere

sus cargos sin Intervención del Estado ni de la comunidad civil.

Las sociedades religiosas adquieren la capacidad jurídica con arreglo a las

disposiciones generales del derecho civil.

Las sociedades religiosas que antes hubieren sido corporaciones de derecho

público siguen siéndolo. A las demás sociedades religiosas se les concederán, si

lo solicitaren, los mismos derechos, siempre que por su estatuto y el número de

miembros ofrezcan garantía de duración. Si varias de tales sociedades religiosas

de derecho público se reunieren en una agrupación, ésta será asimismo una

corporación de derecho público.

Las sociedades religiosas que sean corporaciones de derecho público están

facultadas para percibir impuestos con arreglo a las disposiciones legales de

tos Laender, a base de las listas contributivas civiles.

A las sociedades religiosas serán equiparadas las asociaciones que se consagren

en común a las atenciones de una ideología.

Cuando, para el cumplimiento de estas disposiciones, se necesitare otra

reglamentación, esta corresponderá a la legislación de los Laender.

Artículo 138. Las prestaciones del Estado a sociedades religiosas, fundadas en

ley, tratado o titulo jurídico especial, serán redimidas por la legislación de

los Laender. Los principios para ello serán establecidos por el Reich.

Estarán garantizados la propiedad y los demás derechos de las sociedades y

asociaciones religiosas respecto a centros, fundaciones y demás bienes

destinados al culto, a la enseñanza y a la beneficencia.

Artículo 139. El domingo y los días festivos reconocidos por e1 Estado quedarán

protegidos por la ley como días de descanso y de edificación espiritual.

Articulo 141. Siempre que en el ejército, en los hospitales, en los

establecimientos penales o en otros centros públicos cualesquiera exista la

necesidad de culto y cura de almas, las sociedades religiosas serán admitidas

para proceder a actos religiosos, debiendo abstenerse de toda coacción."

Difícilmente podrá verse en esos artículos hoy vigentes en la Constitución

alemana una situación privilegiada de los católicos. Por otra parte, éstos no

tendrían nada que cambiar después del Concillo en su constitución preconciliar.

Hay que añadir que los obispos españoles tampoco piden privilegios: se

contentarían con la ley común, si la ley común es tan realista como para que no

parezca privilegio el derecho.

Jesús IRIBARREN

 

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