Señor Ortega y Díaz Ambrona, en el Club Siglo XXI:. 
 "La evolución democrática es aun posible"  :   
 "Pero es ya improbable y pronto sera definitivamente inalacanzable". 
 Informaciones.    28/01/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

SEÑOR ORTEGA Y DIAZ-AMBRONA, EN EL CLUB SIGLO XXI:

«LA EVOLUCIÓN DEMOCRATICA ES AUN POSIBLE»

«PERO ES YA IMPROBABLE Y PRONTO SERA. DEFINITIVAMENTE INALCANZABLE»

MADRID, 28. (Resumen de LOGOS.)—&La pregunta ¿Es posible la evolución democrática? tiene todavía una contestación afirmativa, pero con importantes matices», señaló el señor Ortega •Dian-Ambrona en el Club Siglo XXI. «La evolución democrática —precisó— es aún posible, pero es ya improbable y pronto será definitivamente inalcanzable´.!

Describió la evolución democrática como un tipo de cambio político efectivo —es decir, que supone la salida de una situación política dada y la entrada en otra distinta—, pero también un cambio «gradual», que no rompe súbita e integrameipte con" lo que -hay. Definió el término democracia «tal como se entiende en el mundo occidental al que pertenecemos». «Característica de la democracia pluralista —dijo— es el reconocimiento efectivo de un repertorio bien conocido de libertades públicas, cuya garantía se deja en manos dé tribunales independientes, así como la existencia legal de uno o varios equipos de políticos que puedan aspirar legítimamente, a través de un ´sistema electoral auténtico, a ofrecer alternativas reales al equipo de políticos en el Poder.»

CONTINUIDAD - RUPTURA

Se refirió después a las otras alternativas de futuro distintas de la evolución, a saber: los modelos puros de «continuidad» y «ruptura».

«Este binomio —continni-dad-ruptura— no es ajeno al momento presente. Por el contrario, todos sabemos que tos esfuerzos de muchos españoles se centran hoy en asegurar el continuismo a ultranza, mientras otros trabajan exclusivamente para producir la ruptura. Pero por enfrentadas que parezcan estas dos posiciones, resultan ser en e] fondo y a su pesar solidarias. Ambas se potencian reciprocamente, y por una interacción antagónica tienden a perpetuar la permanencia del movi miento pendular- de nuestra historia contemporánea.

A este respecto parece claro que la continuidad del sistema político vigente será posible en la medida en que puedan subsistir también aquellas circunstancias que favorecieron su nacimiento y ulterior conservación por el dilatada período de más de treinta y cinco anos.»

Examinó después las respuestas positivas dadas por el sistema a las demandas de modernización política y citó concretamente la lev de Prensa de 1966, .la ley Orgánica del Estado y la ley de Libertad Religiosa, ambas de 1967. «De igual manera —señaló— el nombramiento de sucesor en la figura del Príncipe Juait Carlos de Borbón, fue réplica adecuada a los deseos evidentes de preparar j consolidar el futuro.»

Come medidas que no acertaron con el camino evolutivo, citó la ley Orgánica del* Movimiento, que potenció la «organización», apartánd ose de la concepción del movimiento como «coniunión» que era la más coherente con la ley Orgánica del Estado y la ley Sindical, que no desarrollo plenamente los principios de representatividad electiva y autonomía.

«Hay, pues, factores muy importantes, como los que acabo d- señalar, que en nada favorecen a una evolución democrática; pero -hay también el deseo, la esperanza contra toda esperanza, de amplios sectores del pueblo español de que esto, suceda. El ejemplo reciente del Gobierno Arias resulta muy clarificador;

DOCE DE FEBRERO

El discurso del 12 de febrero fue un gesto que el país ´percibió y aplaudió ma-yoritariaitiente, porque ofrecía, una fórmula de cambio en la continuidad, cercana, aunque no idéntica, a lo que he venido denominando cambio evofctivo. El programa Arias parecía ser un puente hacia el futuro, pero las reacciones contrarias no se hicieron esperar, provenientes de sectores para los que justamente un cambio protagonizado por un hombre de indiscutible fidelidad al Sistema y a Franco, como don ´Carlos Arias, debiera haber sido una garantía, casi un regalo del destino.

Hoy, después del cese del ministro don Pío Cabánillas, que llevó a la práctica el espíritu del 12 de febrero, tal como muchos lo habíamos entendido, tras la dimisión del vicepresidente segundo del Gobierno, señor Barrera de Irimo, y la aprobación de nn Estatuto de Asociaciones de tan manifiestas quiebras jurídicas, las perspectivas de nn evolucionismo democrático me parecen más bien sombrías.

Sin embargo, los factores sociales y económicos de cambio siguen ahí y. basta los más empecinados continuistas deberían saber que a la larga la opción no es continuidad o cambio, sino cambio evolutivo o cambio brusco.»

EL «CENTRO»

Señaló finalmente que la actual estrategia de los extremos no favorece tampoco a la evolución democrática y diseñó una posible estrategia de «centro», que podría permitir la «evolución democrática»..

«Ahora bir/í, en este tema del centro hay que hacer muchas precisiones. No me refiero a la constitución de una asociación que se autotitule dd "centro": esto sería minimizar la cuestión. Apunto más bien a una estrategia (y no a una asociación) que gravite sobre el centro, pero no sobre el centro de la clase política del Régimen, sino del espectro social y político del país.

Esta estrategia de centro "sociológico" ha de tener en cuenta dos grandes componentes: de una parte, un amplio sector conservador, liberal y demoeristiano, y, de otra, el sector socfaldemócrata y socialista. Una estrategia evolucionista de centro tendría que eontar con el asentimiento ex-,pres^ o tácito de los principales líderes de estos sectores sobre el grado real de las reformas democráticas y el calendario de las mismas. Ahora bien, cualquiera que esté al tanto de los entresijos políticos de los acuerdos, colaboraciones y pactos actuales reconocerá que esta estrate-gi: está erizada de dificultades, porque presupondría casi una inversión de las alianzas.

 

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