"Es urgente concretar una fecha para la coronación". 
 Don Pio Cabanillas reapareció en la escena política     
 
 Informaciones.    11/06/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

«LES URGENTE CONCRETAR ONIA FECHA PARA LA CORONACIÓN»

DON PIÓ CABANILLAS REAPARECIÓ EN LA ESCENA POLÍTICA0

MADRID, .11. (INFORMACIONES.)

DON Pío Cabanillas, en su primera intervención pública desde qne fuera cesado como ministro •de Información y Turismo, hace ahora casi siete meses 7 medio, ha «bogado porque se -proceda "a la designación a plazo cierto de la fecha de la coronación" y porque "el .poder constituyente personal de Franco se agote antes que su vida". lo .dijo ayer por la tarde en el acto de presentación del Libro "Introducción al derecho constitucional español", del que es autor don Manuel Fraile Clivilles, letrado de las Cortes y miembro del´ equipo del señor Cabanillas, como se calificó a sí mismo.

En la librería Crédito Internacional Hernando, S. L., es-•cenario de la reaparición política pública de don Pío Cabanillas, se congregaron unas 300 personas. Junto con -los miembros del equipo, ministerial del señor Cabanillas (don Marcelino Oreja, don Ricardo de la Cierva, don Ignacio Aguirre, don Juan José Rosón) acudieron, entre otros, don José María de Areliza. don Joaquín Garrigues, >Jpn Jesús Esperaba, don Sebastián , Auger, don Gabriel• Cisneros don Luis Jáudenes (director •general de Relaciones Institucionales de la Presidencia del Gobierno), don lieopoldo Calvo Sotelo. don Alberto Cercos

Fidel Carazo, don Gabriel Elorriaga, don Luis--González Seara... El interés del acto provocó la. nresencia. también de buen numero de periodistas españoles y extranjeros.

«EL DIFÍCIL PERIODO DE TRANSITO».

El ex ministro emitió distintos juicios sobre la calidad del libro que presentaba, cuyo interés le dio oportunidad para ejuiciar —en un parlamento que íué aplaudido con ´intensidad— algunos aspectos claves de la actual situación política española. «Frente a toda´actitud meramente panegirista del pasado o frente a cualquier visión -deseable del futuro—dijo,: pienso que en esta .grave hora la lealtad al país v a uno mismo obliga con sentido responsable a pen-" sar antes que nada en el dir´ fícil período de tránsito en el que necesariamente confluyen cuarenta años de historia y todos los gérmenes del mañana.»

Ante la consideración fiel problema de «salvar las d9s orillas de la ´historia», don Pío Cabanillas afirmó que «muchos cambios esenciales serán necesarios» y compartió la te-•sis del señor Fraile sobre «las dos constituciones españolas» (Según el autor del libro, -el proceso constitucional del régimen se caracteriza por dos niveles o constituciones distintos.- un primer nivel, pragmático, que «arranca de una extraordinaria concentración de poder y que determina un futuro —dijo—, pienso que en modo de Gobierno concreto: el de Jaraneo», y un segundo nivel, teórico, «que va dando íorma a un modelo constitucional definido por las Leyes "Fundamentales, -que no es el usual en los países occidentales y que.resulta difícil de catalogar».)

NI NEGACIÓN NI RUPTURA: CORONACIÓN

«Ante estas dos constituciones -^dijo textualmente el señor Cabanillas—, donde creo que debemos situarnos o donde al menos yo me sitúo, no es en la negación, que serla un acto injusto e indigno, ni

en la ruptura, que -en el fondo no es otra cosa -que una cómoda-posición de insolidari-dad. Lo que estimo que puede y debe pedirse, con la urgencia que parecen aconsejar los hechos actuales, es que demos paso a esa segunda constitución, tan nuestra como la primera, y -que el Estado se gobierne lo más pronto posible de acuerdo con el contenido constitucional de ejercicio de poder que está previsto. Para ello, no veo otro camino que proceder a la coronación a plazo; es decir, y admítaseme la redundancia, a la designación & plazo cierto de la fecha de la coronación, . determinada naturalmente por quien corresponde. Creo que esta es, ahora, la medida política más idónea para facilitar la transición, entendiéndose ésta en su verdadero sentido, que no es el de mero cambio de una persona por otra, sino el de un modo de ejercer el poder por otro modo de ejercer el poder.»

De este modo —en opinión del ex ministro—, .«se podrá conseguir ya, aquí y ahora, la existencia .de un campo de juego diferente, donde sea posible plantearse el tema -de las reformas -políticas democráticas».

Por otra parte, esta propuesta —concretó— es «la culminación de-un gran, destino ´histórico» y «es deseable que el poder constituyente personal de Franco se agote antes que.su vifla-v, sobre todo, que se agote en el cumplimiento de su gran misión: dejar constituido un Estado sobre poderes políticos jurídicamente i n s t itucionalizados» Porque es indudable —añadió— que «a todo régimen que nace inicialmente como autoritario, lo que de verdad lo dignifica es garantizar una sucesión a través -de la cual quede patente que se ha instituido un Estado de derecho».

REGLAS PARA QUE TODOS JUEGUEN

Entre la abundancia de argumentos que- el señor Cabanillas expuso tras -dejar sentada su tesis, cabe destacar los siguientes:

— «La ley Orgánica, que fue generosamente aprobada por nuestro pueblo, no debe quedar reducida a lo que alguien ha denominado Constitución Semántica;,esto es, a una pura constitución dé palabras.»

,7T Es preciso .superar «lo "que" pudiera llamarse la tesis del paréntesis; "esto es; la de no hacer_ nada.hasta que falte ´F r a n c o´, que, políticamente, no he entendido nunca-´ ca».

— «Soy un -convencido´ de que el ataque más sutil de" los sectores que, de verdad, desean la ruptura con todas sus consecuencias, es insistir de un modo celebralmente

programado en la identificación´fie las instituciones ´con la vida del General Franco.»

— Para probar que el proceso constituyente se ha realizado «tiene que ser .manifiesta y --ostensible la redistribución del Poder que el traspaso -comporta».

— «Me parece absolutamente inexcusable obtener un campo mínimo de juego con una racional credibilidad.» Las reglas del juego, por´ otra parte, .«tienen que servir para que todos jueguen.»

«EL MILAGRO CONTINUADO DE LA ESPERA»

Don Pío Cabanillas terminó su intervención afirmando que .las dificultades -de la solución apuntada son «patentes, pero creo que superables. Presuponen para resolverse generosidad y confianza. La primera debe esperar-v se de quien dio evidentes ´ pruebas * de grandeza y dimensión • personal La segun--da, la proporciona el comportamiento de ese increíble pueblo nuestro que, sereno y consciente, realiza cada día el milagro continuado de la espera».

En declaraciones a «ABC», el señor Cabanillas, concre

J. R. Peláez

lando su pensamiento sobre la Monarquía, ha dicho que «sería un error ´dramático que la Monarquía que tenemos en las puertas se concibiese como algo con -un contenido político concreto, cuando sólo ciñéndose a ser la representación de la más alta Magistratura del Estado, permitiendo el juego de las diversas políticas -que -en cada momento reclame él país, la Monarquía adquiere su verdadera dimensión jntegradora».

«Lo inteligente —ha dicho también— es que la Monarquía consiga decantar lo verdaderamente conservable;^ más crudamente dicho, lo que valga la pena de conservar; por -ello, no debe incurrir en

el error cometido por el canovismo de no desarrollar «1 componente democrático que implicaba el esquema .liberal integrando los intereses dejas clases trabajadoras. El sistema de Cánovas .se nundió -en el .fondo de su. esencia antidemocrática porque sus dos únicos partidos se turnaban de una manera artificial, .sin reflejar los -intereses popúlares.» El señor Cabanillas termina con un interrogante: «¿Cómo .es posible pretender la estabilidad si .estructural-.mente no se ponen los medios de permitir la expresión legal de ciertos grupos, necesaria -y lógicamente -existentes, por reflejar los intereses de un sector del país?»

 

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