Laboral. 
 Tras la dimisión ¿vendrá la huelga?     
 
 Gaceta Ilustrada.    16/03/1975.  Página: 30. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LABORAL

TRAS LA DIMISIÓN, ¿VENDRÁ LA HUELGA?

El ministro de Relaciones Sindicales había hablado en Vitoria acerca de la diferencia entre huelga ilegal y huelga justificada. Don Licinio de la Fuente dimitía al parecer porque se negaba a que sólo cambiaran las palabras del conflictivo artículo 103. Cuarenta productores piden la regulación del derecho del huelga mediante una ley. Mientras tanto, ilegal o justificadamente, los trabajadores continúan caminando por una senda muy distinta a la de las autoridades.

ENMIENDAS. — Dos mil quinientas enmiendas —cuatro a la totalidad— han sido presentadas por los procuradores en Cortes al proyecto de ley de relaciones laborales, que indudablemente será una de las graves «piedras de toque» del joven nuevo ministro de Trabajo, don Fernando Suárez. Los cauces de la relación trabaja-dores-empresa-Administración son evidentemente estrechos y, por ejemplo, casi 38.000 trabajadores de RENFE —la mitad de la plantilla total— han dirigido un escrito a los ministros de Trabajo, Obras Públicas y Relaciones Sindicales en solicitud de convenio colectivo porque el cauce de la ley de Reglamentaciones, hasta ahora, se ha mostrado inoperante para cubrir nuestras aspiraciones; señalan igualmente que, a pesar de que la primera petición en este sentido estaba avalada por el 90 por ciento de los trabajadores ferroviarios, el jurado de empresa no apoyó la propuesta. Por su parte, la Comisión Permanente del Consejo Nacional de Trabajadores acaba de señalar que las normas sobre reuniones de Trabajadores en la empresa son insuficientes y se hace precisa una inmediata modificación para adecuarla a las nuevas necesidades del mundo laboral.

Casi nadie duda de que la mayor parte de los conflictos laborales se producen por un desfase de las leyes en vigor, pero los tímidos pasos renovadores cuestan un trabajo literalmente demoledor. Por el momento, las acciones reivindicativas obreras suelen terminar con detenciones o con declaración de «despido procedente», como ha ocurrido a trescientos tres trabajadores de

SEAT.

SENTENCIA. — ...Porque tas alegaciones que se hicieron por estos actores en su demanda y en el acto del juicio no pueden le-galmente justificar la conducta de paros realizados por los mismos, puesto que el hecho de no estar conformes con la resolución de la Delegación de Trabajo sobre regulación de empleo solamente permite recurrir contra la misma ante (a Dirección General de Trabajo, como lo han hecho. La Magistratura de Trabajo número 2 de Barcelona justificaba así la sentencia que declaraba «procedentes» los despidos de SEAT, y el mismo día, en Bilbao, ios aproximadamente tres mil despedidos en Firestone Hispania formaban piquetes para impedir la entrada al trabajo a los obreros que intentaban reincorporarse tras un conflicto que se originó durante la elaboración del nuevo régimen interior de la empresa y una serie de peticiones relacionadas con la dimisión de enlaces y jurados.

La representatividad de los enlaces y jurados, precisamente, es un aspecto claramente conflictivo del problema. En el Sindicato Nacional del Metal se reconocía que el ataque extremado contra la representación legal del trabajador, del que son víctimas, no sólo los cargos representativos, sino también la propia Organización Sindical, preocupaba lógicamente.

Parece que las elecciones sindicales que deberían celebrarse inmediatamente serán aplazadas hasta septiembre, por lo que el Congreso Sindical —pedido «urgentemente» por los cuarenta procuradores antes mencionados— no se celebraría antes de las elecciones: los cargos electivos que participaran en él, podrían haber dejado sus puestos una vez celebradas las elecciones. Mientras que las elecciones sindícales a todos los niveles sigan sin promover la confianza de los obreros, difícilmente considerarán a los actuales Sindicatos como vía válida para negociar situaciones conflictivas. Sin las reformas que provoquen una «nueva situación», los asuntos laborales seguirán lamentablemente bajo la jurisdicción de Orden Público.

 

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