La Constitución no puede amparar instituciones distintas al matrimonio legítimo     
 
 Ya.    17/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

La Constitución no puede amparar instituciones distintas al matrimonio legítimo

Sí debe reconocer el derecho a la vida humana; la familia como institución

básica de la sociedad, fundado en el matrimonio permanente; el derecho de los

padres a la educación de los hijos • Nota de la Confederación de Padres de

Familia sobre la familia ante la Constitución

La Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos ha

enviado a todos los diputados y senadores a una nota en la que expresa su

posición en relación al tema de la familia, ante la próxima discusión, en las

Cortes, de la Constitución Española. En dicha nota se expone lo siguiente:

"En este momento en que se está elaborando la Constitución, los padrea de

familia, fuerza social básicamente integradora en la vida de una sociedad,

tienen el deber y el derecho de hacer oír su voz y prestar su colaboración a la

hora de c o n f i g urar aquellas instituciones que, como la familia y la

enseñanza, les afectan fundamentalmente.

A tal fin, la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de

Alumnos, consciente de la Importancia y urgencia de este quehacer social y

jurídico, y reflejando el sentir de los millones de padres de familia de toda

España que la integran, ha esbozado lo que estima podrían ser bases

constitucionales en materia de familia y educación. Pretende con ello hacer

presente su propósito de exigir con el mayor respeto, pero también con la máxima

firmeza, el mantenimiento de aquellos valoren que considera esenciales en un

sistema sociopolítico fundado en un humanismo cristiano como el que

tradicionalmente sustenta la sociedad española.

En este orden de ideas, se estima absolutamente inaceptable, por atentar contra

los valores fundamentales de cualquier sociedad, que la Constitución pueda

amparar, y ni siquiera contemplar, instituciones distintas del matrimonio

legítimo como base para e1 establecimiento de una familia.

En consecuencia, entendemos que las bases que en materia familiar y educacional

deben ser recogidas en la futura Constitución son las siguientes:

1. El Estado reconoce y ampara el derecho a la vida hiumana como valor primario,

anterior a cualquier otro derecho.

2. El Estado reconoce y ampara a la familia, como institución natural y básica

de la sociedad, fundada en el matrimonio permanente y estable, con igualdad de

derechos y obligaciones, y en la relación paternofilial.

3. El cuidado y educación de los hijos son derecho y deber irrenunciable de los

padres, los cuales tendrán facultad primaria para escoger el tipo de educación

que habrá de darse a sus hijos.

4. Corresponde al Estado velar por el cumplimiento de estos deberes y derechos

y proveer tos medios necesarios para los casos de incapacidad, desamparo o

inasistencia, así como garantizar a los hijos nacidos fuera del

matrimonio la tutela jurídica y social que ampare el adecuado ejercicio de sus

derechos.

5. Como medio para la formación de la familia y para el cumplimiento de sus

fines, el Estado garantiza 1a necesaria protección económica, fiscal y social,

en proporción a las cargas familiares.

6. El Estado protege la maternidad, la infancia y 1a Juventud, favoreciendo las

instituciones necesarias a ese fin.

7. Las familias numerosas, los ancianos, loa disminuidos psíquicos y los

minusválidos gozabán de una eficaz, especial y preferente atención por parte del

Estado

En base a cuanto antecede, la Confederación Católica Nacional de Padres de

Familia y Padres de Alumnos quiere instar ante las Cámaras representativas de la

sociedad española el reconocimiento de las presentes bases, expresando su firme

decisión de no transigir en aquellos postulados mínimos que, como los

anunciados, entiende son absolutamente irrenunciables.

INDISOLUBILIDAD DEL MATRIMONIO

Por último, y en relación con la indisolubilidad del matrimonio, la posición de

esta Confederación está claramente recogida en el punto 3 del "Idearlo de la

familia cristiana" aprobado en la Asamblea Nacional de Santiago de Compoatela el

7 de diciembre del pasado año:

"La ley originaria del matrimonio, establecida por Dios, perfeccionada y elevada

por Cristo, exige la plena y mutua fidelidad conyugal y urge su indisoluble

unidad: uno con una y para siempre."

Sin embargo, comprendemos que puedan existir razones de prudencia política que

aconsejen at legislador no abordar el tema para evitar una controversia

constitucional sobre el mismo que originarla una profunda división en la nación

e impediría así el consenso general ante la aprobación de la Constitución,

presupuesto imprescindible y básico para una auténtica convivencia nacional."

 

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